Después de las controversias por los intendentes electos que dejaron sus cargos para ocupar puestos en el Ejecutivo bonaerense, en Diputados toma forma un proyecto para que, en tales casos, se llame rápidamente a nuevas elecciones
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Breitenstein, Arrieta, Curetti. Tres políticos que luego de la elecciones de este año, en las que fueron electos intendentes de sus respectivos distritos, fueron tentados por el gobernador Daniel Scioli para sumarse al Poder Ejecutivo provincial como ministros o jefes de áreas importantes de gestión.
Los tres aceptaron el desafío y dejaron tras de sí a sus municipios, en los cuales se licenciaron para poder ejercer el cargo en Provincia. Una decisión legal y aceptable, pero que fue cuestionada por distintos sectores políticos y sociales de las comunas implicadas y el ambiente político provincial en general. El de Cristian Breitenstein, jefe comunal electo de Bahía Blanca y actual Ministro de Producción, Ciencia y Tecnología de la Provincia, fue el caso más renombrado, al punto de que desde varios sectores pidieron su renuncia y hasta lo acusaron de "defraudar al electorado".
Un proyecto que avanza en Diputados echará más combustible al fuego: el diputado Ricardo Lissalde busca modificar la legislación de forma tal que ante un caso de esas características se deba convocar a un nuevo comicio para elegir otro jefe comunal.
La iniciativa dispone que los intendentes electos que no asumieron sus cargos y pidieron licencia para pasar a ser funcionarios del Poder ejecutivo provincial podrán hacerlo sólo por seis meses en esa condición, con el reemplazo del primer concejal electo en su lista. Si no reasume al frente de la comuna en esa plazo, se deberá convocar a elecciones para designar un nuevo intendente en forma conjunta con las de la próxima renovación del Concejo Deliberante.
Por otra parte, el legislador presentó un proyecto de resolución para que se modifique el Reglamento Interno de la Cámara de Diputados de manera tal que los integrantes del cuerpo que pasen a ocupar un cargo en el Poder Ejecutivo tampoco puedan renovar su licencia de seis meses, por lo que a su término deberán optar entre la banca y el cargo ejecutivo. Tal sería el caso actual del Ministro de Desarrollo Social, Martín Ferré, quien se licenció en la Legislatura para poder continuar manejando los hilos de un ministerio provincial.