Argentina
Jueves, 6 octubre 2022
LA TECLA MAR DEL PLATA
1 de agosto de 2022

Quiénes ganan y quiénes pierden en el FdT marplatense tras la designación de Massa como superministro

El ascenso del tigrense le da un fuerte espaldarazo a los dirigentes del Frente Renovador, con Ciano y Cheppi a la cabeza. Mientras reina el desconcierto en el ravertismo, la eyección de Scioli amenaza el futuro de Manino Iriart y obliga a Pulti a redefinir su estrategia de cara a 2023.

Quiénes ganan y quiénes pierden en el FdT marplatense tras la designación de Massa como superministro - La Tecla


La designación de Sergio Massa como superministro en el Gobierno Nacional cambió el tablero del Frente de Todos marplatense, con ganadores y perdedores que deberán redefinir sus estrategias de cara a 2023.

Por decantación, entre los más favorecidos por el ascenso del tigrense se ubican Ariel Cholo Ciano y Juan Manuel Cheppi. El primero, de licencia como concejal y actual director de Aerolíneas Argentinos, suma un espaldarazo político como potencial candidato a intendente. De hecho en 2019 iba a presentarse, pero finalmente un acuerdo con Fernanda Raverta lo hizo desistir.

En tanto, Cheppi sumó relevancia en estos años como secretario de la Cámara de Diputados y hoy su lugar es incierto: podría continuar en el Poder Legislativo cuidando los intereses de Massa, pero no se descartan nuevos movimientos. 

En definitiva, sendos dirigentes massistas cuentan con peso y conocimiento de cara a las próximas elecciones, donde se perfila un escenario de internas con el ravertismo. El apellido Ciano lleva décadas en la esfera pública marplatense, mientras que Cheppi emerge como una figura más joven, que también ganó consideración a partir de su rol en la comisión directiva de Aldosivi.

Del otro lado, Rodolfo Manino Iriart es el principal perdedor. En busca de disputarle la conducción del peronismo local a Raverta, el director de Correo Argentino buscó-a los codazos-ganarse la confianza de Daniel Scioli luego de la asunción del ex gobernador como ministro de Desarrollo Productivo. 

La salida de Scioli y su vuelta a la embajada de Brasil le quitan cualquier posibilidad de respaldo político desde la superestructura al ex diputado provincial, quien buscó erigirse como la figura “albertista” de la ciudad. La entrega de poder de Alberto Fernández a Massa conspira con los sueños eleccionarios de Iriart, que incluso podría pagar las consecuencias de también haber roto relaciones con el FdT en la Legislatura.

Su pareja, Débora Indarte, es una de las que debe renovar su banca el año próximo en la Legislatura. En abril abandonó el bloque en la Cámara Baja provincial: un fiel reflejo de las diferencias internas en la alianza y una decisión que, a medida que aumente la temperatura electoral, difícilmente sea perdonada puertas adentro al momento de definir candidaturas.

En Acción Marplatense, la baja en las acciones de Scioli obligará a redefinir el esquema del partido vecinalista. Pulti apostaba al buen vínculo con el ex gobernador y su ascenso para ganar apoyo en una posible interna del FdT, pero esto se borró de un plumazo con los últimos movimientos en Nación.

Distanciado de Raverta, hoy el ex intendente luce más afuera que adentro de una gran Paso el año próximo. Decidido a jugar fuerte de todos modos, hoy se debate entre jugar con la boleta corta o lograr algún tipo de acuerdo con Montenegro. En ambos casos, la directora ejecutiva de la Anses vería amenazado su caudal de votos, tal como se observó en los últimos dos comicios, en los que padeció el factor Pulti.

Por último, los movimientos sociales, que tienen en la ciudad a Roberto “Tata” Gandolfi como uno de sus principales referentes, se mantienen a la expectativa del rumbo que pueda tomar el Ejecutivo Nacional. En principio, la fuga de poder de Fernández limita las aspiraciones electorales del concejal, quien se sindica como “albertista” en el bloque del FdT. Mientras tanto, en las huestes ravertistas reina el desconcierto absoluto por las vicisitudes del Gobierno y sus coletazos locales.