Apps
Martes, 11 agosto 2026
Argentina
¿EN LA CUERDA FLOJA?

La ministra de Salud Zulma Ortiz pensó en renunciar

La titular de la cartera bonaerense está desbordada. Recurrieron a técnicos de Sergio Massa para entender lo que sucede dentro del Ministerio. Aunque llegaron directores del Frente Renovador, la gobernadora María Eugenia Vidal la respaldó

La ministra de Salud Zulma Ortiz pensó en renunciar
Compartir
GoogleAgregar La Tecla en Google
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.

Hastiada del desfinanciamiento, de la desorganización y probablemente presa también de sus propias limitaciones para resolver una situación muy compleja, en los últimos días la ministra de Salud Zulma Ortíz pensó en renunciar. Por ahora, la gobernadora María Eugenia Vidal la respaldó, pero le tuvo que mandar técnicos que provienen del Frente Renovador de Sergio Massa para reforzar su equipo.

El panorama en Salud es muy delicado. Hay demoras de hasta seis meses en el pago a proveedores medulares y casi todas las UPAs que inauguró Scioli en los últimos días de su mandato están cerradas.

Ortíz no se rodeó bien. O no encontró gente idónea para ocupar los cargos clave, o no la tenía. La gran mayoría de los directivos de la gestión anterior siguen en sus puestos, pero atados de pies y manos ante el desfinanciamiento. Hay oficinas que ni siquiera tienen plata para comprar papel higiénico.

Por esta situación económica hay Programas de Salud que comenzaron a cerrar y organismos que están virtualmente a la deriva. Adicciones, nuevamente degradado, es uno de ellos. E “Incluir Salud” (ex Profe) también. Este último organismo ni siquiera figura en el presupuesto provincial. Hay más de 300 trabajadores ganados por la incertidumbre.

El plantel jerárquico del Ministerio y los técnicos de planta saben que Ortíz no tiene experiencia alguna en gestión pública. Y quizás por esto se la ha desbordado aún más la situación en los últimos días. Vidal le dijo que se quedara. Que confiaba en ella.

La preocupación central para la Ministra radica en el posible desabastecimiento de insumos, sobre todo en los hospitales centrales del territorio bonaerense. En algunos casos, la cadena de pagos está cortada y a algunos proveedores le esbozaron la idea de algún bono. El hombre de confianza de Ortíz en este punto, Pablo Atchabahian, ya se reunió con algunos históricos prestatarios de Salud. Hay empresarios que salieron despavoridos del encuentro.

La ministra conoce el día a día de un hospital dada su experiencia en el área y su reciente y reconocido paso por El Cruce de Varela. No es nuevo para ella de que faltan médicos, sobre todo pediatras en diferentes centros. El tema es que no sabe ahora cómo resolverlo. Ni siquiera sabe si puede hacerlo.

Aunque hay responsabilidades de la gestión anterior, a Ortíz ya le llegaron quejas porque los UPAs de la Costa, como el que está entre Madariaga y Pinamar, están cerrados. Lo mismo pasa con el UMAS destinado a la población penitenciaria en el complejo Olmos. Ninguno funciona. Allí sólo crece el pasto.

El desconocimiento del manejo global del Ministerio es el común denominador por estas horas. Quizás por ello llegaron nueve directores que trabajaron en Desarrollo Social, que habían sido despedidos por Santiago López Medrano. Ahora los tomaron en Salud. Exótico. Todos son técnicos que vienen del massismo, acaso cercanos a la gestión de Daniel Arroyo en ese organismo.

El descontrol es tal que en oficinas clave no saben cómo hacer una licitación o cuáles son los precios de referencia para adquirir insumos vitales. Por eso, es que no está claro si Ortíz, una epidemióloga de gran prestigio y reconocimiento internacional, seguirá por mucho tiempo en su cargo.

OTRAS NOTAS

INFORME PREOCUPANTE

Las familias bonaerenses se endeudan para comprar comida o pagar servicios básicos

Seis de cada diez familias bonaerenses se endeudaron para cubrir gastos básicos, como alimentación, remedios, servicios y el alquiler. Tres de cada cuatro aún no pudieron saldar sus deudas. El fenómeno castiga más fuerte a las madres separadas y especialmente a las que no reciben pago de alimentos. Una encerrona que produce angustia, estrés y riesgos para la salud mental.

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET