Se gastaron U$S 2.478 millones para realizar tareas de inteligencia, pero en los últimos años perdió peso la ex SIDE sobre el presupuesto total para este tipo de actividades. La Asociación por lo Derechos Civiles (ADC) denunció que todo este dinero no cuenta con control
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El fallecimiento del Fiscal Nisman, puso a los servicios de Inteligencia en la mira. En las últimas horas, se supo que durante los gobiernos de Nestor Kirchner y Cristina Fernández, se gastaron U$S 2.478 millones para realizar operaciones de inteligencia. Casi la mitad (U$S 1.205 millones) se giró a las arcas de la ex-SIDE. Asimismo, los números a través de los años muestran que comenzó a cambiar su tendencia. El organismo que en la actualidad conduce Oscar Parrilli tiene sólo el 33% del total adjudicado para espionaje en 2015. En contraposición, el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad mejoran sus fondos para actividades relacionadas con la inteligencia.
Los datos se desprenden de documentos de la Oficina Nacional de Presupuesto que explican el uso de este dinero para "acciones referidas a la obtención, sistematización y análisis de información específica referida a los hechos, amenazas, riesgos y conflictos que afecten la seguridad exterior e interior de la Nación".
El pico del gasto total en Inteligencia fue en 2012, cuando se usaron U$S 309,06 millones, un poco más de lo que se utilizó en 2013, el segundo año de la lista (U$S 298,48 millones). Los fondos se repartieron entre la Secretaría de Inteligencia, las fuerzas armadas dependientes del Ministerio de Defensa, la Policía Federal , la Prefectura Naval, la Gendarmería Nacional y el Ministerio de Seguridad.
Según denunció la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) todo este dinero no cuenta con control, lo que le da un amplio grado de autonomía a la actividad de inteligencia en el país. Por esto los responsables de la asociación presentaron un pedido de acceso a la información sobre el tema en 2012, iniciativa que todavía no fue resuelta por el poder judicial.
Un informe de la entidad dado a conocer por la web Chequeado.com sostiene que "el mecanismo de control parlamentario creado por la Ley 25.520 [Ley de Inteligencia Nacional] no funciona y debe ser objeto de una revisión profunda y una reforma integral". En esta línea también plantea que las actividades de inteligencia están amparadas por un grado de secretismo excesivo, que alcanza incluso a las autoridades encargadas de controlar que no se cometan delitos o se violen los derechos ciudadanos.
Luego del fallecimiento del fiscal Nisman, el Frente para la Victoria prevé convocar a la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia en el corto plazo.