Parece que Mauricio Macri salió a la caza de intendentes del conurbano bonaerense, espacio territorial donde el PRO hace agua. Se rumorea que hubo una llamada telefónica a Martín Insaurralde y que los vínculos con Cariglino lo acercarían a otros intendentes que hoy están en el Frente Renovador
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En las últimas horas trascendió que Mauricio Macri conversó telefónicamente con Martín Insaurralde. Además, se supo que el jefe de Gobierno porteño hará una escapada a Pinamar, espacio estratégico del Frente Renovador, con el objetivo de conseguir intendentes massistas, al menos media docena de intendentes peronistas, incluido Martín Insaurralde.
La primera cita del jefe de Gobierno porteño en Pinamar será con un viejo conocido, el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, quien publicita su intención de ser gobernador sin hacer mención al Frente Renovador.
El armado del malvinense en el conurbano podría arrastrar otros intendentes, Luis Acuña, de Hurlingham, Sandro Guzmán, de Escobar, y Federco Achaval, de Pilar, en representación de Humberto Zúccaro, quien se recupera de una enfermedad. Casualmente estos barones del conurbano son algunos de los alcaldes que superarían el segundo mandato en caso de ser candidatos nuevamente en su partido.
Además, desde el macrismo confirmaron la oferta que recibió Insaurralde para incorporarse al PRO como socio externo, en el marco de un frente bonaerense que le permita dirimir la candidatura a gobernador junto a María Eugenia Vidal y, eventualmente Jorge Macri, en el marco de unas elecciones primarias.
Un frente electoral bonaerense o una colectora sin candidato presidencial definido son las dos opciones que estudian en el macrismo y en las oficinas de Insaurralde.