El jefe de Gabinete bonaerense explicó a La Tecla que la diferencia entre el Jefe de Gobierno porteño y el mandatario provincial es que "Scioli es un gobernador que se hace cargo de cada uno de los problemas, que nunca tira las responsabilidades para otro lado". Señaló, además, que no hay posibilidades de acercamiento porque "tenemos enormes diferencias conceptuales en cuanto a lo que debe ser el Estado, la política, el papel de la Argentina en el mundo, cómo encarar los problemas"
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El jefe de Gabinete bonaerense explicó a La Tecla que la diferencia entre el Jefe de Gobierno porteño y el mandatario provincial es que "Scioli es un gobernador que se hace cargo de cada uno de los problemas, que nunca tira las responsabilidades para otro lado". Señaló, además, que no hay posibilidades de acercamiento porque "tenemos enormes diferencias conceptuales en cuanto a lo que debe ser el Estado, la política, el papel de la Argentina en el mundo, cómo encarar los problemas"
En este sentido, Pérez explicó que “no hay ninguna chancees de un acercamiento a Mauricio Macri. Tenemos enormes diferencias conceptuales en cuanto a lo que debe ser el Estado, la política, el papel de la Argentina en el mundo, cómo encarar los problemas”.
El funcionario explico que la diferencia entre ambos mandatarios es que “Scioli es un gobernador que se hace cargo de cada uno de los problemas, que nunca tira las responsabilidades para otro lado”.
“Además, nosotros creemos en el rol activo que debe tener el Estado, mientras él cree en un Estado mínimo; y creemos que la política como representatividad del soberano, que es el pueblo, debe marcar los destinos de un país y un gobierno. Tenemos diferencias enormes”, sostuvo.
“Nosotros somos justicialistas y creemos que desde 2003 la Argentina está teniendo el mejor gobierno desde el advenimiento de la democracia. Sin dudas, Macri está parado en otra vereda”, comentó.
Sobre el polémico episodio de principios de mes, explicó que el encuentro se dio “porque le gusta –a Scioli- jugar al fútbol. Fue un partido de fútbol. Le gusta el deporte. Es un torneo que siempre juega. Y lo jugó. No le dio ninguna connotación política antes ni después del partido.
Al ser consultado sobre si fue un intento de ponerle punto final a las críticas del oficialismo, Pérez respondió que “No, para nada, fue un partido de fútbol”.