Argentina
Lunes, 26 septiembre 2022
QUE NO SEA GOLONDRINA
6 de septiembre de 2022

La Legislatura encontró caminos de diálogo por el atentado: ¿serán capaces de sostenerlos?

Oficialismo y oposición acordaron un texto unificado para repudiar la violencia. A diferencia de lo sucedido en el Congreso, los legisladores del PRO no se retiraron del recinto. ¿Un acercamiento ocasional o el camino para lograr otros acuerdos?

La Legislatura encontró caminos de diálogo por el atentado: ¿serán capaces de sostenerlos? - La Tecla
La Legislatura encontró caminos de diálogo por el atentado: ¿serán capaces de sostenerlos? - La Tecla

Odio es la palabra que concita más atención por estas horas, tanto en el discurso político como en los mensajes que circulan a través de las redes sociales.

Horas atrás, el Congreso de la Nación se reunió para rechazar el atentado sufrido por la vicepresidenta Cristina Fernández, y terminó siendo un escándalo.

Los diputados del PRO levantaron la mano junto al resto de legisladores para condenar el acto y todo hecho de violencia -a excepción del FIT y los liberales, que se abstuvieron- pero decidieron abandonar el recinto cuando comenzaban los discursos.

No se levantaron de sus asientos los radicales, que -incluso- manifestaron su discrepancia con la actitud de sus compañeros y socios de Juntos.

Sin embargo, la doble sesión de ayer en la Legislatura bonaerense mostró otra cara, más relajada, menos belicosa y tratando de cerrar, aunque sea por unos momentos, la grieta que divide a la sociedad argentina.

En Diputados, los discursos y argumentaciones transitaron por un camino de repudio a la violencia sin señalamientos hacia los rivales. Apenas algunos amagues, como el que insinuó la siempre categórica Susana González (FdT), aunque su alocución fue de concordia a pesar de la dureza de conceptos.

La Legislatura encontró caminos de diálogo por el atentado: ¿serán capaces de sostenerlos?

Liberales y trotskistas apostaron a seguir los lineamientos de sus referentes nacionales, optando por la abstención al momento de votar los textos de repudio. El resto apoyó, con momentos poco frecuentes como el cerrado aplauso que se registró, por parte de propios y extraños, cuando hizo uso de su tiempo el radical Maximiliano Abad, presidente del bloque de Juntos.

Y, sobre todo, se produjo un hecho diferenciador con los sucedido horas antes en el Congreso: el sector amarillo permaneció en sus bancas y dio el debate, con tono más conciliador en momentos de acritud social.

En el Senado, más de lo mismo, a pesar de que se produjo algún conato de pirotecnia verbal entre el Frente de Todos y Juntos. Sucedió cuando el oficialista Omar Plaini apuntó a varios legisladores de nuestro país que presentaron proyectos para suspender el derecho de huelga o eliminar el fuero sindical.

Lo cruzó el titular de la bancada opositora, Christian Gribaudo, quien amagó a romper lanza, aunque todo terminó en términos aceptables para ese momento”. El último discurso (el de Plaini) que acabo de escuchar nos ofende, porque ataca a figuras de nuestro espacio político.

No se puede llamar a la paz social con agresiones. No persigan a los medios de comunicación ni la justicia. Senador, no puede pretender que los periodistas piensen como usted", aseguró.
Por lo pronto, ambos sectores recuperaron el diálogo, al menos para ponerse de acuerdo en un texto consensuado para repudiar la violencia.

La incógnita está centrada en la posibilidad de sostener este contacto para acordar la aprobación de leyes que duermen el sueño de los justos en las cámaras, como la modificación del sistema jubilatorio de los empleados del Banco Provincia, la modificación del status del Instituto Biológico (ambos enviados por el Ejecutivo) o la Ley de Cannabis, que tiene el OK en el Congreso.