El gobernador Daniel Scioli, el diputado Sergio Massa y el sindicalista anti K Luis Barrionuevo tienen ahora algo en común: la alegría por la apertura del lujoso casino Sasso, un complejo, inmediato al hotel homónimo, que es propiedad del gremio de gastronómicos.
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.
La historia tiene varias etapas, pero se resume en un dato. Al titular del gremio, Luis Barrionuevo, le trabaron la apertura por más de dos años, y, de golpe, el 9 de enero, fuera de la época ordinaria de actividad legislativa, la comisión bicameral (encargada de dar el ok o negar la apertura) autorizó la inauguración.
Esta comisión está presidida por el senador del FpV Jorge Ruesga; la vicepresidencia es del diputado sciolista Rodolfo Iriart; como secretario está el senador mariottista Emilio López Muntaner; y los vo-cales son: la senadora massista Leonor Granados, el diputado de La Cámpora José Ottavis y el diputado del Frente Renovador Rubén Eslaiman.
El Sasso es un casino de lujo, con nueve mesas de ruleta, dos de punto y banca y dos de black jack. A esta estructura, que comprende una superficie de 1.300 metros cuadrados para jugar y una cochera con capacidad para 170 autos, hay que agregar la novedad de que en breve si instalarán mesas de póquer y dados y las tan rentables máquinas tragamonedas.