POLITICOS EN PIJAMA
08/08
Desde Chascomús, Javier Gastón: “Después del secundario me metí al seminario, estuve a un año de ser cura”
Si bien su vida estuvo mediada por la política desde muy chico, el jefe comunal chascomunense había elegido otros planes para su vida. Javier Gastón relata con mucha precisión recuerdos junto a Raúl Alfonsín, y hace un repaso por su trayectoria hasta llegar hasta donde hoy está.
Javier Gastón había elegido un destino muy diferente al que está actualmente. Sin embargo, se dio cuenta de que quería predicar con el ejemplo, y los caminos apuntalaron hacia la política. El legado de su familia, el recuerdo de Raúl Alfonsín y mucho más.  


- ¿Cómo está conformada tu familia?

Estoy casado con Andrea, y tenemos 3 hijos: Camila, de 23 años, Pedro de 20 y Manuel de 17. Vivimos acá en Chascomús desde siempre, ahora mi hija más grande estudia Bellas Artes, está en La Plata. Los dos varones están acá, Pedro está estudiando para ser chef en La Plata, pero va una vez a la semana, y Manuel está en el secundario acá. 

- ¿Les gusta cocinar como familia o le atrae particularmente a Pedro? 

No, cocinamos lo imprescindible para estar vivos, nada más (risas). Fue ocurrencia de él, le gustó y está trabajando allá, en la cocina de un restaurant y lo picó por ese lado, y empezó a estudiar.

Yo cocino lo necesario para vivir, parrilla y esas cosas. Asados, todos los domingo es un clásico, de eso me encargo yo.

- ¿Con familia o con amigos?

Recién ahora con amigos, pero siempre nos juntamos con la familia. Cada tanto, cuando podíamos juntarnos con amigos, hacíamos juntadas.



- ¿Cómo describirías a cada uno de tus hijos?

Camila es quien estudia en La Plata, bellas Artes, y es muy soñadora, creativa y muy empeñada en concretar los sueños que le van surgiendo vinculados al arte. Pedro es un tipo muy fresco, bueno, noble, que se preocupa por llevar adelante los proyectos que va trazando. Manuel es un empedernido adolescente que se está buscando también su lugar en el mundo y que disfruta mucho del deporte y las reuniones con sus amigos. Juega al rugby acá en un club de Chascomús.

- Siempre hay olores, sonidos, lugares que recuerdan a la infancia ¿Alguna de esas sensaciones te recuerdan a algo en particular?

Un olor que me recuerda a la infancia es el jazmín del cabo. De chico había un jazmín del cabo en la casa de mis viejos, que florecía en diciembre, y era lo que siempre adornaba el pesebre y el arbolito de navidad, son olores que me recuerdan a las navidades. Es un olor que impregna el ambiente.

- ¿Qué más recordás de esas navidades en familia?

Las juntadas con los abuelos, los tíos y los primos. No tenemos una familia muy numerosa, pero siempre para esas fechas nos reuníamos. Mis primos y tíos siempre han vivido acá en Chascomús, así que hemos crecido juntos.

- ¿Y para tus hijos cómo son esos recuerdos de las fiestas? ¿Crees que fue cambiando la sensación con el paso de los años?

Las navidades y años nuevos siempre han sido fechas de encuentro con los primos de ellos, mis sobrinos, son fechas muy lindas que aún hoy siguen disfrutando aún hoy, que son adolescentes, y que por el estudio no necesariamente se ven muy seguido. 

- Haciendo un raconto de tu historia, venís de una familia radical pero vos formás parte del Frente de Todos, contame sobre tu familia y cómo terminaste en el frente 

Soy el tercer intendente Gastón que hay. Mi tío abuelo fue intendente radical en la época de Frondizi; mi papá, que vive, fue intendente radical con Raúl Alfonsín, y yo intendente del 2015 hasta ahora. Soy de un partido vecinal, Unidad por Chascomús, que en el 2015 estuvo dentro del Frente Renovador, y en el 2019 conformamos el Frente de Todos.



La militancia político partidaria en mi caso empezó de grande, ya a los 30 años. En la campaña del ´83, con Raúl (Alfonsín), acompañaba a mi papá a diferentes actos, recorridas, pero yo en ese momento tenía 14 años, sólo lo acompañaba, no militaba, no voté en ese momento siquiera, pero si tengo un recuerdo muy lindo de lo que fue el proceso de retorno a la democracia con las elecciones del ´83, y haber acompañado a papá ya en la gestión de él como intendente a distintas reuniones, en alguna que quizá se realizaba en Buenos Aires y donde yo me colaba a alguna visita a la Casa Rosada, cuando Raúl era el presidente.

Con respecto ahora, mi viejo me está acompañando en política desde que yo empecé a ser concejal en 2005. Tuve dos períodos como concejal, del 2005 al 2013 y también me acompañó en la campaña electoral del 2015 cuando fui elegido como intendente.

- Me contabas que acompañaste a tu papá en diferentes actos en los que estaba Raúl Alfonsín, ¿Qué recuerdos puntuales tenés de él?

De Raúl tengo el recuerdo de un tipo muy querible, muy llano, familiero, que generaba un vínculo muy cercano con la gente, de hecho cuando venía acá a Chascomús siendo presidente, era mucha la gente que agolpaba para querer saludarlo, era como un tipo común, al que podías llegar, conversar, y la gente tiene vivo ese recuerdo, de Raúl el vecino de todos. 

Como algo puntual, recuerdo alguna visita que hice con papá a la Casa Rosada. Mi papá pasaba por ahí a saludarlo, no es que tenía una reunión con el Presidente, tenía reunión con Raúl, el vecino de todos, que circunstancialmente era el Presidente de la Nación. Tenían conversaciones muy cotidianas, en las que Raúl le preguntaba a papá sobre cosas de Chascomús, "¿Cómo anda este, cómo anda aquel?", muy llevadera la relación.

- Tu vida claramente estuvo marcada por la política desde muy pequeño, pero ¿Te imaginaste en este u otro rol similar cuando eras chico o querías seguir otro camino y la vida te llevó a donde hoy estás?

La vida me llevó donde hoy estoy, de hecho yo después del secundario estuve estudiando en el seminario, estuve a un año de ser cura (risas). Después del secundario yo me fui de Chascomús, estuve viviendo unos años en Córdoba, y tomé otro camino. Cuando salí del seminario, me volví a vivir con mis viejos a Chascomús, y estudié Magisterio, estuve trabajando de maestro hasta que asumí como intendente.

La posibilidad de asumir como intendente la empezamos a construir cuando formamos el partido político de Unidad por Chascomús, allá en el 2003, y ahí sí empecé a militar en política, pero en el caso personal, la posibilidad de ser intendente surge en el 2011, cuando fui candidato a intendente de Unidad por Chascomús como fuerza local, ahí no se nos dio y en el 2015 ahí sí fui elegido, siendo parte de un espacio más grande que era el Frente Renovador, con Sergio Massa a la cabeza.

- ¿Seguís teniendo contacto con Sergio Massa?

Sí, Sergio siempre me acompañó y estuvo día a día atento a las necesidades que yo le iba planteando desde Chascomús. Recién lo conocí en la campaña electoral del 2015 y siempre fue un tipo muy cercano, muy llano y estuvo dándonos una mano.

- Y ahora desde adentro del gobierno

Sí, ahora con un rol distinto, muy importante dentro del Frente de Todos y de la gestión de Alberto Fernández, con un trabajo muy importante como presidente de la Cámara de Diputados, pero también teniendo un rol de acompañamiento al presidente en la gestión ejecutiva, y manejando todos los temas que hacen al presente y al futuro en nuestro país.

- Contame un poco como surgió la idea de ingresar al seminario para ser cura, no es una profesión muy común, y qué te hizo dar el giro para poder decir que quizá no era el camino que vos querías

En la adolescencia, en los últimos años del secundario participaba en grupos parroquiales, y ahí conocí a los misioneros claretianos y por eso ingresé al seminario. La casa de formación de los Misioneros claretianos estaba en Córdoba, por eso fui a vivir allá. Y después de unos cuantos años hice toda la filosofía y buena parte de la teología, y descubrí que no era para mí, para toda la vida. Después conocí a quien ahora es mi esposa y surgió otra posibilidad de desarrollo. 

- ¿Y por qué elegiste Magisterio después?

Porque siempre me interesó poder tener un vínculo con la gente y ayudar a otras personas a desarrollarse. Encontré que la docencia podía ser una muy buena herramienta para eso, y colaborar en la formación de los más chicos. En ese entonces, estudiar Magisterio acá en Chascomús implicaba que fuera el único maestro de grado, no es una profesión en la que haya muchos varones actualmente, sí profesores, pero no maestros de grado.

Estuve ejerciendo la docencia durante unos cuantos años y después empecé a participar en política.

- ¿Crees que quedó un lado espiritual de cuando quería estudiar para cura? ¿Qué recuerdos tenés?

Tengo muy buenos recuerdos de formarme con gente de distintos lugares, fundamentalmente dentro del país pero también con gente de otros países de Latinoamérica. La acción política también tiene que ver con la filosofía de vida y con entender la vida como un servicio hacia los demás, y la política como una herramientas para transformar las situaciones injustas y apuntar hacia la formación y la creación de una sociedad donde todos podamos desarrollarnos. 

Puede que necesariamente no sea practicante de una religión en la actualidad, pero sí estoy convencido de que hay un trascender de la persona más allá de sí mismo, ese trascender se da en esta vida, no es para la vida eterna, es ahora cuando tenemos que mejorar las condiciones de vida de todos.

- ¿Crees en la frase de "predicar la palabra", tanto sea para el trabajo como cura como en la política?

Sí, se predica con el ejemplo, y se apuesta a la construcción de relaciones más humanas entre todas las personas generando vínculos distintos de reconocimiento de las potencialidades de los demás. No es tanto palabra, sino haciendo las cosas, y la gestión de gobierno tiene esa posibilidad de colaborar para otros, de generar las situaciones para que otros podamos vivir de otra manera. 

- ¿Cómo conociste a tu mujer?

Dábamos catequesis juntos en un barrio carenciado en las afuera de Córdoba.

- Digamos que la religión los unió y después siguieron otro camino

Sí, después iniciamos un camino juntos, ya hace 28 años, desde el ´93. 

- Supongo que al principio eran sólo miradas, ¿Cuándo empezaron a salir?

Después yo decidí salir del seminario y desde ahí estamos juntos.


- ¿Qué lugares tiene que conocer alguien que visite Chascomús?

La gente de Chascomús. Si bien nos caracteriza la laguna en el marco de una ciudad que tenemos de parques, paseos, en torno a la laguna, la idiosincrasia chascomunense también tiene su atractivo. Mucha gente es la que ha ido conformando la ciudad que hoy tenemos, que a lo largo de generaciones ha ido dejando su impronta en la arquitectura, generando un patrimonio arquitectónico que también es motivo de visitas.

También hay un patrimonio cultural de muchas creaciones culturales que a nosotros los chascomunenses nos llenan de orgullo, como puede ser el carnaval infantil, que si bien este año no lo pudimos hacer, es una marca registrada también de Chascomús. Parte de ese patrimonio cultural es la orquesta escuela de acá, y tantos grupos teatrales, musicales, artísticos que van generando una circulación de experiencias, de saberes entre todos y que nos hacen crecer.

- Como cuna de Raúl Alfonsín, ¿Qué recuerdos tiene la gente de él?

El paso del tiempo ha ido acrecentando la figura de Raúl. Propios y extraños lo reconocen como un hombre fundamental en el retorno de la democracia y los primeros años de eso. Hoy quizá es mucho más valorado que cuando tuvo que dejar el gobierno, muchísimo más. A mucha gente que está en distintas partes del país, cuando le mencionás a Chascomús, automáticamente dice "la ciudad de Alfonsín".

Para mí, cuando estoy fuera de Chascomús, que me digan eso es un orgullo, es un reconocimiento a Raúl y a la sociedad chascomunense que posibilitó que Raúl surgiera. Hoy Raúl no es es patrimonio del radicalismo, es patrimonio de la humanidad, de todos. Si su legado, su enseñanza pudo mantenerse en el tiempo es porque hubo una sociedad que se apegó a las formas democráticas como forma de subsistencia que a él lo hicieron destacar.

- Vos que lo conociste, si bien eras chico, ¿Crees que hay un mito que a veces no condice con quien fue?

Lo que tengo son son mitos que son ciertos, o que los tengo presentes como reales, de un tipo que andaba caminando en la calle como uno más y que se encontraba con todos, que conocía de la vida pueblerina, de las familias de Chascomús muchos detalles, y cuando se encontraba con uno le preguntaba por el tío, el abuelo, el padre, sabiendo por quién estaba preguntado, un tipo muy sincero, muy honesto, muy campechano.

Creo que así como yo tuve mi experiencia, cuando era adolescente, de haberlo conocido, calculo que otras personas irán construyendo esa imagen de Alfonsín a la distancia a partir de alguna vez que estuvieron con él, de encuentros cotidianos, o de lo que les contaron sus padres de lo que era Raúl. Es un hombre que a la distancia sigue despertando mucho cariño y admiración, confío en que cada persona va teniendo una experiencia que es tan valorable o cierta como la que puedo tener yo, que no necesariamente es comprobable, yo tengo el recuerdo de Raúl, sobre eso también he ido construyendo una imagen sobre él, a otros les pasará lo mismo, no tengo porqué descreer o desconfiar de otra persona que pueda venir y contarme lo que fue Raúl.

- ¿Qué solés hacer en tus tiempos libres? ¿Hay algo que la gente no conozca de vos?

No creo que la gente no lo conozca, pero lo que sí hago es salir a caminar por distintas partes de la ciudad, también salgo a andar en bicicleta, los fines de semana voy más por los caminos del campo, a distintos kilómetros. También me gusta leer y estar en casa tranquilo.

- ¿Qué te gusta leer?

Ahora, por ejemplo, estoy leyendo el último de Sachieri, "El funcionamiento general del mundo". Sachieri es un autor del que, no sé si he leído todo, pero sí me gusta mucho como relata y arma las historias en torno al fútbol.

- ¿Sos futbolero?

Me gusta mirando, soy bastante patadura. Soy hincha de Independiente, tradición familiar de mi viejo y mis hijos que también son de Independiente. De adolescente iba a la cancha.

- ¿Dejaste de ir por el trabajo?

Sí, ya no me interesaba tanto, y mis hijos adquirieron la misma pasión por el fútbol de mi viejo. Legado familiar.