POLITICOS EN PIJAMA
11/04
“Soy hijo único, he sido bastante malcriado”, dijo Walter Torchio desde Carlos Casares
El jefe comunal de la Cuarta Sección Electoral habló de sus pasatiempos, su amor por el deporte, cómo vivió el covid, el vínculo con sus hijos y padres, y su pasión por una comida en particular.
El intendente de Carlos Casares, Walter Torchio, contó experiencias de su vida diaria y cómo se ha modificado por la pandemia, la relación con otros jefes comunales, la enfermedad de una de sus hijas y mucho más.

- Te gusta mucho entrenar, solés ir a andar en bici, contame un poco de esa actividad, como surgió, si vas acompañado o si preferís hacerlo solo

Generalmente el tema del deporte es algo que siempre me gusta, siempre lo practiqué. El ciclismo es algo que me reconforta, me hace sentir bien, tomo aire puro. Correr hace algún mal trabajo a mis articulaciones, por lo tanto tengo recomendado hacer ciclismo, y de otro de las otras actividades que estoy haciendo, hago streching, una actividad para elongar el cuerpo e intentar mantenerse en forma.

 He practicado la mayoría de los deportes. De pequeño hice obviamente fútbol, después jugué durante bastante tiempo al volley, al tenis. También jugué unos pocos partidos de rugby. Después ciclismo, también juegué al basquet en mi época estudiantil, pelota paleta jugaba bastante, padel. Te diría que el deporte siempre me ha gustado, me entusiasma y me hace sentir bien.

-Y probaste de todo, te sacaste las ganas
¡Sí, tal cual! He intentado practicar de todo, me he dado cuenta que en ninguno he sido demasiado destacado.

- Y en bicicleta ¿Vas a andar solo o acompañado?

Por lo general suelo salir solo, porque además es un momento que me permite desconectarme un poco del tema de todos los días. Obviamente llevo el celular por cualquier circunstancia que surja, pero intento que sea una hora para mí, para desconectarme de la vorágine de todos los días. Trato de ir todos los días, si puedo.

-¿Por dónde solés andar?

En líneas generales hay un camino acá que se utiliza bastante, que va desde Carlos Casares hasta un pequeño paraje que se llama Gobernador Arias, que según el tipo de recorrido que hacés es entre 22 y 25 km. Hago un par de variables, pero en general uso esa, la conozco, me siento cómodo.

El año pasado, con la pandemia, hice un poco de despliegue en mi casa. No más que eso, no mucho más de una hora porque tampoco tengo mucho tiempo y tampoco estoy tan en estado como para poder hacer más que eso.


- ¿Y con la alimentación te cuidás o te das tus gustos?

Generalmente me gusta cenar rico y tomar rico, pero no almuerzo. Así que desde la mañana tomo mi desayuno, voy comiendo algunas barritas de cereal o algo, pero mi única comida es la cena.

- ¿Merienda tampoco?

Sí, depende el día. Me gusta mucho la pastafrola, así que tomo mate con pastafrola, o una barrita de cereal, un turrón. Pero sentarme a almorzar, no. Aunque sea un asado, un plato de pastas al mediodía. Mis comidas son muy breves durante todo el transcurso del día y sí ceno normalmente, me gusta todo: las pastas, la carne, el pescado, desde la comida más elaborada a la más tradicional, la más moderna, no tengo problema con eso.
Para tomar, me gusta la cerveza, los vinos. Suelo tomar un poco, soy súper razonable pero sí, me gusta.

- Te iba a preguntar por la pastafrola, porque vi que tenés cierta debilidad

Sí, de los platos dulces es el que más me gusta. No soy de comer muchas tortas, tartas, facturas, ni masas finas, pero mi comida predilecta tanto para el desayuno como para la merienda es la pastafrola. No es que la coma todo el tiempo, porque no me la suelen hacer (risas), pero cuando me la hacen o me la regalan me encanta, es una de mis debilidades.


- Bueno, para quien quiera regalar pastafrola...ya sabe que te gusta

¡Ni hablar!

- ¿Qué te gusta hacer en tus ratos libres además de bicicletear? 

En mis tiempos libres por lo general estoy siempre a tres pantallas: el televisor, la computadora y el celular. La verdad es que eso me absorbe mucho tiempo, me cuesta a veces leer, que es una actividad que me gusta, pero la verdad es que no logro mantener el ritmo diario, entonces no termino ningún libro.

Siempre tengo en el televisor noticias o deportes, en la computadora básicamente voy mirando algo de Netflix, alguna serie o película, y siempre voy girando, no le presto demasiada atención. Y con el celular atiendo llamados, mails, Whatsapp, LinkedIN, un poco eso es lo que hago en el tiempo libre.

Suelo ir al campo a veces cuando tengo algún fin de semana, eso también me gusta mucho, en realidad me gustan mucho los caballos, tengo varios y me encantan, visito mucho cuando voy al campo, suelo hacer eso también cuando puedo. 

Hago deporte, y estoy mucho con el celular lamentablemente, es lo que más tiempo tengo durante el día.



-Entre el trabajo y todas las actividades, resulta indispensable el celular

Exactamente. Además hoy el celular tiene todo: noticias, los mercados bursátiles, las redes sociales, el correo. Tenés una cantidad de matices dentro del celular como para que todo el tiempo por alguna razón lo estés mirando. Uno lamentablemente va adquiriendo ese hábito, todo el tiempo estar con el celular.

- Tuviste covid el año pasado ¿Cómo te tocó transitarlo siendo una persona muy activa?

La verdad es que el año pasado para mí fue bastante traumático, vamos a ver cómo viene este año, ahora viene la preocupación propia de esta segunda ola, pero el encierro es una de las cosas que más...de alguna forma me agobió.

Independientemente de estar con gente, además yo venía con un ritmo de muchas actividades, compartiéndolas con mis vecinos, y después estar todo el día en casa o en mi caso ir de la municipalidad a mi casa y de mi casa a la municipalidad como única actividad, la verdad es que me resultó bastante complejo.

Ahora estoy con la preocupación de que la segunda ola sea nuevamente compleja, y volverse a encerrar es un tema que a todos nos preocupa y nos angustia porque nos aleja, si bien uno mantiene el contacto telefónico con los amigos y la familia, no puede tener el contacto personal con los seres que uno quiere.


- ¿Y cómo transitaste el covid?

Lo pasé bien, solamente perdí el olfato y el gusto, pero no tuve ni fiebre, ni dolores corporales, no tuve ningún otro síntoma, excepto esos dos que te marco, me costó bastante recuperar el gusto y el olfato, creo que me llevó casi tres meses recuperarlos.

El primer tránsito de la pérdida del sabor es bastante complejo porque uno está acostumbrado a que cuando come algo, toma algo, siente un sabor y en ese momento era todo neutro, y lo mismo con el tema del olfato, los olores, la percepción de los distintos aromas. Tomar un café y no sentir algo es complicado, por decir algo, o un rico tuco. 

Después por suerte, afortunadamente no tuve ningún otro síntoma complicado. Se me hicieron pesados esos 14 días porque obviamente uno está más encerrado aún que lo usual, igualmente en esa época estábamos mucho más encerrados.

- Contame un poco sobre tus hijos

Tengo 4 hijos. Mi hija mayor es locutora (Agustina) y está en silla de ruedas por una enfermedad congénita. Mi segunda hija es contadora (Delfina), y después otra de mis hijas es abogada (Paulina) y mi hijo (Luciano) está trabajando en una empresa que tengo de ventas de combustibles, colabora también con el campo.

- ¿Cómo fue transitar la enfermedad de tu hija mayor? 

Fue bastante complicado, es una enfermedad no tan común, por lo menos en ese momento cuando yo lo escuché, se llama espina bífida mielomeningocele. Además, le pasó a nuestra primera hija, uno nunca se espera este tipo de situaciones.

Obviamente el paso del tiempo va haciendo que uno lo tome con mucha naturalidad. También hace que aprenda muchísimo más sobre las limitaciones que tiene una persona con discapacidad, que a veces cuando uno no tiene a alguien cercano no logra visualizar. Lo que es el transporte público, mucha dificultad para poder ingresar a un edificio, que a lo mejor un lugar no tiene rampa, o edificios que no tienen ascensor, lugares turísticos a los que no puede acceder porque no hay forma de bajar y subir. 

Eso te hace ver con perspectiva, entender mucho más situaciones que a veces enojan a quienes tienen discapacidad, porque la realidad es que eso sucede. En su momento ella iba a la facultad en Buenos Aires y no todas las estaciones de subte estaban preparadas, no todos los colectivos en ese momento estaban preparados, no todos los taxis tienen la buena voluntad de parar y desarmar una silla de ruedas, llevarla en el asiento de adelante. 

Uno aprende de eso. En el caso de Agustina, que es la mayor, aprendí de manera conjunta a ser padre y sobre cuestiones de la discapacidad que permiten tener una sensibilidad y ver desde una óptica diferente.


- ¿Ella nació con la espina bífida?

Así es, con la columna vertebral abierta digamos.

- ¿Y solés acompañar a tus hijos en las tareas cotidianas?

Intento. Antes de ser intendente era mucho más participativo de las actividades familiares. El tema de ser intendente es que ellos (mis hijos) en general no participan de mis actividades, es una decisión que tomamos de manera conjunta. A algunas cuestiones muy específicas sí van, pero no suelen estar todo el tiempo en cada una de mis actividades, además ellos realizan actividades por fuera de la política, tienen sus trabajos particulares, y la política del intendente termina siendo muy absorbente, generalmente casi todos los días tenés actividades y los fines de semana, a la tarde, incluso a la noche.

Ellos ya pasaron la adolescencia, son jóvenes, una de mis hijas está casada, entonces tienen su vida mucho más independiente. 

No participo de las actividades de mis hijos como me gustaría, pero intento salir a cenar con ellos, o hacer alguna actividad en la que podamos compartir, como algún viaje. Últimamente no puedo viajar tanto como me gustaría, soy un amante del viaje, me encanta viajar, pero también todo este tema de la pandemia hizo que no se pudiera viajar tanto, estoy un poco acotado con las cosas que me gustan.

- ¿A dónde te gusta viajar? ¿Tenés algún lugar predilecto?

Por cuestiones lógicas de mi actividad, paso mucho tiempo en Buenos Aires. También, por mi actividad actual, voy bastante a La Plata, pero me gusta recorrer Argentina cuando puedo.

Me gusta mucho Jujuy, Salta, Tucumán, La Rioja, Catamarca, la zona de la cordillera también. Las playas, disfruto mucho. El Litoral es muy lindo, también el sur. Cada destino de la Argentina tiene esa capacidad de tener todos los climas. Todas las características geográficas que uno se pueda imaginar están en la Argentina, me gusta mucho conocer el país.

En las distintas oportunidades que tengo, también me gusta recorrer otros países para aprender de otras culturas, para incorporar conocimientos, poder disfrutar de las cosas que a lo mejor no son tan habituales en Argentina y que en otros lugares.

-Pero te gusta mucho recorrer el país

Sí, me encanta. Lo he recorrido todo en distintas etapas de mi vida. Lo conozco y lo he disfrutado mucho. Me siento un privilegiado de haber podido recorrer la Argentina, conozco todos las provincias, obviamente no todos los lugares, pero sí todas las provincias. La Argentina es muy rica en cuanto a hábitos, costumbres, las comidas, hay un montón de situaciones que la hacen muy interesante.

- ¿Cómo es tu relación con otros intendentes?

La verdad que muy buena. Siempre me he sentido muy cómodo, desde el primer día que fui intendente y en la actualidad. Tengo muy buena relación con mis colegas, me gusta que me vengan a visitar. 

El año pasado fue bastante complicado las agendas de gestión se aceleran después de la temporada de verano, y cuando íbamos arrancar marzo , llegó la pandemia y eso modificó todo, lo que hacemos habitualmente, nuestros viajes para ver ministros, al gobernador o al presidente se vio absolutamente limitado por la pandemia y nos tuvimos que adaptar al Zoom y mecanismos como ese, igual fluyeron las actividades, pero está claro que fue de otra forma, algo a lo cual no estamos acostumbrados. Este año, que había arrancado con cierta normalidad , nuevamente nos vemos afectados por la pandemia y limitados en muchas de las cuestiones que conlleva una gestión municipal

Retomando, tengo muy buena relación con los intendentes, tengo mucho aprecio por todos y cada vez que necesitan de algo, llamo a alguno y siempre he mantenido una forma de asesorarme, acompañarme. Trato de hacerlo recíproco.

- Por ejemplo ¿con quiénes te llevás bien?

De mi sección, me llevo muy bien con Germán Lago (Alberti), con Ferraris (intendente de Alen), con "Fredy", el intendente de Pinto (Alfredo Zabatarelli), con María Celia Gianini (intendenta de Carlos Tejedor), con Pablo Zurro (intendente de Pehuajó), a Ignacio Pugnaloni (intendente de Hipólito Yrugoyen).

También conozco a varios intendentes de otros lados, como Vicente Gatica (Bragado), al intendente de Chivilcoy Guillermo Britos, no tanto pero las pocas veces que he hablado con él he tenido muy buen diálogo, a Leo Nardini, un gran amigo (Malvinas Argentinas).

Después conozco mucho a Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), a "Juanchi" Zabaleta (Hurlingham), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariano Cascallares (Almirante Brown), a Marissa Fassi (Cañuelas), Gustavo Arrieta (ex intendente de Cañuelas), Francisco Echarren (Castelli). La verdad es que tengo buena relación con muchos, te diría con algunos más, hago mal en nombrar sólo algunos, porque la verdad es que son tantos con los que tengo trato cotidiano, estaría siendo egoísta por no mencionar a todos, pero tengo muchísima relación con los que forman parte del espacio y también conozco de otros lugares.

- Sin distinción política

Sí, porque uno a lo largo del tiempo, por alguna razón u otra, siempre hay algún encuentro en donde estás, porque a veces tenés encuentros de la Sección (electoral), a veces con algún ministerio en particular y te ponés a charlar, si tenés algún problema que compartir o si necesitás ayuda de ese municipio o viceversa, entonces mantengo un diálogo casi permanente con algunos de ellos. No me puedo quejar del trato de nadie, porque han sido muy generosos para conmigo.


- Hablame sobre tu infancia, la relación con tu mamá, si tenés hermanos

No tengo hermanos, soy hijo único, la verdad es que he sido un hijo bastante malcriado por mi mamá y mi papá. Lamentablemente mi padre falleció hace tiempo, y fue una cuestión bastante dolorosa para mí porque yo tenía mucha relación con él. Cada vez que pienso en él me genera bastante angustia.

Por suerte mi mamá tiene 80 años y sigue estando a mi lado, me acompaña siempre, está siempre preocupada. Ella está más atenta a las noticias de lo que pasa a mi alrededor que yo (risas), está siempre pendiente de las noticias de Casares, las redes sociales, todo lo que pueda pasar. A veces me preocupa porque se preocupa más de lo que me preocupo yo por alguna cuestión, obviamente que lo ve con la mirada de madre, y a pesar de la edad que tenga uno, los padres siempre siguen siendo padres.

Tengo los mejores recuerdos de todas las etapas de mi vida. De la niñez, la adolescencia, la juventud. Mis padres siempre estuvieron cerca y de hecho mi mamá sigue estándolo. Todos los fines de semana, a la medida que fueron cambiando los procesos en la pandemia, el sábado o domingo, o ambos días, cena conmigo. La gente normalmente se junta a almorzar los domingos, yo me junto a cenar (risas). Tengo un afecto muy particular y un vínculo muy grande por mi madre.



- ¿Dónde estudiaste abogacía?

En Buenos Aires, en la Universidad del Salvador. En esa época te tomaba examen de ingreso tanto en la UBA como en las universidades privadas. Algunos de mis amigos rendían examen en la pública y en privada por si quedaban en la pública, y sino ingresaban a la privada. Yo decidí, en consenso con mis padres, de "gastar la bala bien gastada" en la universidad privada, la que nos gustaba era la del Salvador, así que estudié derecho ahí, y después tuve la posibilidad de hacer escribanía, así que me dediqué a eso, además tengo acá una empresa de combustibles y me dedico al sector agropecuario.

Pasé gran parte de mi juventud en Buenos Aires, a donde vuelvo bastante seguido, sobre todo en esta etapa, estoy yendo todas las semanas.

- ¿Peferís Buenos Aires a La Plata?

Sinceramente no conozco mucho La Plata. Cuando voy, es solamente a las actividades específicas de la gestión y no es un lugar que conozca. Los horarios en los que voy en general es de 10 a 5, 6 de la tarde, y como yo no salgo a almorzar...no conozco. 

Siempre que voy hago lo que tengo que hacer: a un ministerio, a algún área específica, y regreso a Buenos Aires. No he tenido el gusto de tomarme el gusto de caminar y apreciar La Plata, conozco pocos lugares, por ejemplo la emblemática Catedral, pero ya conoceré.