ENTREVISTA
07/05
La “doble vara” de la política en pandemia: la respuesta social ante un rumbo incierto
La respuesta social a las medidas sanitarias dio un salto significativo desde lo que fue el comienzo de la pandemia a la actualidad, a más de un año desde que el virus circula entre nosotros. La Tecla habló con Martín Wainstein, Doctor en Psicología y Licenciado en Sociología, con el objetivo de comprender el fenómeno de la “doble vara” que el gobierno demarca para con los cuidados y el efecto social que acarrea.
El comportamiento social desde el comienzo de la pandemia hasta ahora se ha ido modificando, en muchos casos provocando cambios significativos en los métodos de cuidados y medidas sanitarias que se ven reflejados en la escalada de casos y la llegada de la segunda ola en Argentina. El gobierno nacional, quien establece las normas para que cada provincia y municipio replique, ha tenido un impacto un tanto negativo a nivel social, dando lugar a que sus propias acciones y encuentros sociales provoquen desacuerdos entre una parte de la sociedad.

Es por ello que La Tecla conversó con el Dr. Martín Wainstein. Dr. en Psicología. Lic. en Psicología. Lic. en Sociología, profesor Regular de la Universidad de Buenos Aires, e  Investigador Formado para comprender desde una mirada social y psicológica el proceso por el cual la sociedad rompió con el pacto inicial de cuidados y medidas sanitarias que en un comienzo de la pandemia funcionaron de manera consensuado, incluso entre sectores opositores. 

"Cualquier medida de restricción genera disconformidad. En una sociedad como la nuestra, un poco más todavía, porque no somos una sociedad muy normativa, esto no es Dinamarca, donde un gobierno dice algo y la gente le cree", precisó al respecto Wainstein, consultado por la respuesta social, que se replica por el desacato que los propios funcionarios llevaron adelante en algunas ocasiones.

Y remarcó: "Acá nadie le cree ni al gobierno, ni a la Justicia, ni la policía ni a la Iglesia ni a los medios. Según las encuestas, hay un descreimiento absoluto con respecto a todos los grupos institucionalizados, la gente no cree en absolutamente nadie".

"Cuando esas instituciones piden algo, la gente en general descree. En un estudio muy grande a nivel nacional, el 17% de la población no cree que haya pandemia, y es un estudio geolocalizado, a nivel nacional, segmentado", analizó también el Doctor y Licenciado, dando un panorama general sobre el comportamiento social.



Y subrayó: "Hay muchas cosas que no creo que tengan que ver con un doble discurso, sino con cuestiones que debieran estudiarlas, pero como no lo hacen porque nadie pone plata en eso, se habla en términos de opiniones personales"

"Se muere Maradona y la pregunta es ¿Quién le da máquina a que se junten miles de personas a hacer lo que no se debe? Básicamente los medios, pero no porque estén a favor o en contra. Los medios le dan máquina porque venden noticias, entonces eso empuja a la gente, esto es un problema", amplió.

"Islandia, por ejemplo, no dejó que los políticos controlen la pandemia, lo dejó todo en manos de los epidemiólogos que le daban órdenes a los políticos, y ahí hay un éxito,  mucho más rotundo que en otros países, redujeron muchísimo el comportamiento social y tuvieron una respuesta muy diferente a la que tienen otros países, como Brasil, donde los políticos dijeron que la pandemia no existe", ejemplificó.

"Es un fenómeno complejo, es muy difícil reducirlo a lo que un gobierno diga, o  un sector. Si abren el fútbol, la gente va a ver fútbol. Si cerrás el fútbol, la gente no va, es muy simple", opinó.

Además, se refirió al cambio que hubo respecto a la respuesta social a comienzos de la pandemia, que llegó a Argentina en marzo de 2020, a la actualidad, a más de un año: "Los primeros 45 días, cuando el gobierno se puso firme y hubo una unidad de todos los grupos políticos y dijeron que había que hacer cuarentena, la hicieron, y si mirás los datos, aplastó una curva y permitió una recuperación del sistema sanitario".

Sin embargo, abrió el paraguas para analizar a gran escala la situación: "Cuando la gente se cansó y comenzó la polémica entre abrir y cerrar, aumentaron los contagios. No sólo pasó en Argentina, pasó en todo el mundo".

"Acá hay una sensación de que Argentina es un país único, pero no lo es. Francia tuvo cerrados los colegios hasta hace 20 días, pero la información horizontal no funciona, la información que funciona es vertical", subrayó también.

Y complejizó aún más la problematización sobre un doble discurso: "El gobierno no tiene un doble discurso, tiene como ocho discursos, porque cuántos gobiernos hay en este momento. Además, en Ciudad de Buenos Aires hay otro gobierno, y en general son ellos quienes deciden qué hacer y qué no. Cada gobernador es otro gobierno".

"En la provincia de Buenos Aires también hay varias provincias. Una cosa es el discurso científico y otra el discurso político. No hay una provincia, hay por lo menos dos o tres provincias. El primer cinturón es una cosa, el segundo es otra, y es muy seria y muy grave, y el tercer cinturón es otra", concluyó al respecto.