Las discusiones se darán en un contexto de recorte de gastos y en medio de un año donde se prevé un menor crecimiento, producto de la crisis económica mundial. El Gobierno busca que el tope sea el 18%; desde los gremios apuntan al 25%
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Algunas expresiones en torno a las paritarias dan el pulso de la discusión que comienza a darse en la superficie, pero ya sucedía en los círculos más reservados de los que deberán llevarlas adelante.
Desde los docentes, dejaron sentado que buscarán el 25%: "la discusión salarial debe darse por encima del 25 por ciento" de aumento y con una cláusula que permita la reapertura del diálogo en julio próximo", afirmó Sergio Romero, secretario general de la Unión Docentes Argentinos.
El líder de los Canillitas, Omar Plaini, marcó el terreno al decir que "como dijo (Hugo) Moyano, no hay piso ni techo". Justamente del secretario de la CGT es de quien se espera alguna palabra que marque la posición que tomará.
Por su parte, Roberto Fernández de Unión Tranviarios Automotor anticipó que serán los trabajadores los que pagarán el diferencial de tarifas cuando lleguen a los hogares las boletas de luz, agua y gas, e incluso el boleto de colectivos si es que el Gobierno recorta el beneficio. Esto se da en un contexto en el que se autorizó el DNU para revisar los salarios estatales.
Mientras, desde el otro lado, el empresarial, se mantienen a la expectativa. Con escuetas expresiones, desde el entorno de José Ignacio de Mendiguren dejaron a entrever que, si el objetivo es comenzar a atender la inflación, las mejoras salariales deben ser inferiores a las de 2011.