Pacho O’Donnell se metió de lleno en la “pelea” entre Cristina y Scioli. Cuestiona al kirchnerismo y señala que en democracia todos pueden expresarse. También habló de su actualidad laboral
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El reconocido historiador y escritor, Mario “Pacho” O’Donnell, conversó con La Tecla y dejó varios comentarios que van a sonar fuerte en el escenario político.
-¿En qué está trabajando actualmente? Su última producción fue Artigas, la versión popular de la Revolución de Mayo, el año pasado.
-En los primeros meses de 2013 reeditarán mi Rosas, el maldito de la historia oficial y también se publicará una reescritura de mi Monteagudo que ha cambiado de subtítulo, ahora será Pionero y mártir de la Unión Americana. Además estamos trabajando con Araceli Bellota en un libro sobre la extraordinaria correspondencia entre San Martín y O’Higgins.
-Hoy parece que no hay grises, es decir, o es blanco o es negro, River o Boca, K o anti K, sciolista o antisciolista, ¿vio algo semejante en la historia? (en democracia obviamente). ¿Cree que es realmente así?
-La democracia debe ser así, bullanguera, donde los conflictos, que siempre existen, se disputen a la vista y oído de todos. Los que se asustan de ello parecerían extrañar el silencio de las dictaduras en las que sólo se oye la voz del amo.
-¿Cómo ve usted la actualidad de nuestro país desde el punto de vista político y social?
-Lo esencial es que vivimos una etapa de vigoroso funcionamiento democrático, sin presos políticos, sin censuras, sin un solo día de estado de sitio, en la que los intereses en conflicto se dirimen en la superficie, a la vista de todos.
-Suele compararse la actualidad con la historia. ¿Hoy existen similitudes con algún otro gobierno?
-Las circunstancias son siempre únicas, nunca se repiten, aunque es indudable que el eje vertebrador esencial de nuestra historia es el choque entre los intereses de los sectores dominantes en conflicto con los intereses de los sectores populares.
-El oficialismo dice que las diferencias internas son la naturaleza del Movimiento Peronista, ¿usted qué opina?
-El peronismo siempre ha representado los intereses de los sectores populares, algunas veces mejor y otras peor, y ello significa alterar un sistema de poder organizado para perjudicarlos. La prueba está en que en sus gobiernos la repartija de los ingresos nacionales era la mitad para la patronal y lo otra para los trabajadores. Hoy, en el Gobierno de Cristina, estamos llegando a esa cifra. Ese caudal que ya no está destinado a su beneficio personal, como lamentablemente sucedió en la mayor parte de nuestra historia, hace que algunos sectores reaccionen con indignación y hagan barullo.
-¿Qué piensa del Gobernador?
-Soy su amigo, lo conozco hace años, y puedo dar fe de que es una maravillosa persona. Franco, muy vocacionado por el bienestar de la gente, trabajador incansable. También, claro, un político talentoso, no se llega a Vicepresidente de la Nación y a Gobernador de la Provincia de casualidad. A nadie escapa que durante su gestión no ha habido denuncias de corrupción y ese es uno de los factores del favor que le dispensa la gente.
-¿Y de Cristina?
-Tengo una sincera admiración por Cristina Fernández de Kirchner. Una persona inteligente, culta, de mucha personalidad. No hay tarea más difícil en el planeta que gobernar la Argentina. Además siendo mujer y debiendo superar tragedias personales. Lo más importante de su gestión es que ha privilegiado el bienestar de los más humildes a través de asignaciones, jubilaciones, subsidios y, en cambio, ha enfrentado núcleos de poder con el costo inevitable. Es falso que se pueda quedar bien con ambos sectores. Un gobernante debe elegir. También me gusta de nuestra Presidenta su pasión por la historia revisionista como lo demostró con la reivindicación de Obligado o el generalato de Felipe Varela. Estoy convencido, y la Presidenta parece coincidir, de que no se puede ser peronista y antirrevisonista.
-¿Cómo ve el futuro electoral teniendo en cuenta la actualidad política?
-Lo que domina la escena política es la surgencia de candidatos para las futuras elecciones. Daniel Scioli ha dicho que su eventual candidatura para 2015 depende de si la Presidenta no quiere o no puede presentarse. En ese caso, estoy seguro de que el mejor candidato, por varios cuerpos, es Daniel. Por muchos motivos será la mejor continuidad del proceso de cambio social, político, económico y cultural que ha llevado adelante el kirchnerismo.