POLITICOS EN PIJAMA
09/05
Facundo Castelli desde Puán: “Hacer ejercicio me ayuda para después enfrentar las responsabilidades”
El jefe comunal de Puán hace un repaso por sus años previos a su paso por la política. Castelli destaca la tranquilidad de su lugar, su experiencia familiar durante la pandemia y el valor de las amistades que lo llevaron hacia donde está hoy.
El intendente Facundo Castelli, habla de Puán desde Puán: la tranquilidad de su hogar, los asados, los amigos que le dio la política y su vida personal, así como su amor por los asados del interior.


- ¿Cuántos hijos tenés y cuáles son sus edades?

Tengo tres hijos: Martiniano, de 15 años, Joaquina de 12 años y Agustino de 6 años.
 
- ¿Cómo te llevas con la etapa adolescente o preadolescente por la que están pasando tus hijos más grandes?
 
Bien, es un poco raro porque justo en esta época, entre el año pasado y este en plena pandemia, es cuando empiezan a salir, fue todo muy raro por las restricciones, porque no podían salir.  Tratamos de sobrellevarlo de la mejor manera posible y congeniando en los permisos, los sí y los no, porque sumado a lo que uno como padre puede establecer como límites, está la pandemia, que hay que cuidarse. Ahora están prohibidas las reuniones sociales, entonces eso también es un tema. 


 
- ¿Y a vos cómo te afectó la pandemia?
 
También fue raro. El rol de intendente tiene distintas aristas que lo hacen interesante en la gestión, en qué se puede hacer y mejorar. La verdad es que a veces cuesta encontrar un equilibrio entre lo económico y lo sanitario para los habitantes, a veces uno trata de priorizar la salud y obviamente perjudica lo económico, o a veces cuando querés proteger un poco más lo económico escapa a lo sanitario, pero son desafíos que tiene la gestión.
 
En lo personal, ha sido obviamente una experiencia totalmente nueva pero que no es lo mismo que la gestión diaria. Este es mi tercer período, y a veces tenía conflictos de infraestructura en las localidades, de salud, de salario totalmente distintas, pero estoy aprendiendo en el día de mejorar lo que se hizo mal el año pasado, o no hacerlo, y ver qué se puede hacer para llevar de la mejor manera posible esta situación.
 
- ¿Y particularmente cómo fueron esos primeros meses de pandemia donde estábamos todos más encerrados? En tu casa, donde asumo que pasaste mucho más tiempo con tu familia

 
Más allá de la situación, el primer tiempo fue gratificante porque pude disfrutar más de la familia, en un acto obviamente distinto, pero tratábamos de buscar distintas actividades. Supongo que la mayoría hemos hecho cosas similares de pintar partes de la casa, acomodar cosas que hacía mucho tiempo que venía diciendo "en algún momento las hago", también de disfrutar, más cuando llegó la época linda, de nuestros lugares, que gracias a dios podíamos salir a espacios públicos donde no había mucha conglomeración de gente y eso se disfrutó bastante.

 
A mí y creo que también a quienes pasamos mucho más tiempo fuera de nuestras casas que dentro, nos hizo ganar en mayor tiempo para compartir con la familia, aunque uno siempre trata de que cuando tiene poco tiempo, sea de calidad. Esta situación permitió que hiciera cosas de la casa que estaban postergadas (risas) y aprovechamos.


 
- ¿Te das maña para los arreglos de la casa?

No, la verdad que no (risas). Sí pintar, acomodar algunas cosas. Mis hijos han cambiado la habitación. Lo charlé después con amigos y amigas, supongo que ellos (hijos) también en un punto, sobre todo pasados los meses, vivían más a la noche que de día, pero era lógico que al estar todo el día juntos a veces preferían su espacio, se quedaban en la play hasta tarde o con los celulares. Uno trataba de que fuera lo más normal posible, pero al ser tantos meses la verdad que eso costó. Volver a la normalidad también costó, pero de a poco se va retomando a partir de esta nueva normalidad.
 
- ¿Cuál fue la primera actividad que retomaste cuando empezaron a haber más permisos?
 
A mí me gusta caminar y salir a correr, eso fue lo primero que retomé, porque estar al aire libre por lo menos media hora, 45 minutos al día es fundamental para despejarse, así que retomé eso rápidamente. Y cuando mis hijos retomaron con sus actividades a la par, fútbol y entrenamiento, los llevaba, los acompañaba y llegaron a jugar algún amistoso. Mis dos nenes juegan al fútbol y la nena juega al hockey. Habíamos arrancado a acompañarlos los fines de semana cuando jugaban, ahora se han suspendido esas actividades, pero eso fue lo primero que retomamos.


 
- ¿Vos jugás al fútbol? ¿Te gusta? ¿Mirás por la tele?
 
¡Sí, me encanta! siempre jugué al fútbol. Es más, hay un torneo comercial de veteranos en donde siempre jugamos. Nunca dejé de jugar, los sábados para mí eran sagrados para ir a jugar con mis amigos. Lamentablemente el año pasado no se pudo, se extrañó mucho. Este año iba a comenzar pero nuevamente con esto se postergó. Pero me gusta mucho, jugué siempre, es una de las actividades que mientas pueda, la voy a seguir haciendo, mientras dé el físico (risas).
 
- Pero a la vez se retroalimenta, porque uno sigue haciendo ejercicio y se siente mejor

 
Sí, para mí el ejercicio es fundamental. Obviamente que por lo que a uno le genera físicamente, pero también mentalmente: despejarse e esos momentos es fundamental, porque uno se olvida de todas las preocupaciones, y lo disfruta porque le gusta. Es muy importante para después poder enfrentar todas las responsabilidades y el trabajo que uno tiene.
 
- ¿Qué recuerdos tenés de tus primeros momentos en la política?

Bien. Yo soy contador, arranqué como contador municipal, en realidad no ejercía activamente la política, no era un militante que venía ni de la universidad ni de la función pública, sino que en ese momento Horacio López me ofreció el cargo, quien era el intendente, como contador municipal. 

A partir de ahí me empezó a gustar mucho el interactuar con las instituciones, con la gente, y la verdad es que fue un punto clave una cena, un asado que hizo Horacio con los más jóvenes en ese momento, y nos pidió que cada uno de nosotros diéramos una opinión sobre qué nos parecía el municipio, cómo se estaba manejando, y la verdad es que con mucha libertad opinamos y obviamente que plantee las cosas que me parecían mal, las que no me parecían tan bien y que se podían mejorar. Hay una frase que nunca me voy a olvidar que me dijo Horacio: "Para cambiar las cosas o mejorarlas tenés que participar". Eso me prendió la llama y dije "La verdad es que tiene razón".

Tuve la ventaja de tenerlo a él como mi mentor (Horacio), que iba a estar siempre al lado mío. Luego me llevó a la Secretaría de Hacienda cuatro años y a partir de ahí, cuando él se fue para ser Senador provincial, tuve la oportunidad de ser candidato en 2011 y me gusta. Es un desafío interesante, siempre digo que no se estudia para ser intendente, uno estudia para ser contador, abogado, pero para ser intendente no, se va aprendiendo con el andar del tiempo. Creo que dentro de todo, las cosas se han hecho medianamente bien porque la gente nos ha vuelto a elegir en 2015 y en 2019, eso demuestra que las cosas se han hecho bien para que la gente vuelva a confiar en todo nuestro grupo de trabajo.

Desde ahí empecé a militar dentro del radicalismo, soy afiliado, me gustó, me entusiasmó y eso me llevó entonces a la Secretaría de Hacienda y después a postularme como candidato a intendente en 2015 y 2019 y quedar. Es una función que a algunos nos permite todos los días encontrar nuevos desafíos y nuevas metas, lo que hace que uno no se aburra más allá de que obvio hay un desgaste.

- ¿Qué amistades hiciste a lo largo de estos años?

A nivel local, con Horacio López hicimos una excelente relación, lamentablemente falleció por covid este último año. Él fue mi padrino político y siempre mantuvimos una muy buena relación.

A partir del trabajo, con todos los intendentes de la región, con los que han ido pasando y los que siguen estando tengo una muy buena relación. Con Héctro Gay de Bahía Blanca, con los "chicos nuevos" como le digo yo, Gustavo Notararigo de Pigüé, Javier Andrés de Adolfo Alsina, ni hablar de David Hirtz, en su momento Jorge Hernández de Salliqueló. También Martín Randazzo (Gral Las Heras), Guillermo Pacheco (Pellegrini), Raúl Reyes (Coronel Dorrego).

También de la oposición, la verdad es que siempre tuve muy buena relación con Hugo Corvatta (ex intendente de Pigüé), Sergio Bordoni de Tornquist, con Gustavo Trankels (ex intendente de Tornquist), que ahora está en vialidad, Néstor Álvarez de Guaminí, que ahora está en el ENOSA. Con todos sigo teniendo vínculo y relación, me siento muy cómodo.

Obviamente, después están los que uno ha conocido dentro de su ámbito, en la función, amigos locales que uno sigue manteniendo. 

- ¿Y solías juntarte a comer un asadito con algunos, a pasar alguna tarde juntos?

Sí, generalmente cuando organizábamos alguna reunión. Nos juntábamos, nos encontrábamos en la casa de Alberto Cordero (ex intendente de Guaminí) a hablar de política y después a disfrutar de algún asado, alguna cena, y seguíamos hablando de política, que es lo que nos gusta.

- En Puán hay una laguna muy linda, si tuvieras que decirme algún otro lugar que creas que la gente tiene que conocer ¿Cuál sería?

Es un distrito muy grande, tenemos más de 600 mil hectáreas. Puán es la ciudad cabecera y naturalmente ha sido bendecida con las cosas que tiene, porque tener una laguna con una isla de más de 600 hectáreas es poco común. Cruzar hasta la isla es muy lindo, es una reserva natural muy bien mantenida, la gente que viene no se lo puede perder, y tenemos los dos cerros, en uno está el mirador Millenium y el otro el Monasterio Santa Clara en donde están las hermanas Clarisas, que también es un atractivo para no perderse. 

- ¿Y te gusta pescar?

Sí, me gusta, voy. Por acá hay varios lugares para practicar.



También está la Iglesia de López Lecube que está enclavada a 17 km de Felipe Solá. Se montó una iglesia impresionante que fue construida en ese momento por un hacendado al que un malón corrió, entonces se escondió y prometió que si se salvaba, en ese lugar hacía una iglesia. La hizo trayendo mármol de carrara de Italia, fue algo impresionante que esté enclavada en el medio del campo, y es una atracción que atrae a mucha gente, mucha gente viene a visitarla, se está haciendo un buen trabajo con toda la gente de López Lecube que está ahí para mantenerla, que la visiten.

Acá hay muchos más lugares, porque es un distrito grande, pero creo que la laguna y López Lecube son los que no hay que perderse si uno viene a Puán.

- ¿De chico cuál era tu sueño? ¿Alguna vez te imaginaste donde estás ahora?

La verdad que no, no tenía una vocación política de chico. Hice la primaria acá en Puán, es más, fui a una secundaria técnica y después terminé estudiando para ser contador público, no tenía mucha relación, pero sí siempre me gustó todo lo que es participación social.

Cuando volví de estudiar participé enseguida como tesorero del primer taller protegido que se creó acá en la localidad, en un club de fútbol también fui tesorero. Siempre me gustó colaborar y estar en instituciones, y la función política es generalmente eso, es tratar de generar cosas para la sociedad.

Tengo un viejo recuerdo de cuando me llevaron a la primaria, que me llevaron al Concejo Deliberante y ocupamos bancas, propusimos proyectos. Son recuerdos que me han quedado y que marcaban algo, no sé si mi futuro en esto, pero sí que había algo que me gustaba

Sobre todo me interesa la cuestión social más allá de lo que es una gestión que conlleva otras cosas. Me gusta la interacción con clubes, con la parte de salud, que la gente esté bien. En estos lugares, siempre digo que nosotros estamos más que bendecidos por vivir en un lugar tranquilo, de no tener problemas de inseguridad, la calidad de vida que se tiene en estos lugares no se encuentra en ningún lado. Si a eso, uno cuando llega a estas funciones logra adosar servicios para la gente como puede ser salud, rutas seguras, energía para todos, internet en todos lugares, eso aumenta mucho la calidad de vida sumado a la tranquilidad que tenemos en estos lugares

Por ejemplo, mi hijo hace un ratito se fue a entrenamiento y va en bicicleta, la deja afuera, entrenan en la cancha, vuelven y uno está tranquilo que no tiene que preocuparse por ir a buscarlo, quién lo trae, quién lo lleva. Se van caminando solos al colegio y vuelven. Esas cosas en otros lugares, lamentablemente porque son más grandes y hay otro tipo de problemática social, no se puede dar. Eso no lo cambio por nada, y hace a la calidad de vida que tenemos en estos lugares.

- Y cuando tenés que venir a la ciudad ¿Cómo experimentás ese cambio? 

La verdad que también me gusta. Lamentablemente siempre tenemos que viajar y no tenemos mucho tiempo para disfrutar de allá, la ciudad obviamente que tiene sus cosas lindas. Siempre digo que Buenos Aires, La Plata, cualquier ciudad grande es linda para quedarse uno o dos días, no me gustaría ir por mucho tiempo, pero haciendo gestión me gusta porque vamos, andamos por los ministerios.

Uno de los temas positivos de la pandemia fue haber descubierto el Zoom, uno tiene una reunión con un ministro, alguien de la provincia o de la nación y se conecta, habla lo que tiene que hablar en media hora y termina. A veces las reuniones, antes de la pandemia, nos llevaban seis horas de viajes, nos atendían 40 minutos, que era lo lógico, y nos volvíamos, entonces siempre tratamos de juntar dos o tres audiencias en La Plata y otras en Buenos Aires. De esa manera estamos un día en La Plata, dormimos y al otro día vamos a Buenos Aires, a menos que llamen para alguna cuestión específica por la que tengas que salir, a veces te dicen que tenés una audiencia y tenés que ir sí o sí, no queda otra, pero sino tratamos de juntar por lo menos tres o cuatro trámites.

Me gusta ir, tener contacto con ministros, secretarios, con quienes vas a gestionar. Como decía, lo más engorroso es el viaje, pero vamos con chofer y maneja un rato cada uno, también hay que tener mucho cuidado con eso, tratamos de salir de madrugada, tipo 4 o 5 de la mañana para estar a las 10, 11 de la mañana.


- ¿Cómo te organizás con las comidas en el trajín diario?

En general es complicado, porque arrancás a la mañana y a veces no sabés a qué hora terminás. Trato de comer algo cuando vuelvo a mi casa, hay días que vuelvo a las 13 horas pero hay otros que es a las 16,17 horas. Se complica en época de campaña, donde voy, almuerzo algo pero ya a la tarde voy a algún lugar y como son ocho delegaciones, hay ocho centros de jubilados, 15 clubes, y sumado a lo de la semana, y la invitación al intendente siempre está, a veces se come mucho y más allá de que uno comparte un momento, siempre hay alguna comida, y tenés que comer, porque sino piensan que no te gusta lo que hicieron.

Es un tema complejo porque no hay un horario establecido. Lo que tengo seguro es el desayuno, a la mañana tomar mate y atender gente, pero después no sabés si terminás a la una, a las dos, o surge algún tema y hay que quedarse. Lo trato de llevar de la mejor manera posible, pero es muy difícil organizarse en una dieta saludable en esta situación, por lo tiempos y lo que va surgiendo en el día a día.

- ¿Cuál es tu comida preferida?

El asado. Los asados que se comen en estos lugares del interior son muy buenos, es mi debilidad. 

- ¿Lo acompañás con algo?

Sí, con alguna ensalada, pero el asado es lo principal, un buen costillar o cerdo es lo que más me gusta.