El Gobierno busca seducir a partir de la reducción de ese impuesto para que las paritarias no se disparen más allá del 18 por ciento deseado por Casa Rosada. De Vido les ofreció a varios gremialistas una suba del mínimo no imponible, lo que representaría una mejora del salario real del cercano al 23 por ciento
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La idea del Gobierno nacional es que las paritarias no se transformen en una herramienta de desgaste de la que pueda gozar su nuevo “enemigo” político: Hugo Moyano. Por esto, el kirchnerismo ya se mueve en las aguas de la negociación, es pos de conseguir consensos en su idea de que las mejoras salariales oscilen el 18 por ciento.
El funcionario designado por CFK para que haga las gestiones con diversos gremios, de tinte opositor a Moyano, es el ministro de Planificación, Julio De Vido.
La idea del oficialismo es que, con la modificación del impuesto a las ganancias, muchos asalariados vean un incremento en el bolsillo, pero que no implique mayores erogaciones por parte de los empleadores.
La cuenta que hacen desde Balcarce 50 es que la mayoría de los afiliados de los gremios del transporte ferroviario, marítimo, aeronáutico y carretero están dentro de la mayoría alcanzadas por los actuales topes del gravamen a las Ganancias. Quienes ganan más de 5.782 pesos siendo solteros o 7.998 los casados con dos hijos, se les descuenta de su recibo este concepto de ganancias.
Por esto, de Vido propuso que la mejora salarial sea del 18%, y que con la suba del mínimo no imponible, los trabadores verían una mejora que oscilaría entre el 23% y el 25%.
El objetivo perseguido por de Vido es claro: enfriar el ritmo de la economía, la cual se ve constantemente en aumento a raíz de la mejora de salarios que año a año viene superando el 20 por ciento. De esta forma, también le pondrían un freno a las intenciones de Moyano, jefe de los camioneros y de la CGT, que busca poner en jaque al gobierno con subas de hasta el 30 por ciento.