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En las vísperas de iniciar el acto que convoca a cientos de ruralistas en el teatro Broadway, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, adelantó que este "va a ser un año de tensión y de conflicto" y que "el único terreno que va a quedar es el del conflicto", ya que "el productor no quiere más confiscaciones".
Igual aclaró que el sector "no quiere medidas de fuerza, pero como no vienen funcionarios ni hay dónde dialogar, podrían volver la protestas".
En la misma línea se expresó el presidente de Confederaciones Rurales (CRA), Mario Llambias, quien "no descartó medidas de fuerza" si el Gobierno no responde los reclamos del campo."La Presidente está mal asesorada, siempre habla con números del pasado. Nuestra situación está peor de lo que ellos dicen", aseguró.
Por su parte, el titular de Coninagro, Carlos Garetto, aseveró que la actitud de Domínguez es una "muestra de desprecio" por parte del Gobierno hacia el sector.
"Lo bueno hubiera sido poder debatir, discutir, armar mesas de consenso, de diálogo, pero naturalmente si el ministro no va es una muestra de desprecio, de falta de respeto", por parte de las autoridades, evaluó Garetto.
El dirigente agrario sostuvo que también "es una expresión de que el Gobierno no quiere dialogar y solamente le interesan cuestiones puntuales y la confrontación".