Argentina
Lunes, 23 mayo 2022
EN VIVO CON LA TECLA
11 de noviembre de 2021

Tres analistas coincidieron en que la inseguridad puede influir en la elección

Los analistas Pablo Romá, (Cicuitos); Hernán Reyes (Reyes & Filadoro) y Carlos Germano (Germanos y asociados) opinaron sobre el escenario político a pocos días de la elección legislativa; cuáles son los puntos fuertes y débiles de las principales coaliciones y cómo influirá la ola de inseguridad de las últimas semanas.

Tres analistas coincidieron en que la inseguridad puede influir en la elección - La Tecla

A pocos días de las elecciones generales del 14 de noviembre, La Tecla transmitió en vivo junto a tres encuestadores y analistas políticos para tener un panorama completo respecto al escenario político electoral. Será el miércoles 10 de noviembre a las 17 horas.

Pablo Romá, (consultora Cicuitos); Hernán Reyes (Reyes & Filadoro) y Carlos Germano (Germanos y asociados) estuvieron en vivo por todas las redes sociales de La Tecla mañana por la tarde. 
 


¿Cómo analizan las estrategias electorales adoptadas luego de las PASO por las dos principales coaliciones electorales, el Frente de Todos y Juntos?

Pablo Romá: Creo que este último tramo de la campaña ha sido un poco frío en términos electorales y un poco caliente en términos de los hechos de la realidad. Me parece que luego de las Primarias, con las consecuencias que tuvo el resultado sobre todo para el Frente de Todos, con la crisis política que se desató dentro de la coalición de gobierno, hizo que este tramo de la campaña no tenga un peso muy fuerte. Me parece que hay una situación que para el gobierno, que necesitaba remontar el resultado de las PASO, esa crisis fue una dificultad para acomodarse en el nuevo escenario. Eso creo que no cambió mucho. Del lado de Juntos veo que hubo una idea de no cometer muchos errores para mantener un poco la diferencia y generar cierto clima de discusión de algunos temas que entiendo que para el electorado son importantes, que tienen que ver con la seguridad, con la educación, con plantear algunas reformas (cuidandosé de que eso genere un proceso de tensión muy grande). Esto los ubica en una posición un poco más expectante sin generar mucho ruido. Creo que el clima general de la campaña es un poco más frío que lo que fue el camino a las PASO. 

Hernán Reyes: Yo coincido en que ha sido algo fría. Las campañas políticas en Argentina difícilmente tengan mucha repercusión en términos de cambiar la opinión pública de la mayoría de los votantes, porque son campañas cortas con un formato que es muy difícil en términos de afectar a la opinión pública. Creo que el Frente de Todos no vio venir este resultado y se vio muy golpeado por la derrota en términos psicológicos; lo cual le llevo a territorializar la campaña, a buscar votantes que no habían ido a votar a las PASO, donde el Frente de Todos identifica en los distritos de menor participación electoral con respecto a 2019. Va a depender muchísimo de ese trabajo puerta a puerta y de esa suerte de acción de búsqueda de votantes (creo que llamarlo campaña es un poco ambicioso), y esperar que esos votantes vuelquen después en las urnas un voto a favor del Frente de Todos. Aun si esos votantes hicieran eso hay muy pocas chances de revertir el resultado, pero si de achicar la diferencia. Por último quiero agregar que el Frente de Todos hizo una apuesta muy riesgos, porque jugó su marca a una candidata como Victoria Tolosa Paz, que comenzó la campaña electoral con un nivel de desconocimiento muy pero muy grande y lo que probó las primarias es que la marca del Frente de Todos está muy golpeada. Me parece que en este segundo tramo se resignaron a que era muy difícil revitalizar la marca en tan poco tiempo y apostaron todas las fichas a una campaña muy desorganizada en general porque delegaron en los gobernadores e intendentes que cada uno haga su propia campaña y no hay un relato unificado ni esperanzador del oficialismo. Desde la oposición están jugando a cometer la menor cantidad de errores posibles y dejar que la población vuelque su enojo a su favor.

Carlos Germano: Coincido bastante con los análisis de Pablo y Hernán. Creo que de los últimos dos meses resaltaría dos cosas principalmente: del lado de Juntos una de las dudas que había era si podían dar una imagen de unidad entre Santilli y Manes. Creo que eso lo lograron. Creo que generaron la empatía necesaria para ocultar las diferencias que podrían tener y lograron mostrarse como un bloque sólido en todas las caminatas y actos que han hecho. Creo que al oficialismo le costó mucho recuperar la verticalidad, porque creo que el golpe fue muy duro; me parece que afloraron mucho las diferencias (que además siguen latentes). Me parece que no va de la mejor forma eso. Las últimas dos semanas hubo una serie de sucesos muy llamativos  que generaron mucha incertidumbre y más dudas: el discurso de Máximo Kirchner en la ciudad de Lanús, en la cual dijo "chiflen, aquí estamos". Máximo es la espada legislativa del gobierno nacional por presidir el bloque en la cámara de Diputados, y dijo algo que lo hizo parecer como si estuviera fuera del gobierno. La intervención quirúrgica de la vicepresidenta, que te diría que es casi seguro que no esté en Merlo y dejó de lado al campaña. El tema inseguridad es fuerte y es difícil cuantificarlo pero está dentro del escenario electoral y hay que marcarlo al menos. Por último quiero remarcar que cuando hay incertidumbre política, empieza a haber dudas y pasa lo que pasa el día de hoy que el dolar (ilegal) pasó la barrera de los 200 pesos. Creo que el oficialismo no llega de la mejor forma y ya venía golpeado por las Primarias; llega muy averiado y sin dar una imagen de liderazgo sólido y me parece que algunas diferencias esto va a tener el domingo y días posteriores. 

Uno de los temas que tomó mucho impacto en el tramo final de la campaña fue el de la inseguridad, por un asesinato en La Matanza que despertó mucha indignación y protestas ¿Creen que puede impactar electoralmente los sucesos de la última semana? 

Carlos Germano: Creo que la inseguridad históricamente estuvo entre las principales preocupaciones ciudadanas desde siempre. Es un tema no menor, en el 2003 cuando Felipe Solá es reelecto gobernador de la Provincia de Buenos Aires, (luego de asumir en 2001 por haber acompañado en la vicegobernación a Carlos Ruckauf), había entonces dos candidatos que eran Luis Patti y Aldo Rico, que sus temas centrales eran la inseguridad. En el año 2009, cuando De Narváez le gana a Nestor Kirchner el eje central fue la inseguridad, quizás recuerden que presentó un mapa del delito e hizo campaña haciendo eje en la inseguridad acompañando al ciudadano bonaerense desde siempre. En este momento creo que se incrementa fuerte el tema inseguridad, no es casual lo del lunes en Ramos Mejía, donde indudablemente hubo una movilización de importante magnitud en la que volvió a sonar una frase que no se escuchaba desde hace muchos años, que fue el "que se vayan todos". Creo que este es un tema que, junto con la  economía, la inflación, el tema laboral, son los ejes centrales que están marcando esta campaña. Creo que hoy se está votando mucho, como se votó en el 2019 en contra de, hoy se está votando en contra de. Lo que se está viendo es que los periodos son más cortos, porque del 15 al 19 hubo triunfo oficialista y hoy es muy difícil que el oficialismo pueda salir airoso de la elección del próximo domingo. 

Pablo Romá: Agrego a lo que dijo Carlos lo de la marcha de Blumberg en los inicios del kirchnerismo, que fue una expresión de esta demanda de seguridad. Coincido en que es una de las demandas que se vienen manteniendo desde hace varios años como una de las principales preocupaciones para los bonaerenses, creo también que el kirchnerismo, el progresismo y demás de alguna manera han abandonado esa problemática, o la toma como una demanda más superficial o como una demanda más de la derecha. Creo que eso es un error que los gobiernos tienen que atender, que tienen que ver con una situación que hace a la previsibilidad de la vida, del trabajo. En algún momento se tomó como una frase muy trillada esto de "la sensación de inseguridad", pero más allá de esto esa sensación es un factor para la incertidumbre y la posibilidad de la planificación. Por otro lado, me parece que el gobierno en una coyuntura como esta, en la semana electoral, no tener una actitud un poco más solida y firme frente a estas circunstancias, les hace cometer un error muy grave. Las imágenes del otro día en Ramos Mejía son muy fuertes y tienen un impacto negativo para la política del gobierno y esto también la coyuntura de la pandemia. Que empezara a haber mayor movilidad y las medidas restrictivas de aislamiento se empiecen a levantar iba a hacer que vuelvan inevitablemente situaciones de inseguridad, de robos, etc. No solamente tienen que ver con el asesinato en Ramos Mejía. También tiene que ver con situaciones de robos menores que creo que son importantes y creo que el gobierno debería atender, pero me parece que más bien es una demanda que el progresismo, la centroizquierda y demás, han dejado un poco de lado. 

Hernan Reyes. Coincido con ambos, y en particular con esto de la negativa del progresismo y la centroizquierda de abordar estos temas, en parte porque son problemas multidimensionales que no tienen soluciones de corto plazo y ante esa imposibilidad de generar una solución en el corto plazo, optan por ignorar el tema. Nosotros venimos alertando en muchos gobiernos, municipales, provinciales, que la inseguridad es una demanda muy pero muy grande en la población. Lo vemos en los grupos focales cuando preguntamos cómo se ve la situación del país; lo primero que te dicen es la inseguridad, la impunidad. Recientemente hicimos una encuesta en el conurbano bonaerense en la cual el 62% de los encuestados nos dijeron que se sienten inseguros, y eso es transversal a todos los partidos políticos, todos los niveles socioeconómicos, a pesar de que obviamente cuando uno va subiendo en la escala social en términos de ingresos, quienes tienen las necesidades básicas más satisfechas se preocupa un poco menos por la economía y más por la seguridad, lo cual no quita que sea una preocupación que sea transversal a todos los sectores. A quien responsabilizan principalmente por esto es a la Justicia. Ahí es donde creo que el Frente de Todos perdió de algún modo una oportunidad cuando empezó a hablar de reforma de la justicia porque no era esa la reforma a la que se refería o por lo menos no lo aclaró y esa es la principal demanda. Quieren más policía, pero mejor policia porque la bonaerense es la que menos confianza tienen, pero principalmente desaprueban mucho a la justicia a la que sienten totalmente alejada de ellos con los conflictos y un nivel de impunidad muy grande.

¿Cuáles son los puntos fuertes y los puntos flojos en las campañas de las coaliciones que acaparan la mayor cantidad de votos? 

Carlos Germano: El primer dato político de este proceso electoral es que la coalición que utilizó las PASO quedó muy potenciada y generó un hecho político importante. Ese es el dato no menor para encarar este proceso electoral 2021; ya que lograron mantenerse unidos después de haber perdido la elección de 2015, como bien dijo en algún momento Mario Negri: "Si pasamos marzo de 2020 y logramos estar unidos, este es un buen inicio. Creo que eso le jugó muy a favor. Creo que el hecho de que en la provincia de Buenos Aires se hayan bajado 63 listas para generar listas únicas en la coalición opositora, fue algo que les jugó en contra. Indudablemente ese hecho político generó una debilidad porque quedó muy sobre superficie las diferencias fundamentales que se dan en el Frente de Todos con un hecho central: en un país presidencialista como el nuestro el presidente de la república nunca pudo liderar esa coalición. Eso generó de alguna manera una debilidad que se ve claramente, por eso remarqué en el 1er comentario la importancia que le doy a la no presencia activa de la doctora Fernández de Kirchner, que indudablemente es la líder de la coalición. Creo que ese tipo de situaciones se fueron reflejando más claramente en este proceso electoral. Las debilidades del gobierno, con una situación económica muy difícil, una inflación muy difícil de dominar y un humor social totalmente refractario para el gobierno nacional, más la inseguridad que veníamos hablando generó un cóctel donde las debilidades afloraron fuertemente, hasta que se designaron quienes iban a ser los primeros candidatos en capital federal y provincia de Buenos Aires, desde ahí empezó una situación que nunca más pudieron fortalecer una unidad para mostrarse consolidados ante el electorado argentino.

Pablo Romá: Agrego que el Frente de Todos ha tenido ciertas dificultades para entender o encontrar un diagnóstico en la campaña. Yo creo que lo de "estamos saliendo"; "la vida que queremos" y demás, no reconoce parte de esta frustración, del malhumor social y el conjunto de demandas que tiene que ver más con la situación económica. Con el diagnóstico posterior a las PASO también pasa lo mismo. Creo que lo del plan "platita" también fue un error de diagnóstico, porque lo que se está poniendo en juego es otra cosa. Parte del resultado adverso del gobierno tiene que ver más con los problemas económicos. Del lado de Juntos coincido en que las PASO los fortaleció en cierta manera; diría que la mayor debilidad que tiene la oposición es el contenido de las ideas y propuestas, porque pareciera que no hay una responsabilidad en los grandes problemas de la Argentina, como si empezáramos de nuevo. Creo que un punto fuerte del oficialismo fue en el debate de Leandro Santoro con María Eugenia Vidal, donde la candidata de Juntos por el Cambio en la ciudad tuvo que decir que la deuda se iba a resolver con más deuda. Eso tiene una debilidad, lo mismo que esto que plantea Mauricio Macri de la necesidad de avanzar con las reformas laborales, impositivas, previsionales con las que no pudo avanzar en su gobierno. En términos de estrategia electoral, Juntos tiene un bagaje y un espertiz muy importante que lo posiciona como una fuerza que sabe interpelar al electorado y posicionarse en el campo electoral. La debilidad mayor pasa un poco por ese contenido que decían. 

Hernán Reyes: Luego del cierre de listas, Victoria Tolosa Paz empezó una campaña en la que suscitó cierta esperanza y expectativas, me parece que es una persona que ha demostrado ser muy elocuente, rápida para responder. Me parece que el mensaje es el problema, más que el diagnóstico. El slogan "la vida que queremos" apuntaba a un horizonte esperanzador y con expectativas, que es lo que está demandando esta sociedad: no solo la "platita", sino la posibilidad de progresar, de tener un trabajo formal. Luego de ese comienzo que había generado expectativas, se terminó decepcionando porque terminaron hablando de cosas que no tienen nada que ver con la agenda de la gente, sino de lo que pasa en el día a día con su vida. La mención de "garchar" que dijo en su momento, puso de relieve cierta frivolidad que tuvo la campaña electoral que no cayó bien en el electorado que está luchando por salir adelante, más allá del contexto en el que lo dijo, que ciertamente fue en un programa de entretenimiento.

¿Cómo evalúan la situación económica actual? ¿Cómo creen que puede influir las variables como el control de precios, la subida del dolar ilegal, la inflación?

Hernán Reyes: Creo que hay un clima de incertidumbre muy grande en general, no solo en lo económico sino en todos los aspectos de la vida político y social y que el gobierno por una falta de conducción, de liderazgo, de coherencia, no está pudiendo resolver. Esa incertidumbre y falta de horizonte claro si incide en la elección. No sabemos exactamente cómo va a incidir. Yo no creo que los resultados sean muy distintos a los de las PASO; veo un poco lo mismo que con el hecho de inseguridad en Ramos Mejía. La inseguridad es un hecho siempre presente y muy latente en el electorado, creo que es un recordatorio muy fuerte que además sirvió para sacar a la luz esta impotencia que siente la ciudadanía, de desamparo que siente la ciudadanía. Además se paga una tasa especial para cubrir ese déficit de seguridad que vemos que no funciona.

Carlos Germano: Este tipo de medidas nunca dio resultado. Para que de resultado, tiene que haber un consenso político muy fuerte, son medidas que veo como aisladas y que tienen más que nada un tinte electoralista muy fuerte para estar en los medios. Pero la sociedad cuando va a hacer las compras diarias se da cuenta que la plata cada vez alcanza menos y llegar a fin de mes es cada vez más difícil. Son paliativos estos, pero no estamos hablando de llegar al fondo para poder un plan y una estrategia económica a mediano y largo plazo y que eso no lo puede hacer un solo gobierno. Es parte de un acuerdo político muy importante que, si en la Argentina no se da, va a ser muy difícil porque los grados de incertidumbre que estamos viviendo siguen latentes y los vas viendo permanentemente. Precios congelados con un aumento permanente del dolar paralelo yo te diría que es imposible de sostener. Como dijo hace poco (el expresidente de Uruguay) José Mujica: "Los políticos son seres humanos que se pueden equivocar como cualquier otro. El problema es que cuando uno se equivoca no una, sino varias veces, ya dejan de ser errores y pasan a ser giladas". Creo que esto es lo que estamos viviendo permanentemente los argentinos.

Pablo Romá: El presidente dijo en el inicio de la campaña, con esto de ser un pragmático en lo económico, que no tenía un plan sino que iba a utilizar distintas estrategias depende los problemas, terminó siendo un error muy grande y que es necesario un plan. Hay un conjunto de medidas económicas que se dan pero que no tienen una orientación política; tienen si un sentido económico que intentan avanzar sobre distintas perspectivas. El gobierno tuvo dos ejes estratégicos en términos económicos, que son el hidrógeno y el litio y consiguió inversiones en ese sentido. Eso no tiene ninguna connotación positiva, no lo digo ni por la gente ni por los medios. No hay un plan ni un rumbo y esos hechos no se insertan en una estrategia clara. Además me parece que hay un problema que es muy grave y que tiene que ver con que la economía la variable macro mejora, pero el nivel de ingreso empeora. Esa es una brecha que agudiza la desigualdad y en un contexto de desigualdad el tejido social empieza a diluirse o a entrar en crisis. Ese es el principal problema que el gobierno no vio, que en la medida que la desigualdad avanza, por más que crezca la economía, si eso no tiene una contraparte en términos de que crezcan los ingresos y mejore la economía de bolsillo, es muy difícil que la situación económica mejore y sea percibida como algo positivo. 

¿Creen que los cambios en el gabinete bonaerense pueden influir en la elección de cara al domingo?

Pablo Romá: Cuando se hicieron los cambios hicimos un análisis en el que concluimos que la finalidad de los mismos tenían la orientación de que el rol del Estado, a través de los ministros, tengan una mayor firmeza a la hora de la disputa sectorial. me da la sensación de que eso se fue diluyendo, que ese peso no ha aparecido nunca. Me parece que es como una medida más que se va perdiendo en términos de la potencia que podía tener, sobre todo en términos de la percepción de la opinión pública, que considera que los cambios de gabinete tanto en nación como en Provincia, no implican condiciones para que mejore la situación.
 
Hernán Reyes: La población con suerte sabe quién es el gobernador, andá a preguntarles quién es el vicegobernador, la mayoría no te va a saber decir la respuesta. Menos va a impactar el cambio de un jefe de gabinete o de un ministro, salvo que sea uno muy visible, como es el caso de Sergio Berni; pero sino en general los ministros no son muy conocidos por el grueso de la población. Creo que tienen poco impacto. Si tienen un impacto simbólico de mostrar cierto reconocimiento de que algo hay que cambiar, pero en términos prácticos creo que no hay nada de eso y no creo que tenga ninguna incidencia. 

Carlos Germano: Coincido que indudablemente parecería que hubo una posibilidad en la cual los intendentes iban a tener un rol mucho más protagónico y más activo. Me parece que eso se fue diluyendo y no estamos hablando de cambios de figura que puedan hacer una diferencia. Me parece que en las barriadas sigue habiendo serias dificultades económicas, cada vez cuesta más llegar a fin de mes; y si a eso le sumamos inseguridad es complicado. Si no hay una estrategia global y un liderazgo mucho más claro, me parece que seguir haciendo siempre lo mismo acorta más los plazos de la crisis. Macri logró un triunfo a mitad de mandato y perdió después de 4 años; este gobierno empieza a tener problemas después del segundo año. Este me parece que es el planteo central de romper la endogamia política, de seguir hablando entre ellos y empezar a mirar a la sociedad con problemas psicológicos importantes después de un confinamiento larguísimo. Me parece que no somos la misma sociedad. Han pasado cosas y la política no lo termina de ver, tanto desde el oficialismo como desde la oposición. Si la oposición piensa que este triunfo que pueden obtener es por ellos, me parece que argentina va a seguir teniendo problemas.