Argentina
Domingo, 26 junio 2022
SEGUNDO SEMESTRE
1 de junio de 2022

¿Conurbano o interior?: la economía asfixia y la luz se ve cada vez más lejos en el túnel

Los objetivos políticos electorales colisionan con la receta que pide el FMI y crece el dilema en el Frente de Todos. El análisis de un especialista sobre la situación del país y el impacto en la provincia de Buenos Aires.

Por Andrés Sosa
¿Conurbano o interior?: la economía asfixia y la luz se ve cada vez más lejos en el túnel - La Tecla

El clima electoral anticipado aceleró discusiones internas tanto en el oficialismo como en la oposición y afloran nombres por doquier de cara al 2023. No obstante, por otro camino, la situación económica aprieta el zapato a una población que da serias muestras de hartazgo ante la incapacidad de las diferentes administraciones de resolver problemas cotidianos. La deuda multimillonaria que dejó Mauricio Macri, la receta que acordó el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para pagarla, el contexto mundial y la implosión del Frente de Todos (FdT), son algunos de los elementos que suman incertidumbre de cara al segundo semestre.

Entre otros aspectos, una discusión central que se libra en la coalición oficialista es qué rumbo tomar para llegar al finel del túnel lúgubre que se atraviesa y ver la luz de manera definitiva. El presidente, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, abogan por cumplir con las órdenes del Fondo, pero desde el kirchnerismo se oponen y especulan con el caudal electoral.

Las medidas de ajuste requeridas golpean de lleno en los sectores más castigados por la crisis y los mismos se concentran mayoritariamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El territorio predilecto por Cristina Fernández de Kirchner es el principal botín de la batalla en el FdT. Con encuestas en mano y el crecimiento de la oposición que enciende las alarmas, la puja por cómo administrar recursos en medio de la escasez se torna cada vez más encarnizada.

De este modo, la provincia de Buenos Aires continúa en el centro de atención y es una preocupación trascendental para las aspiraciones del oficialismo. Los tironeos con Nación en medio de los aumentos de las tarifas y una inflación galopante, ya son moneda corriente. Ahora se viene la segunda mitad del año y el reloj comienza a correr para los planes reeleccionistas de Axel Kicillof.

En diálogo con La Tecla, Ricardo Panza, economista y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), repasó la actualidad económica y explicó que “el acuerdo con el FMI y las pautas fijadas ya no están vigentes porque hubo un empeoramiento de la situación y el Fondo ya adelantó que se van a recalibrar las metas”.

Entonces, consideró que “se viene una etapa de política fiscal contractiva, de enfriamiento de la economía. No lo llamaría de carácter recesivo, pero si de desaceleración. Además esto va a ir combinado con una política monetaria más restrictiva”.

Al respecto, explicó que “la tasa de interés de referencia para todas las actividades va aumentando de a dos o tres puntos. Entonces, un 54% anual de tasa nominal puede repercutir en un 80% en el financiamiento de las tarjetas de créditos que utilizan los consumidores de a pie. Es un golpe importante para quienes ya están endeudados”.

En cuanto a la inflación, una de las principales preocupaciones de la población, sostuvo que “todavía no está en condiciones de bajar, pero no podría llegar a tres dígitos. De todos modos, no se trata de un pronóstico agorero”.

Luego, remarcó la existencia de “opiniones divergentes en el Gobierno” y expresó que la interna del Frente de Todos genera en las empresas “un manto de sombra. Paraliza los planes de inversión, que es muy baja con respecto al PBI. Así, la capacidad productiva se achica, la oferta de bienes también y se agrava hacia futuro el problema inflacionario. Con una política certeza, ellos invierten y se alguna manera se estabiliza el costado real de la cuestión inflacionaria”.


"Pareciera ser que el Conurbano mejora cuando el campo empeora”

En este marco, Ricardo Panza fue consultado sobre el impacto que genera en la provincia de Buenos Aires y las dificultades que se pueden presentar al gobernador, Axel Kicillof. Por lo que describió que “el Gobernador tiene una provincia que podrían ser dos o tres. Tiene el conglomerado del AMBA que se maneja con ciertas reglas y depende mucho de subsidios y asistencia del Estado”.

“Además tiene otros conglomerados importantes, entre los cuales está Mar del Plata, que dependen un poco de eso, pero que además tienen actividad productiva propia”, añadió.

A su vez, puso el foco en las retenciones y cuáles son las implicancias en caso que se implementen modificaciones. “Afectan al campo y pareciera ser que el Conurbano mejora cuando el campo empeora”, aseguró y manifestó: “Si hay un freno a las retenciones, el campo empieza a mejorar y el interior también, pero así no hay fondos para financiar al Conurbano”.

Más adelante, ejemplificó que “Mar del Plata está con una pata en cada orilla. Bahía Blanca y Olavarría tienen poblaciones menores, pero cuentan con un entorno productivo mayor”.

“No se trata de una pelea AMBA contra el interior. Hay uno de los sectores políticos que plantea mejorar el Conurbano y el otro propone que sea el campo. Cuando hay bonanzas no hay conflictos, pero cuando los recursos escasean surgen los problemas”, opinó y sentenció: “Es el teorema de la sabana corta, se arregla un problema pero se genera otro”.