El mandatario de Río Negro murió ayer a la madrugada luego de recibir un disparo en la cara, poco después celebrar la llegada del Año Nuevo con familiares en su chacra de General Roca. La Policía investiga ahora si se trató de un suicidio, un accidente o un asesinato. Susana Freydoz, su mujer, se encuentra a disposición de la Justicia
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Si bien se había informado que el gobernador de Río Negro sería velado en una sala de General Roca, en el marco de una "ceremonia íntima", sus restos fueron finalmente inhumados en el cementerio privado de esa ciudad patagónica
Soria falleció ayer a la madrugada luego de protagonizar un confuso episodio en su chacra de General Roca, luego de las celebraciones por la llegada del Año Nuevo.
El mandatario provincial recibió un tiro en su rostro y fue trasladado con vida hacia un hospital zonal donde falleció a las 4:47.
"El gobernador recibió un tiro en su residencia particular, en las afueras de Roca", confirmó el secretario de Información y Coordinación provincial, Julián Goinhex.
Cuando llegaron los médicos y los efectivos de la Policía provincial, Soria se encontraba en su cama matrimonial con el cuerpo semidesnudo y totalmente ensangrentado, pero aún con signos vitales.
El mandatario recibió un disparo de su arma de fuego (calibre 38) en uno de sus ojos, lo que le produjo una hemorragia que no pudo ser contenida por los médicos y le provocó la muerte.
Los agentes a cargo de la investigación estudian varias hipótesis para determinar las causas de su deceso, entre las que no se descartan que el disparo lo haya efectuado alguna persona de su entorno.
El gobernador, en el momento del hecho fatal, estaba en su chacra acompañado por su esposa, Susana Freydoz, y su hijo, el intendente de Río Negro, entre otros familiares, destacaron los informantes.
Cerca del mediodía los efectivos policiales demoraron a la esposa del fallecido gobernador y la trasladaron a la central policial de General Roca para declarar sobre lo ocurrido.
En Viedma, el ministro de Gobierno, Edgardo Bagli, se instaló en su despacho de la sede gubernamental, donde a poco de conocerse la imprevista y trágica noticia comenzaron a llegar funcionarios y colaboradores.
Por su parte, Alberto Weretilneck, actual vicegobernador, anunció que el cuerpo del gobernador Carlos Soria no será velado en un funeral público, porque "los hijos quieren una ceremonia íntima".
"No va a haber un funeral público porque los hijos del doctor quieren una ceremonia íntima", dijo el vicegobernador al retirarse de la finca.
Weretilneck dijo que en la finca, ubicada en una chacra en la zona de Paso Córdoba -a diez kilómetros de General Roca- se encontraban el juez interviniente con el gabinete criminalístico de la Policía "buscando pruebas y elementos para determinar la verdad de lo que sucedió".
El funcionario pidió que "lo recuerden de la manera más linda que tenemos todos que es él en actividad, dando órdenes, atendiendo los teléfonos, trabajando". "Vamos a cumplir con el sueño que él tenía que es poner esta provincia de pie", concluyó Weretilneck al retirarse hacia la casa de Gobierno para reunirse con el gabinete provincial.
Carlos Soria tenía 61 años y el 10 de diciembre pasado se había convertido en el primer gobernador justicialista de Río Negro desde la recuperación de la democracia en el país.
Soria nació en la localidad bonaerense de Bahía Blanca. A los 50 años de edad, el dirigente peronista fue nombrado ministro de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Eduardo Duhalde. En ese cargo se desempeño durante dos meses para luego asumir como diputado nacional por este distrito.
Luego de la renuncia de Fernando De la Rua a la presidencia en 2001, Duhalde fue designado presidente interino por la asamblea legislativa, Soria es convocado por el presidente como titular de la SIDE en los términos de la ley 25.520, cargo al que renunció en el mes de julio del año 2002, para postularse a la gobernación de Río Negro.