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Pese a que el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, declaró esta semana que 2009 "fue el año con menos asaltos" en la Provincia en los últimos nueve, diputados bonaerenses de distintas extracciones consultados por este diario coincidieron, aún con sus matices diferenciadores sobre esta problemática, en que "faltan medidas de fondo" para paliar la inseguridad y cuestionaron "la falta de un plan".
En este sentido, Ricardo Jano (UCR) afirmó que "el año pasado fue muy malo" en materia de seguridad. Y pronosticó "un 2010 igual", para advertir que "falta un plan" para bajar los índices delictivos y "policías mejor formados".
"Obviamente, el problema de la marginación y de la desigualdad social hace que aumente la inseguridad y hay que trabajar sobre eso, pero también hay problemas políticos, de gestión", subrayó Jano.
Para el jefe del bloque UCR de diputados, el gobierno de Scioli debería "abrir el juego" a la oposición y ésta "tendría que ser más responsable y no festejar cada calamidad" que ocurre en materia de inseguridad.
Jano opina que el Gobierno "da golpes de efecto" y pone "ejemplos": recuerda el llamado de Scioli a bajar la edad de imputabilidad de los menores, "siendo que "sólo el 8% de los asaltos es perpretado por menores". Asimismo, critica la "improvisación del gobierno", afirmando que "la ley contravencional que anunciaron jamás tomó estado parlamentario".
Por su parte, el diputado del GEN Jaime Linares afirma que el gobierno bonaerense "no atacó el delito organizado" como los desarmaderos, en los cuales muchas veces "hay involucrados" uniformados.
En su criterio, "la política en esta materia falla porque no hay un modelo de seguridad" a seguir y todas las medidas "quedan a mitad de camino", como "el fallido retorno de las contravenciones".
COMISARIAS, TODO UN TEMA
El jefe del bloque de diputados de Unión-PRO, Ramiro Gutiérrez, sostiene que la Provincia "necesita un gobernador y un jefe policial" que estén dispuestos a "asumir la conducción" de la Policía Bonaerense.
"Hay que bajar un mensaje claro: 'los delincuentes están en una vereda, y la Policía en otra'", dice Gutiérrez. Y agrega: "La Policía tiene que trabajar en conjunto con el fiscal, y el fiscal tiene que hacer lo mismo con el juez de garantías; los primeros pasos de una investigación son decisivos".
"Proponemos una ley de reforma edilicia para las comisarías, para que dejen de ser casas de familia reformadas, y pasen a ser complejos edilicios de seguridad", propone Gutiérrez, desde "la idea de que el denunciante entre por una puerta y que por otra salga una orden de allanamiento o de captura".
"Además hay que hacer algo contra el narcotráfico -agrega- porque estamos perdiendo cien a cero".
En tanto, el diputado felipista Marcelo Di Pascuale propone que "Scioli debería ponerse a construir cárceles, porque las comisarías están colapsadas".
En la misma línea, Walter Martello, presidente del bloque de diputados de la Coalición Cívica, se mostró preocupado por las estadísticas de 2009: "El crecimiento del tráfico de estupefacientes es preocupante. En el Conurbano desmantelaron 28 cocinas de cocaína, contra sólo siete de 2008".
Este diputado anticipa que no acompañarán el nuevo código contravencional que impulsa el Ejecutivo ni el proyecto de ley que propone un endurecimiento del régimen de las excarcelaciones. Considera además que "hay que derogar la ley de emergencia policial, porque hoy los policías trabajan con miedo" y adelanta que su bloque presentará una nueva ley de auditoría de asuntos internos".
DEFENSA DE LA GESTION
El diputado oficialista Tomás Hogan, en cambio, sale al cruce de la oposición y defiende la gestión del gobierno. "La inseguridad es un fenómeno muy complejo, que tiene aristas sociales, no sólo policiales", afirma y agrega: "muchos de los que nos critican, cuando les tocó gobernar hicieron un desastre: López Murphy recortó el presupuesto y se tuvo que ir. Acá se destruyó la familia, hay varias generaciones de jóvenes que no conocieron el trabajo. Hubo un presidente, no hace mucho, que decía que estábamos en el infierno".
"Desde 2003 se está trabajando para revertir ese fenómeno, con ayuda social, empleo, educación", indica Hogan. Y advierte que los 50 mil uniformados que tiene la fuerza "resultan insuficientes" para custodiar una provincia que tiene más de 15 millones de habitantes.
Además, en concordancia con sus pares de la oposición, Hogan considera prioritario que las comisarías, que "están abarrotadas de presos", dejen de funcionar como virtuales cárceles