El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre envió al Concejo Deliberante el decreto 1475 que reglamenta las fiestas privadas. "No se puede apañar el negocio de cuatro vivos que aparecen en esta época, que organizan fiestas a las que llaman privadas, cobran entrada y eluden todos los controles que tiene el Estado", justificó el jefe comunal
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En el distrito de General Villegas será reglamentado el funcionamiento y realización de las llamadas fiestas privadas, promocionadas muchas veces por las redes sociales y a las que concurren gran cantidad de jóvenes, previo pago de una entrada.
El intendente Gilberto Alegre afirmó que "todo el mundo puede hacer fiestas y no hay ningún tipo de problema. Lo que no se puede hacer es apañar el negocio de cuatro vivos que aparecen en esta época, que organizan fiestas a las que llaman privadas, cobran entrada y eluden todos los controles que tiene el Estado. Si quieren vender bebidas alcohólicas, tienen que inscribirse en la provincia, sacar un registro (REBA) y cumplir requisitos de seguridad, sobre todo.”
El decreto explica que "estos lugares no cumplen con ninguna de las medidas de seguridad e infringen todos los controles del estado, para evitar responsabilidades civiles, penales y tributarias". Al respecto, Alegre manifestó que “no es un juego. Hace poco metieron presos a todos los funcionarios municipales por el caso de Cromagnon. Lo que nosotros tratamos de hacer es reglamentarlo. Si alguien quiere hacer una fiesta, pueda hacerla tranquilamente, lo que no puede hacer es utilizar el pretexto de una fiesta privada para hacer un excelente negocio evadiendo todas las responsabilidades. Paguen los impuestos, cumplan con todas las normas de seguridad exigidas por ley. Los chicos son utilizados para que estos vivos hagan plata.”
El decreto ya recibió algunas críticas, como que impediría la reunión de un grupo de personas en fiestas familiares o de amigos. El jefe comunal señaló que “para hacer una fiesta no hay que pedir permiso a nadie, invito a todos mis amigos, pero no cobro entrada. Cuando se trasciende lo privado para transformarse en público, bajo la falsa denominación de fiesta privada, tenemos que intervenir y exigir que se cumpla la ley” e insistió con que “esto es irresponsabilidad pura, y tenemos que estar todos aliados para cuidar a nuestros hijos, a los 15 o 16 años los chicos se creen dueños de la verdad y del mundo, somos los padres los que tenemos que tratar de explicarles que no es así.”