POLITICOS EN PIJAMA
20/06
Desde Alberti, Germán Lago: “Somos una familia numerosa, nos ayudamos mutuamente”
Germán Lago, intendente de Alberti, espera con ansias la llegada de su quinta hija. Además, habla sobre una pasión que lo acompaña desde chiquito, el fútbol, y cómo la política fue parte de su día a día desde que tiene uso de razón. Análisis, proyecciones y mucho más.
Germán cuenta que ser intendente no es tarea sencilla, sin embargo es su pasión junto con el fútbol. Ante la llegada de una quinta integrante a la familia, Lago habla sobre la compañía de su pareja en el transitar. Además, rescata experiencias futboleras que disfruta desde chiquito, sin dejar de lado la importancia del trabajo en equipo, dentro y fuera de la cancha.


- ¿Cómo empezó tu recorrido por la política?
 
Viene de familia. Si bien la que tuvo cargos y nombramientos como Concejal e intendente fue mi madre (Marta Medici), de muy chico obviamente mamé eso en las distintas actividades que mi madre hacía cuando era Concejal, yo era muy joven, mi padre también trabajó en el Ministerio de Obras Públicas así que la mezcla entre gestión, actividad comunitaria, participación con las instituciones, ver siempre en qué consistía la política como herramienta de transformación siempre de muy chiquito lo tuve.


 
Cuando yo era muy chico mi madre era Concejal de la oposición, así que siempre estaba ahí analizando los proyectos, las rendiciones, los presupuestos. Mi padre era contador, así que siempre participaba y colaboraba. Cuando se dio la posibilidad de asumir yo, estaba viviendo en La Plata y no dudé en volverme. Si bien venía todos los fines de semana a jugar al fútbol o a estar en familia, ya tenía una hija de cuatro años y otra de un año y estaba desesperado por volverme al pueblo (Alberti), así que me vine y me asignó la primera función pública como Secretario de Hacienda y después Secretario de Gobierno.


- ¿Cómo es tu día a día?

Arranco temprano, a las seis, seis y media. Hago un poco de lectura de los medios de la región y empiezo a diagramar qué cosas tengo que reforzar en la mañana. Me anoto siempre, entre las 10 y las 12 hacer el repaso de las gestiones que tengo vigentes, porque en ese momento hay mayor predisposición de los funcionarios en sus lugares de trabajo.

Después voy a la Municipalidad un rato a la mañana, yo no soy mucho de estar en la Municipalidad, así como algunos intendentes sí lo hacen y no prejuzgo para nada. Yo soy de estar un rato en la Municipalidad y mucho en la calle, me gusta salir, ver, recorrer las obras. Voy, vengo, salgo, hago todo el tiempo eso. Aparezco en la oficina, en una secretaría, en una obra, en una delegación de una localidad del distrito, paro a charlar y en el medio hago mandados, un poco de todo. 



En este año de pandemia eso se profundizó mucho más, porque antes los viajes tenían una frecuencia para los que somos del interior, se fueron restringiendo. Sino, una o dos veces por semana viajaba a La Plata, Buenos Aires o alguna reunión en la región, que formaba parte de la agenda diaria.
 
- ¿Recordás cuando reconociste que eras peronista? ¿Algún hecho que te haya marcado?
 
El origen viene mucho por la distribución de tierras que Perón hizo, donde la familia de mi mamá pudo obtener alguna posibilidad de contar con esas tierras. Además, desde muy chico participé en el partido, generalmente en las instancias locales es cuando uno se acerca enseguida, vive la militancia en ese momento.
 
De muy chico recuerdo el momento de la elección, los cómputos, que eran medio reservados cuando iban llegando los datos, y yo siempre intentaba meterme ahí adentro porque mi padre estaba en esa parte de cómputos. Siempre tuve contacto con los dirigentes locales, ha sido muy fluido, siempre me he sentido muy cómodo participando en cada momento. 


 
No sé si hay un momento determinado donde uno se define como peronista. Uno cuando entiende la ideología y la doctrina, naturalmente en el transitar de la vida te das cuenta que sos peronista, todos lo somos, no hay forma de que no. En cada gesto, en cada acción que realizamos de la cotidianidad, inclusive sin pensarlo desde el punto de vista político, hay peronismo en cada acción que nosotros realizamos. Quienes abrazamos la doctrina del peronismo, directa o indirectamente la ejercemos en cada acción cotidiana que realizamos.
 
- Me contabas que cuando decidiste volver a Alberti tenías dos hijas, ¿Cuántos hijos tenés ahora?

 Ahora soy papá de cuatro nenas y el 20 de agosto es la fecha de parto de la quinta nena. Todas nenas, estamos muy contentos, ya transitando los últimos meses de embarazo y si sale todo bien sería el quinto parto natural, así que venimos bien, con ganas de que ya llegue el momento y presenciar el parto como lo hice con los cuatro anteriores. Estoy acompañando a Elena, mi pareja, con la que estamos hace 20 años juntos.
 
- ¿Qué edades tienen y como se llaman tus hijas?
 
Ámbar tiene 13 años, le sigue Iris con 9, Jazmín con 7 y Rocío con 3 años. Y la que llega se va a llamar Manón, es un nombre que eligió Elena, siempre dijimos que si era varón, tenía más injerencia yo en plantear el nombre, y si era nena, lo elegía Helena. Al principio decís ¿Manón? y después lo empecé a nombrar y me gusta cada vez más.




- ¿Cómo están las futuras hermanas? ¿Hay celos por la llegada de Manón?


¡Bien! Fue todo un proceso, porque nosotros se lo fuimos comentando. Algunas se ponen contentas, otra te dice que no quiere hermanita, pero ahora Manón ya es parte de nosotros, en cada cosa que hacemos, decimos o pensamos.


Nos repartimos roles, jugamos también un poco con eso para ayudarnos, porque la verdad es que somos una familia numerosa y  tengo responsabilidades por las que a veces el tiempo no está para destinarse a la familia, no el que uno quisiera, así que nos ayudamos mutuamente.




Al prinicipio, cuando se lo fuimos contando a mis hijas, algunas no querían saber nada (risas), pero con el tiempo se pusieron todas muy contentas.


- Que bueno, porque es normal tener celos con la llegada de un hermanito o hermanita más


Sí, además la más chiquitita no salió de la cama grande todavía.


- Eso puede ser un problema


Imaginate que yo hace tres años que duermo en la camita chiquita que tenemos al costado, perdí la cama grande hace tres años. Igual, Rocío es la que al principio no quería saber nada y ahora es la que más cuida, juega, la dibuja, le hace cosas. 




- ¿Ya le compraron ropa a Manón? 

Ropa no hemos comprado, tenemos de las anteriores (risas), y además en general es lo primero que uno recibe cuando llega el nacimiento. Sí hemos comprado pañales, óleo, toallitas, eso tenemos para los primeros dos o tres meses, y la practicuna. 


- ¿Qué mensaje te gustaría poder transmitirle cuando llegue?

Creo que también tiene que ser extensible a la familia, y es el de hacer el esfuerzo para que en este momento podamos seguir sosteniendo el vínculo familiar que tenemos. A veces la dificultad de la función pública genera una distancia no buscada que a su vez genera complicaciones. Nosotros hemos podido, y la pandemia contribuyó en ese aspecto porque no viajé tanto y me pude encontrar y estar mucho más tiempo con la familia. La idea es seguir sosteniendo este vínculo, y claramente teniendo una familia numerosa con cinco nenas, para mí el esfuerzo principal está en sostener eso, para eso uno tiene que estar emocionalmente bien, equilibrado y coherente: por momentos ser papá, por otros momentos ser funcionario, por otros ser amigo; esas cosas a veces generar un esfuerzo emocional para poder tomar las mejores decisiones. Si uno no está preparado, a veces las decisiones no son las más convenientes. 


A Manón le diría que se quede tranquila, que va a tener un padre y una madre muy preocupados por cada una de las cosas que le pasan, como lo hacemos ahora con todas. 


¡Mi casa es un caos! entre la tarea, la comida y el baño, no sabés lo que es. Además son edades muy demandantes, pero sí doy fe que de todo lo que me habían dicho siempre, de que las hijas son muy apegadas al papá, lo he comprobado, ahora mucho más que ellas saben que salgo a la calle, y que en la escuela le preguntan por el intendente. Son muy pegotas conmigo, doy fe que todo lo que me dijeron es así.


- Me comentaste que estuviste viviendo en La Plata


Sí, yo me fui en el año ´94 a La Plata, como muchos adolescentes del interior, a estudiar la carrera de Contador Público. No habiéndola terminado, me volví, y es algo que tengo pendiente, incluso es algo que les dije a mis nenas, así que seguramente, cuando alcance el tiempo la terminaré.


En el ´98 o ´99 entré a trabajar en lo que actualmente es Centrales de la Costa Atlántica S.A, una empresa del Estado provincial, de capital mayoritario del Estado que se dedica a la generación de energía eléctrica. Desde esa época estuve relacionado a la oficina de compras. Ahí absorbí bastante conocimiento sobre los circuitos administrativos, de contrataciones, pagos, contaduría, así que me sirvió mucho a la hora de venir al pueblo, cuando mi madre fue intendenta y yo empezaba a laburar en la Secretaría de Hacienda. Estuve allá bastantes años.




- ¿Tenés hermanos o hermanas?


Sí, tengo una hermana mayor que se llama Florencia, del primer matrimonio de mi papá, con quien tengo excelentísima relación y vive en La Plata, es bióloga y me ayuda mucho en algunas cosas que planteo acá en el pueblo, lo consultamos. También es material de consulta de las nenas por cada bicho que encuentran, le sacan foto y se la mandan a la tía bióloga para ver de qué se trata, y se genera un ida y vuelta muy educativo y familiar súper interesante, en esta época de los chicos de celular y tecnología. 


Si ven una hoja que está en la calle medio rara, hasta un bichito, mis hijas todo consultan a la tía y ella manda la explicación acorde a la edad de la sobrina quien se lo consulte, se genera algo entretenido porque inclusive uno también va aprendiendo, hasta en la terminología que utiliza mi hermana para explicarle algunas cosas. Su pareja también es biólogo, así que es en equipo.


También tengo dos hermanos más, menores que yo: Gaspar y Mariana, la más chica. Gaspar vive en La Plata y Mariana vive acá en Alberti.


- El contacto que tu hermana mayor hace con tus hijas también es una manera de que estés más cerca de ella, imagino


Si, las familias van creciendo, se van separando y encontrando cada uno en sus lugares, en los cuales va generando su desarrollo, su familia y a veces cuesta el encuentro. Si bien ahora la tecnología nos hace sentir que estamos cerca, en realidad, cuando uno piensa en los afectos, la tecnología no es lo mismo.



- Hablemos sobre tu faceta de futbolista


Arranqué desde muy chico. Acá en Alberti tenía ocho años y en ese momento no había categoría para esa edad, por lo que mi papá, que es oriundo de Chivilcoy, vivíamos en Alberti pero él trabajaba todos los días en Chivilcoy, donde también siempre jugó en un club, que se llama Club Social y Deportivo Colón, que tenía categorías infantiles pero no de mi edad, pero mi papá me empezó a llevar allá y me fui a jugar a Chivilcoy siendo clase 66, y jugaba con amigos, con chicos dos años mayores que yo.



Hacíamos un esfuerzo bárbaro, porque íbamos a entrenar, mi papá me llevaba una o dos veces por semana, los fines de semana íbamos a jugar. Cuando fui creciendo un poco más, nos fuimos animando a que yo me fuera en colectivo, me esperaba mi abuelo allá en Chivilcoy, me llevaba a la práctica y a la vuelta me volvía en colectivo o en tren solo, así hasta los 15, 16 años que fue cuando me volví a Alberti a jugar acá. Es algo que todavía sigo haciendo, intentando; tengo 45 años y uno siempre quiere correr y jugar, obviamente estar en competencia con chicos más jóvenes implica estar también entrenado, eso te lleva tiempo, pero es algo que a mí me gusta, me ha permitido recorrer la zona en los distintos torneos con los clubes y obviamente te vas formando también en el fútbol, siempre desde lo amateur, que es algo que a mí me apasiona. 

Uno a veces piensa en el rol de intendente pero esta idea de conformaciones de grupo y trabajo en equipo, objetivos comunes...uno se va poniendo más grande y va relacionando cómo fue el desarrollo en su vida y encuentra en algunas decisiones algunas cosas que ha vivenciado en otras cosas y le encuentra una relación. Tomo la actividad del fútbol como una distracción, una necesidad no sólo corporal sino emocional, a mí me hace muy bien.

- ¿Qué sentís cuando entrás a la cancha?

El entrar a la cancha se vivencia desde cambiarse en la casa cuando uno tiene que ir a entrenar. Quienes lo hacemos todo a pulmón y siempre desde lo amateur, la pasión por lo que representa la actividad física en el fútbol, principalmente la lúdica, participamos de la competencia en sí pero nos gusta jugar. Cuando entrás a la cancha hay circunstancias que acompañan el transitar del juego, que casualmente son el entrenamiento, la conformación del grupo, cómo entrenamos, cómo llegamos. No es solamente entrar a la cancha y estar contento en ese momento en particular.

Lo que sí, claramente es el cable a tierra, al menos desde lo personal. Es el momento en el que uno se transforma, se olvida de muchas cosas. Son dos horas en las que tu cabeza está puesta en participar de un juego con otros compañeros, uno se olvida de prácticamente todo, estás muy concentrado en eso. Lo vivo así, más que nada con la edad que tengo. Me gusta mucho el entrenamiento, ir, las prácticas, los viajes, el vestuario cambiarme, el después del partido, acompañar a algún amigo o compañero de equipo si se enoja porque perdimos para que se lo tome de otra manera, lo miro más desde la conformación del grupo.



- Como en la política, el fútbol se trata de jugar en equipo

Sí, hay una frase que dice "Al fútbol se juega como se vive". Uno realmente en la función pública y en la vida personal, en cada actividad que uno emprende le mete las mismas ganas, el mismo compromiso, y el mismo corazón a cada cosa que uno emprende, eso me parece que es muy característico de quienes sentimos una vocación de servicio, poder aplicarla al beneficio colectivo, ya sea en el deporte o en una actividad política o comunitaria, se trata de eso.

Hoy por hoy el mundo te tira al individualismo y a pensar que te salvás solo y parecería que todos vivimos en nuestra isla y no es así, uno se relaciona, vive en comunidad, se desarrolla y se mejora en comunidad. Uno no podría ser la persona que es si no considera y le pone valor a la circunstancias por las que ha pasado y a las personas con las que se rodea, todo forma parte de la persona. Yo soy quien soy porque me ha tocado estar rodeado de muchísimas personas de las cuales he aprendido de todo, inclusive de las cosas que tenía que corregir, de eso se trata y así es como uno también va tomando decisiones, mucho más en el lugar en el que estoy..

Desde muy chico quise ser intendente, hoy estar en ese lugar implica la tremenda responsabilidad de tomar decisiones pensando en el beneficio de las mayorías, así lo viví, hay una relación muy interesante respecto a la actividad deportiva, colectiva, y después cómo uno lo transmite a la hora de tomar decisiones para la mayoría de la población.



- Además del fútbol ¿Qué te gustaba hacer de chico? Contame un poco sobre tu infancia

Tuve una infancia maravillosa. Era muy compinche con mi hermano, me peleaba bastantes veces pero siempre iba de acá para allá con él, siempre estábamos juntos. Tuvimos muy buena escolaridad primaria, secundaria, muchos amigos. En los pueblos como los nuestros, la generación de actividades es constante, desde talleres, actividad física, salidas, encuentros. Para nosotros, el pueblo es nuestro lugar de juego, de recreación, lo hemos hecho posibilidad en los pueblos del interior, con lo cual mi infancia ha sido muy linda, muy buena.

Obviamente uno también aprende y quiere mejorar inclusive para las generaciones actuales cosas con las que le hubiese gustado contar en su propia infancia, también está bueno el lugar en el cual estoy hoy para ver si podemos, con estas decisiones, enriquecer o mejorar un poquito algunas condiciones que tal vez nosotros no teníamos.

- ¿El pueblo de antes es igual o semejante al de ahora? 

El pueblo se modifica en base a cómo funciona la sociedad y cómo se va enriqueciendo o empapando de cada una de las cosas que cada persona absorbe y cómo lo lleva a su grupo familiar, a su entorno de trabajo, y eso impacta en la comunidad.

Nosotros somos una comunidad con posibilidades de articular con muchas instituciones intermedias, con instituciones deportivas, sociales. Tenemos posibilidad de encuentro, intercambio, de posicionamiento, diferencias, búsqueda de consensos tal vez distinto a como es en otros lugares, por eso a lo mejor en los pueblos como los nuestros, las diferencias no suelen estar presentes todo el tiempo, tal vez más en la coyuntura electoral o similar.

El pueblo está creciendo, está teniendo mayores posibilidades de infraestructura, tiene mayor vínculo entre las instituciones. Se está empezando a entender de otra manera cuál es el rol del funcionario público en ejercicio. Este es el segundo mandato que tengo y también fui Secretario de Hacienda y Gobierno, con lo cual voy a cumplir 10 años vinculando con la administración municipal y uno ve las ganas que le pone a esto, tanto yo como el resto de los funcionarios, los compañeros de trabajo, los trabajadores municipales. Veo un ritmo de administración pública y participación del Estado muy interesante, eso se ve. No todos lo verán así, pero al menos así lo ha decidido la ciudadanía al elegirnos dos veces.



Sin embargo, Alberti ni ningún otro pueblo alcanzamos a dimensionar el grado de influencia que está teniendo en los comportamientos individuales el modo de recibir la información en las personas. Hay un exceso de información, no siempre de buena calidad, que termina generando condicionamientos, desconfianza, ingratitud, impaciencia. Eso, para quienes ejercemos la función pública, es bastante difícil, porque a veces uno se desgasta, tiene que explicar lo que no es, desmentir montones de cosas. Me parece que no estamos tan preparados a este exceso de información, no veo que en el corto plazo pueda detenerse, nos estamos convirtiendo en personas compradoras de títulos, repetimos los títulos de las noticias sin la posibilidad de razonar y sacar una conclusión propia sobre cada cosa.

Cuando tenés un emisor y un receptor, tiene que haber un razonamiento antes de que el receptor te conteste, es como que estamos contestando sin razonar lo que escuchamos, y eso en las comunidades es la base de la integración, poder tener un entendimiento inclusive en la equivocación, hoy el que se equivoca parece que se levantó queriendo equivocarse.

Si vos te mostrás como no sos, el vecino te detecta. Si yo me muestro como un tipo gritón, enojado, que putea y contesta...yo no soy así, yo me dedico a laburar, soy bastante testarudo en poder conseguirlo y le meto para adelante. Se está atendiendo mucho a la confrontación, al desprestigio hacia la persona, y no estamos dimensionando el impacto negativo que genera en las relaciones personales. No sé cómo modificarlo, tenemos que regalarle un poco una pausa antes de comunicar, escribir, titular. Repetir como lorito las conclusiones ajenas no me va, me gusta que la gente razone porque ahí también crezco yo. Si me encuentran equivocaciones o cosas para mejorar, a mí me enriquece eso, en ese disenso crezco.