Apps
Jueves, 12 marzo 2026
Argentina
12 de marzo de 2026
SE CORTO LA SOGA
Por Sebastián Lalaurette

El verano del descontento

Primer año intranquilo para Kicillof en su relación con los gremios. La disconformidad por el atraso en los salarios hizo estallar a las bases y derivó en que los sindicatos se la pusieran difícil por primera vez

El verano del descontento
Compartir

La tensión acumulada por el deterioro de los sueldos de los empleados públicos en la provincia de Buenos Aires terminó por romper una regla no escrita: en el gobierno de Axel Kicillof las clases empiezan a tiempo. Por primera vez no fue así. El paro docente que retrasó el inicio del año lectivo es la punta de un iceberg de descontento que, a diferencia de la metáfora que usaba Ricardo de Gloucester en la obra de Shakespeare, fue creciendo durante el verano, al ritmo de la crisis. 

La bronca no es sólo con la Provincia; también con la conducción gremial. La agitación en las bases impulsó las medidas de fuerza que se produjeron en los primeros días de marzo. La Provincia había intentado contener el enojo otorgando un aumento preventivo del 1,5% en febrero aunque no se hubiera llegado a un acuerdo en paritarias: era para que no se deteriorara el poder adquisitivo y a cuenta de futuros aumentos, explicaron. Pero la huelga se hizo igual. 

“Las conducciones sindicales hicieron un paro presionadas por el descontento de las bases, no porque tuvieran ganas”, dijo a La Tecla María Díaz Reck, dirigente de la lista Multicolor, un sector disidente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (SUTEBA), uno de los gremios estatales con más peso en el territorio que gobierna Axel Kicillof.

Confluyeron varios factores, entre ellos la ley de reforma laboral aprobada en el Congreso de la Nación, que dio el motivo perfecto para una gran movilización con huelgas incluidas. Los líderes de los principales gremios estatales bonaerenses enfatizaron que la protesta estaba dirigida contra el ajuste perpetrado por el presidente de la Nación, Javier Milei. Pero no todos. A diferencia del SUTEBA, desde la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) convocaron al paro subrayando que lo hacían para luchar contra el ajuste del gobierno provincial. 

Ambos gremios venían de rechazar una oferta de aumento salarial por considerarla insuficiente; lo mismo había hecho antes la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) y lo mismo hizo poco después la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). Sólo tres días más tarde, los mismos sindicatos terminaron por aceptar una oferta mejorada, que no tiene, de todas maneras, visos de recomponer los ingresos de los trabajadores frente a la inflación. Pero la protesta ya había tenido su impacto. Desde la oposición política se aprovechó el momento: luego de que Kicillof pronunciara el discurso de apertura de sesiones en la Legislatura, el mismo día en que los docentes estaban de paro, varios contrincantes del Gobernador se ocuparon de subrayar ese hecho. 

Ocurre que hasta ahora los gremios venían aceptando aumentos de sueldo que invariablemente quedaban por debajo de la inflación. Eso llevó a una pérdida considerable del poder de compra de los sueldos de los estatales, que cayeron en la misma medida porque en general la Provincia les hace a todos la mismas oferta básica en paritarias y todos terminan cerrando por el mismo número. 

El argumento de Kicillof y su gobierno es que la Provincia se queda sin recursos por el recorte de fondos al que es sometida por el gobierno nacional. La dirigencia de los gremios más importantes toma ese argumento como propio. Pero en las bases crece la disconformidad y hay quienes cuestionan la validez de ese razonamiento. 

“Poco después del paro la Provincia pagó 424 millones de dólares correspondientes a la deuda contraída durante el gobierno de María Eugenia Vidal. Es decir que plata hay. La cuestión son las prioridades que tiene el Gobernador”, dijo Díaz Reck. 

Juan Contrisciani, delegado de ATE en los Astilleros Río Santiago (que tienen una paritaria específica para la empresa estatal), se refirió con acidez al mismo hecho: “La deuda de Vidal se paga religiosamente”, expresó. “A los acreedores Kicillof no les dice No te puedo pagar porque Milei me ahoga”.

Contrisciani es igual de crítico con la conducción provincial de ATE, en manos de Claudio Arévalo. Cree que hay demasiada condescendencia para con Kicillof. “En otros momentos ATE Provincia era un gremio combativo, pero desde 2019 tiene una postura que antes nunca había tenido. Son totalmente oficialistas, como siempre lo había sido UPCN, que era el primer gremio en aceptar las propuestas del gobierno en paritarias”.

El horno no está para bollos, remarca Contrisciani. “Acá en la fábrica cobramos un día y al día siguiente los compañeros ya están pidiendo un préstamo en el banco o por Mercado Pago. Tenemos un trabajo difícil, peligroso, y no llegamos a fin de mes”.

OTRAS NOTAS

INTERNA OFICIALISTA

Aparecen roces entre los socios que pueden reconfigurar el mapa interno

La relación entre el espacio de Kicillof y La Cámpora se torna insostenible, pero desde ambos lados aceptan que la unidad es la única opción para ganarle a Milei. A su vez, la decisión de quién va a ser el candidato a gobernador en 2027 comienza a mover los nervios.

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET