NOTA DE GRAFICA
19/04
¿Por qué fracasan las terceras vías?
La cercanía de las elecciones legislativas y la búsqueda de nuevos armados reabren el interrogante sobre la erosión de los espacios que intentaron ser alternativa a la polarización
En las elecciones presidenciales de 2015, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, cosechó el 21,39 por ciento de los votos y quedó en tercer lugar. En las de 2019, ese puesto fue para Roberto Lavagna, por Consenso Federal, quien obtuvo 6,14 puntos, muy lejos del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio. Esas cifras son la muestra de la erosión de las terceras vías en el escenario político argentino.

Luego de quedar tercero, el tigrense ensayó una alianza con la líder del GEN, Margarita Stolbizer. El experimento entre la exradical y el peronista terminó devorado por la polarización del macrismo y el kirchnerismo y sus respectivos socios. Massa decidió anotarse para ocupar esta última categoría y hoy trabaja en tándem con Máximo Kirchner desde la presidencia de la Cámara de Diputados.

El caso Massa es un ejemplo de cómo parece no ser “negocio” para la dirigencia no tomar partido en alguno de los dos polos que dominan la política argentina. Para el consultor Maximiliano Aguiar, ninguno de los políticos que buscaron una tercera vía “salió indemne de esos intentos en términos de imagen”.

“Finalmente quedan presos de ese mensaje, al que sectores sociales que tienen mucho interés en la grieta, o se sienten expresados por una de las posiciones de la grieta, terminan diluyendo”, explicó. Stolbizer es una de las dirigentes más empecinadas en la búsqueda de una tercera vía de carácter socialdemócrata y alejada del kirchnerismo.

En tres comicios, su capital electoral en la provincia de Buenos Aires quedó erosionado: un magro resultado en 2015 con el espacio Progresistas, la alianza con Massa -en la que en algunos distritos, el GEN ni siquiera integró las listas-, y un respaldo distante a Lavagna en 2019, al que luego definió como “la decepción política más grande de mi vida”.

En 2017, el exministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, tras no lograr un acuerdo con Cristina Fernández, decidió enfrentar a la expresidenta. La polarización se lo llevó puesto y no logró entrar al Senado nacional. Reapareció en 2019, para respaldar a Alberto Fernández en su campaña presidencial. Sin embargo, nunca formó parte del Gobierno, ya que es una figura que genera rechazo en el kirchnerismo duro.

Lavagna fue el último en explorar la tercera vía, en 2019, con apoyo de peronistas disidentes, como el salteño Juan Manuel Urtubey. No obstante, para cuando encaró las elecciones, ya era un espacio diezmado, que había contado con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, el entonces senador Miguel Angel Pichetto y el propio Massa.

El extitular del Ministerio de Economía se reunió la semana pasada con Randazzo. En la búsqueda de alternativas para nutrir un espacio en el medio, el objetivo parece ser el universo de dirigentes peronistas no kirchneristas cercanos al macrismo integrado por el expresidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, el exministro de Gobierno bonaerense Joaquín de la Torre -quien anunció que podría dejar Juntos por el Cambio-, Pichetto y otros más.

Para extremos están los polos. El centro es el campo a copar. De haber una alternativa en construcción en estas legislativas de 2021, ¿a quién restaría más: al Frente de Todos o a Juntos por el Cambio?


Graciela Camaño


Lucas Romero
“Una tercera opción débil se someterá a la polarización”


Lucas Romero, titular de la consultora Synopsis, opinó sobre la posibilidad de una tercera vía ante la polarización de la política nacional. 
-¿Por qué no se puede construir una tercera vía en el escenario político argentino? 
-El problema de la tercera vía es que para romper la polarización tiene que irrumpir con mucha fuerza, y para eso tiene que ser vista como una alternativa real. Eso significa que, por algún motivo, sea por encuestas o resultado electoral, la gente interprete que hay una opción real de poder en el medio. Si la tercera opción es débil, es muy probable que se someta a la dinámica de la polarización. 
-¿Si apareciese una tercera vía, a cuál de los dos polos perjudicaría? 
-Esta es una elección legislativa en la que se favorece la fragmentación. Hay más posibilidades de que aparezca una tercera vía con un caudal electoral significativo, porque la dinámica polarizante es más propia de las ejecutivas. Figuras como Randazzo, o similares de extracción peronista, son más peligrosas para el oficialismo que para Juntos por el Cambio.



Topo Rodríguez
“La sociedad no está polarizada políticamente, está cansada”


Alejandro “Topo” Rodríguez ingresó en la Cámara de Diputados de la Nación en 2019 por la lista de Consenso Federal. La fuerza que llevó a Roberto Lavagna como candidato a Presidente fue la última que intentó ser una tercera vía frente a los dos polos del peronismo y el macrismo. En diálogo con La Tecla remarcó que no hay que buscar una avenida del medio, porque la polarización “fracasó”. 
-¿Por qué no se puede construir una tercera vía en el escenario político argentino? 
-Si quienes estuvimos trabajando para darles alternativas para la polarización no logramos los resultados que esperábamos, la responsabilidad es nuestra y no de la sociedad. Hay que tener la conciencia y la humildad de que uno es quien tiene que mejorar y ser más eficaz en la tarea electoral y las propuestas. En segundo lugar, está terminada la noción de que hay una avenida del medio o tercera vía. Acá fracasó la polarización, está acabada desde el punto de vista de su resultado. Esos dos polos no pueden darle nada nuevo ni bueno a la sociedad. Quedó demostrado con este Gobierno fallido, después de la gestión desastrosa de Macri. Hay que construir una alternativa que le devuelva esperanza y una salida digna a la Argentina. No hay que trabajar para ninguna tercera vía. Se debe reunir en una nueva coalición a hombres del peronismo, del radicalismo, del socialismo y sectores moderados de Cambiemos para dar una alternativa de gobierno. La sociedad argentina no está polarizada políticamente, está cansada y enojada.


Florencio Randazzo


Maximiliano Aguiar
“No noto un cambio que implique un hartazgo de la grieta”


Maximiliano Aguiar, titular de la consultora Aciertos, analizó el escenario político y la escasa factibilidad del crecimiento de una tercera alternativa. 
-¿Por qué no se puede construir una tercera vía en el escenario político argentino? 
-Todavía, lo que prima es la polarización. Hay varios países en los que se vive esta situación, en América Latina y en el mundo entero. El peligro que tiene la tercera vía es la dilución al no ser un mensaje que no esté en esos polos. La polarización responde, además de a una estrategia política que resulta útil a dirigentes y partidos, a una posición de la sociedad. En ese contexto, no noto un cambio de cultura política que implique un hartazgo de la ciudadanía de lo que vulgarmente se conoce como la grieta. 
-Lavagna, Stolbizer, Randazzo; hubo varios nombres que quedaron en el camino buscando una tercera vía. 
-Unos cuantos, y ninguno de ellos salió indemne de esos intentos en términos de imagen. Finalmente quedan presos de ese mensaje, al que sectores sociales que tienen mucho interés en la grieta, o se sienten expresados por una de las posiciones de la misma, terminan diluyendo. 
-¿Si apareciese una tercera vía, a cuál de los dos polos perjudicaría? 
-Está el ala moderada de Juntos por el Cambio y el grupo de gobernadores peronistas, que están dentro del Frente de Todos, pero representan más al centro. Mientras éstos estén dentro de sus respectivos armados políticos y no cambien los vientos son funcionales a estos extremos.