Integrantes de la Sociedad Rural de Nueve de Julio sobrevolaron la región para ver como era la situación luego de las inundaciones sufridas en toda la zona noroeste de la provincia. Consideraron como "alarmante" el panorama y dijeron que se perdieron unos 300 millones de pesos en cosechas
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El Ingeniero Alberto Gallo Llorente, aseguró que "viendo todo el panorama desde arriba, desde un avión, es verdaderamente alarmante. Por la Ruta 65 hacia el Este, se pueden observar varios caminos que están cortados por el agua".
Gallo Llorente se refirió a la obra del Plan Maestro Hidráulico que se inició en el año 2002 "después de diez años debería ya estar terminado, puesto que el dinero para ello fue recaudado con impuestos a los combustibles, al gas y a los líquidos; sin embargo, las obras apenas están avanzadas en un 35 por ciento", consideró.
Aldo Esteban, por su parte, dijo que "desde fines de 2011 a comienzos de 2012 se venía viviendo una situación de sequía espantosa; como se sabe, para el sector agropecuario, la falta de agua también genera grandes dificultades. A partir de mayo de 2012 comenzamos a tener la problemática de las inundaciones en el Partido de 9 de Julio. Si bien hubo un espacio entre junio y julio, aproximadamente, a partir de agosto ya se tuvo esta debacle".
De acuerdo con los registros fotográficos que hicieron los ruralistas, en La Sofía y en Corbett, en la zona de Bacacay, puede notarse la gravedad de la situación.
Pérdidas
El ingeniero Gallo Llorente se refirió a las pérdidas sufridas, número que alcanza "a los 300 millones de pesos" y dijo que "en la cebada y el trigo, hay que recordar que en el último mes hubo una gran cantidad de lluvia y, además, una proliferación de enfermedades de hongos. Los fungicidas aplicados no fueron efectivos, con lo cual se generó una inversión que terminó por no dar ningún resultado. De esto se deduce que el rendimiento de los cultivos es bajo y la calidad mala".
"Según el INTA, con respecto a la cosecha gruesa, habrá entre un 30 y un 40 por ciento menos de superficie sembrada; como así también lo que es primera se demora y pasa a segunda", reseñó.
Por su parte, Aldo Esteban, comentó que "la comercialización del trigo y la cebada está completamente paralizadas, ya que la calidad de los granos ha sido muy mala; el maíz y la leche están parados. Para el caso de los transportes de carga tendrán alrededor de 7500 viajes menos lo que llevará a un decrecimiento en toda la actividad comercial que se genera en torno al transporte, es decir, combustible, reparación, etc".
Como se sabe, la situación que generan inundaciones o sequías tienen eco en las economías de los pueblos. Sobre ésto, Gallo Llorente, señaló que "repercute considerablemente en la economía de la ciudad de 9 de Julio, que depende en gran medida de la actividad agropecuaria. Se comenzará a atrasar el pago de las cuentas, lo cual repercute en toda la cadena comercial. Siempre, a los municipios les falta plata, entonces se ve al sector agropecuario como el que pone el dinero, porque siempre fue muy solidario con la recaudación inmobiliaria; pero ahora la situación es otra, se necesita que los recursos sean volcados a los caminos, para aprovechar el verano cuando se da un pequeño respiro. Los aumentos que se están manejando a nivel local, en cuanto a las tasas, son imposibles de manejar", subrayó.
Por último y con relación a la reunión mantenida por las entidades rurales con el gobernador Daniel Scioli, Aldo Esteban informó que "salieron más preocupados y con menos soluciones de las que habían ido a buscar. Lamentablemente, el gobernador no fue auspicioso para que al sector se le pueda dar una mano. Nuestro dirigentes se vinieron cabizbajos, porque no consiguieron nada de lo que fueron a buscar".