"Me aburre lo que se va a decir en relación con los problemas diarios, ya conociendo a los kirchnersitas y los anti K, porque son previsibles. Este juego binario, de dos posiciones rígidas, significa el terminar con la contingencia, con la posibilidad de que pueda aparecer algo distinto” refiere la socióloga de la UBA, Norma Giarracca
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"Me aburre lo que se va a decir en relación con los problemas diarios, ya conociendo a los kirchnersitas y los anti K, porque son previsibles. Este juego binario, de dos posiciones rígidas, significa el terminar con la contingencia, con la posibilidad de que pueda aparecer algo distinto” refiere la socióloga de la UBA, Norma Giarracca.
-¿El pro y el antikirchenrismo son previsibles?
-Sí. Habla la Presidenta y los kirchneristas salen a apoyar su discurso, al que encuentran perfecto, y los anti lo defenestran. No hay novedad, no hay posibilidad de otra interpretación. Existe un kirchnerismo y un antikirchnerismo, pero también, un no kirchnerismo. Otra categoría, es decir ni a favor ni en contra, el poder tener la libertad de apoyar cuando se considere, y criticar cuando no se está a favor. No digo que la discusión política no deba ser pasional, pero cuando está tan teñida de subjetividad, impregnada por esas cuestiones, cuando no podemos tomar distancia, la cuestión de la previsibilidad, cuando yo sé lo que se va a decir, no sólo los actores de la arena política, sino también los intelectuales, las gentes de las redes, los familiares según su ubicación, se empobrece la política, el debate, no hay posibilidad porque todo es filtrado por eso. El otro día, cuando Lilita Carrió dijo que Cristina tuvo un brote psicótico y el periodista que la entrevistaba no dijo nada, me pareció de una pobreza discursiva lo de Carrió, y de una banalidad lo del periodista. Porque también eso se dijo de Carrió, y creo que ambas son víctimas de un discurso patriarcal histórico. Hoy cuando sucede algo, como un caso de inseguridad, si sos kirchnerista pensás que es un problema policial, y si no lo sos, que la culpa la tiene la Presidenta.
-¿No aparecen personajes que intentan ser más reflexivos?
-Sí, pero en algún momento terminan acosados para que tomen posición. Hay periodistas que intentan mantener distancia, pero son agredidos para que se ubiquen en un solo lado. Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortina, Osvaldo Bayer, son personas que por su trayectoria pueden mantenerse al margen, pero cuando alguien que es más joven lo intenta, lo golpean.