3 de abril de 2026
NÚMEROS EN ROJO
Caen las transferencias automáticas y se enciende la alarma en las provincias
Las transferencias automáticas que la Nación gira a las provincias volvieron a mostrar números en rojo durante marzo y profundizaron una tendencia que preocupa a los gobernadores en medio del ajuste fiscal y la caída de la recaudación.

De acuerdo a un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los envíos por coparticipación, leyes especiales y compensaciones alcanzaron en marzo los $5,05 billones, lo que implicó un crecimiento nominal del 26,4% respecto al mismo mes de 2025. Sin embargo, al descontar la inflación, el resultado fue una caída real del 4,3% interanual.
Menos recursos reales para las provincias
El retroceso fue todavía más marcado en la coparticipación pura —sin leyes complementarias ni compensaciones—, que registró una baja real del 7,4%.
Según el estudio, la principal explicación radica en la merma de la recaudación nacional, especialmente en dos impuestos clave para el reparto federal: el impuesto a las Ganancias cayó 12,7% real interanual, el IVA mostró una baja del 4%. Y en conjunto, ambos tributos retrocedieron 7,2% en términos reales.
Estos dos impuestos representan cerca del 94% de la masa coparticipable, por lo que cualquier variación impacta de manera directa en las finanzas provinciales.
A esto se sumó un factor técnico: la modificación del esquema de anticipos del impuesto a las Ganancias empresarias, que alteró el calendario de pagos y redujo los ingresos registrados durante marzo.
Un trimestre en rojo
La tendencia negativa no se limitó al último mes. En el acumulado del primer trimestre de 2026, las transferencias automáticas sumaron $16,34 billones, con una suba nominal del 24%, pero una caída real del 6,4% frente al mismo período del año pasado.
El análisis muestra que la recuperación observada durante parte de 2025 comenzó a perder fuerza y volvió a una dinámica descendente. Medido en los últimos doce meses, el envío de recursos nacionales a provincias exhibe una baja real del 3,2%.
Impacto desigual entre distritos
El deterioro fue prácticamente generalizado: todas las jurisdicciones registraron retrocesos reales, con excepción de Salta, que mostró una leve mejora.
Las diferencias entre provincias se explican principalmente por la participación relativa en leyes especiales y compensaciones, que crecieron por encima del promedio y amortiguaron parcialmente la caída en algunos distritos.
En cambio, jurisdicciones con menor peso en esos componentes sufrieron pérdidas más profundas de ingresos.
Preocupación fiscal en año de ajuste
El escenario vuelve a poner presión sobre las cuentas provinciales. Con menor asistencia automática y sin transferencias discrecionales significativas, los gobernadores enfrentan el desafío de sostener gastos corrientes, salarios y servicios públicos en un contexto de actividad económica todavía débil.
Así, la caída de la coparticipación aparece como una nueva señal de alerta en la relación financiera entre Nación y provincias, justo cuando los distritos buscan recuperar margen fiscal tras el fuerte ajuste registrado en los últimos dos años.