El Jefe de Gabinete de Cristina Fernández manifestó sentirse “privilegiado” a raíz haberse convertido hoy en el “ministro en funciones más antiguo de nuestro país”. Sin embargo, manifestó no sentirse “desvelado” por los récords y que, por el contrario, redoblará sus esfuerzos
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El Jefe de Gabinete se convirtió en el ministro en funciones durante más tiempo en la historia argentina y comentó a través de su blog las sensaciones que le despertó haberse enterado de la noticia.
“No es porque a uno lo desvelen los récords y mucho menos lo de esta naturaleza que no pasan de ser una anécdota en el marco del trabajo que llevamos adelante con convicción, con ideales y sobre todo con profundo amor por lo que nuestra Presidenta profundiza día a día, dejando a veces sacrificios personales en el camino”, manifestó el verborrágico ministro a través de su blog.
“Lo he hecho y continuaré haciéndolo de la mejor manera posible, con la visión puesta en un país más igualitario, más inclusivo, con posibilidades, con trabajo para todos, con movilidad social ascendente, con más democracia y más justicia, en palabras de Néstor, una Argentina normal”, agregó luego.
El texto de Aníbal continuó: “No rompe platos el que no los lava y a lo largo de estos años debo haber roto unos cuantos pero ha habido logros importantes de los Gobiernos de Néstor y de Cristina aunque aún falten muchas cosas por hacer. Siempre con la defensa de la libertad a ultranza, buscando conquistar todas las herramientas posibles para que la sociedad sacar conclusiones en función de las distintas verdades relativas y entre todos construir el país que nos merecemos”.
Sobre el asunto en particular, Fernández refirió que “En el día de hoy tengo el privilegio pero sobre todo la enorme responsabilidad de ser el ministro en funciones más antiguo de nuestro país –según dicen- habiendo cumplido esta tarea bajo el mandato de tres presidentes sin solución de continuidad. Antes lo había sido Angel Gabriel Borlenghi, ministro de Juan Domingo Perón entre 1946 y 1955. Semejante situación no deja de honrarme pero sobre todo, se convierte en una razón más para redoblar el compromiso y el esfuerzo de participar en la consolidación de este modelo nacional y popular que lleva adelante nuestra Presidenta. Una propuesta de país que enamora a muchos jóvenes que hoy vuelven a creer en la política como herramienta de cambio y lo expresan abiertamente con su militancia, sea cuál sea su pertenencia política”.
Para finalizar, el funcionario expresó que “Con esfuerzo, con sacrificio y con pasión, es posible construir ese país soñado, esa Argentina con destino de grandeza en la que ya soñaba hace cuarenta años”.