DOLOR
17/05
Por el policía asesinado, Berni fue a Mar del Plata y Montenegro promete pedir explicaciones
El ministro de Seguridad bonaerense, se refirió al caso del efectivo de la Bonaerense baleado en el barro Jardín Stella Maris, después de un operativo para desarticular una fiesta clandestina. La persona que efectuó el disparo está detenida y cuenta con antecedentes. El intendente asegura que "quienes organizaron y fueron a esa fiesta van a tener que dar explicaciones".
Con información de La Tecla Mar del Plata


El ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, desembarcó hoy en Mar del Plata para acompañar a la familia del policía Diego Rosales, quien fue asesinado el domingo en la madrugada, luego de un operativo para desarticular una fiesta clandestina, en el barrio Jardín de Stella Maris.

El funcionario bonaerense, después de la ceremonia en la fuenraria, dialogó con la prensa y fue tajante con un pedido a la Justicia. "A la Justicia  no le voy a pedir nada espectacular, sólo que  actúe con rigor y  que sea rápida, en el tiempo que corresponde. Es lo que le pedimos todos los ciudadanos y nunca se cumple", disparó Berni.

"Vamos a presentarnos como parte porque entendemos que hay un nexo de causalidad entre la fiesta clandestina y la muerte. La persona que disparó no puede explicar muchas cosas, hay muchas cuestiones que no puede explicar. No podemos hablar por el secreto de sumario", explicó Berni.

El intendente Montenegro junto con el secretario de Seguridad "Totó" García estuvieron con Berni, acompañando a familiares e integrantes de la Fuerza.  El funcionario se reunió con el jefe de la Bonaerense, comisario general Daniel García, a quien interiorizó de los detalles del hecho.

"En Mar del Plata se ha trabajado en relación a las fiestas clandestinas como una política pública. Y hemos hablado mucho con el ministro Berni sobre eso, porque la clandestinidad nos ha generado mucha complicación en la pandemia y por eso entendemos que los organizadores y los que concurrieron van a tener que dar explicaciones sobre este caso puntual, como lo manifestaba el ministro, ese nexo de causalidad que existe entre un hecho y el otro", sostuvo el jefe comunal de Juntos por el Cambio.



Montenegro añadió que "es muy importante que entendamos cual es la situación que estamos viviendo en términos de cuál es la presencia policial, la cantidad de móviles y la respuesta que se está dando. Se ha mejorado mucho también con las cámaras y hay que seguir trabajando para mejorarlo".

En una señal política, el propio Berni se hizo presente hoy en Mar del Plata, donde mantuvo una reunión con García y el resto de los jefes policiales.

El caso

Durante la jornada de ayer el caso tomó trascendencia nacional, en un episodio que comenzó cuando Rosales y un compañero se dirigieron en un móvil a una casa ubicada en Jorge Newbery y Pesquero Narwal, tras una denuncia de vecinos por una presunta fiesta clandestina.

Antes del llegar al lugar, los efectivos advirtieron la presencia de cerca de cien personas en la vía pública y observaron que un taxista era agredido por un grupo de jóvenes que pateaban y arrojaban piedras al vehículo.

Los policías persiguieron a algunos de los agresores, quienes cortaron camino por un terreno e ingresaron a otra propiedad, en calle Pesquero Quovadis al 3700. A su vez, otro móvil se sumó en la persecución y los agentes observaron que uno de los jóvenes portaba un objeto similar a un arma de fuego en la cintura e intentaron detenerlo.

Según las fuentes, el sospechoso presuntamente armado hizo "caso omiso de la voz de alto", e ingresó al domicilio junto a otras 15 personas que escapaban, entre menores y mayores de edad. Los policías ingresaron detrás de ellos a la propiedad, donde su dueño, conocido presuntamente por el resto del grupo, se encontraba descansando en el lugar junto a seis amigos de su hijo.

Para los pesquisas, este hombre, identificado como Héctor Amilcar Morán (69), efectuó al menos un disparo en el interior de la vivienda, y el tiro impactó en una axila de Rosales, quien llevaba chaleco antibalas.

Fuentes policiales y judiciales indicaron que tras realizar el disparo, Morán dejó inmediatamente el arma utilizada sobre un estante, levantó las manos y admitió haber sido el autor del tiro. Ante esta situación, el hombre fue esposado y aprehendido en el lugar, y luego trasladado a la Unidad Penal 44 de Batán.
El proyectil atravesó el tórax, de acuerdo a las primeras pericias, y el oficial se desvaneció en el lugar. Tras ser baleado, Rosales fue traslado de urgencia en uno de los patrulleros presentes al Hospital Privado de Comunidad, pero falleció en el camino.