Tras su vuelta del viaje por Medio Oriente, la Presidente recorrerá suelo sciolista. Estará en Florencio Varela y, posteriormente, irá a Mar del Plata. Después del ruido que hubo en su ausencia, entre voces favorables y díscolas, CFK caminará Buenos Aires en busca de calmar ánimos y marcar el territorio
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La Presidente volverá de su viaje por Medio Oriente con la clara intención de marcar quién decide en la Provincia. Es que, con el ruido que hubo la pasada semana, la titular del ejecutivo nacional no quiere sentir que su poder se licua. Por ello, ya definió su agenda a penas pise suelo argentino nuevamente: lo primero que hará es caminar las calles de Florencio Varela y después recorrerá “la feliz”, epicentro nacional en este momento.
¿Las excusas de Cristina? En Varela oficiará como oradora principal de un acto de presentación de la sede la Universidad Nacional Arturo Jauretche, que la propia Presidente inauguró en el pasado mes de noviembre. Por otra parte, en Mar del Plata recorrerá las obras de infraestructura que se realizan en el puerto local, en el marco del proceso de liberación de la totalidad de los muelles bajo el programa "Por un puerto limpio y productivo".
La guerra verbal que se desató estos últimos días, con acusaciones cruzadas entre el diputado nacional Carlos Kunkel y el ministro de Desarrollo Social bonaerense, Baldomero “Cacho” Alvarez. El primero, que responde a CFK, acusó al segundo, que responde a Scioli, de estar operando a favor de la instalación del gobernador como candidato presidenciable.
Además, el diputado había señalado que Cristina debía señalar quien tendría que ser el compañero de fórmula de Scioli. De esta forma, con esa estrategia, buscó dejar en claro dos ideas: por un lado que el gobernador no irá como presidenciable, y segundo, que ni siquiera tiene poder para establecer su propio compañero de campaña.
En respuesta a ello, Alvarez salió a responder que es el propio Scioli quien va a definir el candidato en la provincia. Además y pese a los reclamos del sector duro del kichnerismo, el ministro bonaerense igual siguió adelante con la cuestionada reunión política en Pinamar, que finalmente terminó en fracaso.