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Hasta ahora, el calendario de vencimientos fechaba que en marzo, julio y noviembre se debían abonar las cuotas. Sin embargo, con el nuevo plan se prevé que los pagos se realicen en febrero, mayo y julio, mientras que el complemento, también en tres cuotas, debe estar pago para agosto.
Las entidades que representan al campo comunicaron que rechazan "enfáticamente el adelantamiento de vencimiento del impuesto Inmobiliario Rural" porque "la medida es impracticable, ya que desde el último trimestre del año, los productores planificaron sus movimientos económicos con cuotas que vencían en marzo, julio y noviembre, calzando financieramente sus ingresos e inversiones productivas con dichas erogaciones". Las expresiones fueron vertidas tras una reunión de la Mesa Agropecuaria Provincial, integrada por la Federación Agraria, Coninagro, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aries y La Pampa (Carbap) y la Sociedad Rural Argentina (SRA)
Según publica El Cronista, el sector está elaborando una carta para presentar al gobernador Daniel Scioli, aunque no pidieron, todavía, una reunión con autoridades provinciales. Al momento, dijeron, a través de un comunicado, que la Mesa Agropecuaria "exhorta al señor gobernador Daniel Scioli que deje sin efecto esta medida autoritaria que no hace más que dificultar la actividad económica del interior bonaerense, al tiempo de generar suspicacias políticas frente a la urgencia recaudatoria".
En recientes declaraciones, el titular de ARBA, Iván Budassi, aseguró que "en relación al impuesto inmobiliario rural, lo que siempre se charlaba con las mesas productivas del campo era que aquellos vencimientos que estaban en octubre y noviembre, habitualmente tenían el problema que no había ninguna cosecha, ninguna actividad productiva que terminara en esa fecha, y nosotros desde ARBA teníamos dificultades en el cobro por un lado, y el productor también tenía dificultades en el pago porque allí no cosechaban. No tenían ni cosecha fina, ni cosecha gruesa" y agregó que esos meses no eran "un buen momento para la venta o la comercialización de otros productos agropecuarios", motivo que habría inspirado el cambio.
Adicionalmente, desde ARBA indicaron que no se trata solamente de un corrimiento del calendario agropecuario, sino que va más allá, con modificaciones en el Impuesto Automotor y el Inmobiliario Urbano. Sin embargo, sobre estos dos últimos tributos no pesa un adelanto de la envergadura del que presiona sobre el Inmobiliario Rural.