La Tecla
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La edición 2026 es la más ambiciosa de la historia: cuenta con 112 páginas y cerca de 980 figuritas, casi 350 más que el álbum de Qatar 2022. Incluye, además, contenidos especiales sobre los estadios y sedes de Estados Unidos, México y Canadá, lo que elevó considerablemente su costo de producción y, por ende, su precio de venta.
El álbum básico se lanzó alrededor de los 15.000 pesos, mientras que cada sobre con 7 figuritas ronda los 2.000 pesos. Sin embargo, la alta demanda y la escasa oferta inicial provocaron que en plataformas de reventa los valores se disparen sin control.
Un sobre individual se ofrece hasta en 3.700 pesos, packs de 5 sobres alcanzan los 23.000 pesos, lotes de 50 paquetes superan los 165.000 pesos y el álbum vacío ya se publica cerca de los 80.000 pesos.
Las figuritas más buscadas lideran el mercado negro: la de Lionel Messi llega a cotizarse en torno a los 50.000 pesos, mientras que sets especiales con Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé se venden a 129.000 pesos. Incluso jugadores de la Selección Argentina como Julián Álvarez, Alexis Mac Allister y Rodrigo De Paul tienen fuerte demanda, con precios que oscilan entre 6.000 y 20.000 pesos según su rareza.
El fenómeno replica y amplifica lo ocurrido en 2022, pero en un contexto económico más complejo. Mientras miles de argentinos sueñan con completar su álbum, kiosqueros ya reportan faltantes y los fanáticos debaten en redes si vale la pena la inversión o si se trata de un negocio especulativo que escapa al control.
La fiebre por el Mundial 2026 ya está encendida. Y las figuritas, una vez más, son la prueba más palpable de que el fútbol mueve pasiones.