La Tecla
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Los siete imputados que volverán a sentarse en el banquillo de los acusados son: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Ángel Díaz, el enfermero Ricardo Omar Almirón, el coordinador de enfermeros Mariano Ariel Perroni, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna y la médica coordinadora de la internación domiciliaria Nancy Edith Forlini.
Vale mencionar que ellos enfrentan la acusación de homicidio simple con dolo eventual, un delito que contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
El nuevo juicio se abre tras la decisión de la Cámara de Apelaciones de San Isidro, que, en 2025 declaró la nulidad total del primer debate oral. Esa medida se tomó luego del escándalo generado cuando se reveló que la entonces jueza Julieta Makintach había autorizado la grabación de un documental titulado “Justicia Divina” dentro de la sala de audiencias, sin el conocimiento ni el consentimiento de las partes. La magistrada terminó siendo destituida y el proceso judicial quedó invalidado por falta de garantías y violación al principio de publicidad controlada.
Según la investigación, Maradona fue dado de alta el 11 de noviembre de 2020 del Sanatorio Olivos tras haber sido intervenido por un hematoma subdural. Desde ese momento quedó bajo una internación domiciliaria que, según la fiscalía, fue “improvisada, deficiente y carente de los controles médicos mínimos” que requería su delicado estado de salud.
La acusación sostiene que los profesionales a cargo omitieron realizar controles cardiológicos, psiquiátricos y de enfermería adecuados, permitiendo que el exfutbolista permaneciera en un cuadro de “abstinencia alcohólica y polimedicación” sin la atención especializada que necesitaba.
El 25 de noviembre de 2020, Maradona fue hallado sin vida en su habitación. La autopsia determinó como causa de muerte un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva crónica, agravada por una miocardiopatía dilatada.
Ahora se espera la declaración de más de 127 testigos, entre ellos familiares, médicos, enfermeros, vecinos y peritos. Se prevé que las audiencias se realicen los martes y jueves en el horario de 10 a 17 horas, aunque podrían extenderse según la complejidad de las testimoniales.
Entre los querellantes se encuentran las hijas del astro, Dalma, Gianinna y Jana Maradona, representadas por los abogados Fernando Burlando y Mariano Cúneo Libarona, y también Verónica Ojeda (madre de Diego Fernando) y Claudia Villafañe. Todos ellos han manifestado su deseo de que esta vez el proceso llegue a una sentencia firme y sin interrupciones.
Por su parte, las defensas de los imputados sostienen que Maradona falleció por causas naturales vinculadas a su delicado estado de salud previo y que no existió dolo ni abandono por parte de los profesionales.
El caso, que ha generado enorme expectativa tanto en Argentina como en el mundo, volverá a poner bajo la lupa la atención médica recibida por una de las figuras más importantes de la historia del deporte argentino.