CAMINO A LAS LEGISLATIVAS
05/04
El Pro, un hervidero interno: Bullrich, Larreta, Vidal, Macri, las listas, la estrategia y más
Segunda ola de coronavirus mediante, el principal partido de la oposición intenta acomodarse de cara a las legislativas venideras. Pero todos los días aparece un nuevo foco de debate. Tanto que antes de tomarse unos días de licencia, el mandamás de Pinamar, Martín Yeza, reconoció las discusiones, aunque las calificó como "lógicas y necesarias". Quiénes son los protagonistas. Por qué son los cruces.
Se acercan las elecciones legislativas y en el Pro las discusiones y tensiones se hacen cada vez más notorias, visibles y calientes. Y ahora no solo tienen que ver con los moderados y los no moderados, o sea con los alfiles de Horacio Rodríguez Larreta y los de Patricia Bullrich. Otra duda, que genera rispidices, obviamente, pasa por la dicotomía de abrir o cerrar el espacio. ¿Sumar o restar? Ah, y los patrulleros porteños.

Debates, peleas. O como prefieren decir en el Pro, discusiones. "Se están dando algunas discusiones en nuestro espacio político: Son absolutamente necesarias y absolutamente lógicas. Mi compromiso es con los vecinos y con el Pro dentro de Juntos por el cambio, es el único espacio al que pertenezco y quiero pertenecer", enfatizó en las redes el pinamarense Martín Yeza, como para que no quede ninguna duda.

Claro, es que entre tanto revoleo, no son pocas las versiones que señalan que hay dirigentes que ante la eventual falta de oportunidades preferirían dar un paso al costado y encarar los comicios 2021 de la mano de una estructura externa. Sin ir más lejos, según las apreciaciones del mandamás de Vicente López y presidente del Pro bonaerense, Jorge Macri, el monzoísmo hoy por hoy está afuera del partido. 

"No lo descarto, pero con los que son parte del espacio. Monzó no es parte de Juntos por el Cambio en la provincia. Él rompió el bloque. Sé que trabaja para Horacio, pero no está en el espacio político", respondió el primo de Mauricio ante La Nación, al ser consultado por una posible PASO en Juntos por el Cambio; aunque reconoció que el ex titular de Diputados está trabajando con Rodríguez Larreta. 

"Para mí, hay sumas que restan. Hay que pensar seriamente si tiene que integrar nuestro espacio alguien que ya fue parte de la fuerza y rompió el bloque después de que perdimos la elección en 2019. Eso lo tiene que explicar él", completó Macri, claramente molesto. Pero el problema de Macri no es solo con Emilio, también hay tensiones con su "empleador". Y más aún con el 2, Diego Santilli, que está cada vez más metido en territorio bonaerense.
 

Hasta ahora, el vicentelopense no había dicho demasiado al respecto. Pero la entrega de patrulleros porteños en distritos amarillos hizo que el vaso se rebalsara. No le gustó nada, ni un poquito. Y así le sumó un nuevo capítulo a la interna del principal espacio de la oposición.

Más allá de las palabras, lo cierto es que quince patrulleros (tienen más de 100 mil kilómetros) modelo Ford Focus que supieron recorrer la Ciudad llegaron a Lanús, La Plata y Mar del Plata. Se trató de un comodato, informan desde la Ciudad. Y los entregó el ya mencionado Diego Santilli, vicejefe de gobierno porteño a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad. ¿Cuándo? En enero y en marzo. Pero las elecciones están a la vuelta de la esquina. Y el grito fue recién ahora.

"Si va a hacer donación a todas las intendencias del primer cordón, porque de esa manera se trabaja más en conjunto, bueno, es otra historia. Pero donarle solamente a intendentes de nuestro propio espacio político a mi no me gusta, no me hace sentir cómodo", aseveró Macri en una entrevista con FM Delta. Y de esta manera coincidía con el FdT, que también había criticado la movida. 

"Con Macri, la ciudad de Buenos Aires recibió por decreto una tonelada de plata y Larreta no dijo ni mú. El Congreso votó que debía devolver esos fondos de la coparticipación y habló de desfinanciamiento. Mientras, Santilli se saca fotitos repartiendo patrulleros usados en el conurbano", lanzó el 1 de Diputados de la Provincia, Federico Otermin, y agregó: "Los patrulleros que le sobran a Larreta los compró con fondos que le pertenecen a la Provincia".

Pero el FdT acá no tiene nada que ver. Y como se dijo, esto no es todo. Simplemente un capítulo más de las desavenencias amarillas. Unos días antes, la presidenta del partido a nivel nacional, Patricia Bullrich, que lejos está del juego de Larreta (ver más adelante), le pegó una buena apurada a la ex gobernadora María Eugenia Vidal, a quien muchos quieren mandar a la cabeza de la lista de diputados nacionales, pero ella no dice ni A. Y eso es justamente lo que enerva los nervios de la ex ministra de Seguridad. 



"No quiero herir ninguna susceptibilidad, pero nosotros tenemos que definir estrategias y políticas y hoy lo hacemos todos los días. Somos dirigentes que ponemos la cara, se ponen al frente y luchan. Así se van a armar las listas", declaró "Pato" la semana pasada en una conferencia de prensa en La Plata, previo a la presentación de su libro.

Y agregó, sin vueltas: "No creo que un partido espere a alguien. Vidal es una pieza muy importante en el PRO y en Juntos por el Cambio, pero ella tiene que tomar su decisión. Un partido avanza y después puede confluir"; concluyó. Y la respuesta del vidalismo fue el silencio. Lo propio hizo la mismísima Vidal. "Ya llegará el momento de jugar, nos estamos preparando, analizando cómo reconquistar a la gente; lo que digan los dirigentes no es trascendente", suelta un allegado a Mariú, en estricto off. 

Algo similar sucedió antes con las "apuraditas" (son mucho más sutiles) de Jorge Macri, que también pretende que Vidal se decida, juegue y si es posible se calce la camiseta de candidata número 1 por la provincia de Buenos Aires. El tema es que desde el Grupo Dorrego, además, pretenden marcarle la cancha a la ex mandataria, aclarando que no quieren que las listas seccionales se llenen de vidalistas, sino que tienen que ser los intendentes los dueños de la lapicera. 

Y en ese momento hubo respuesta, también en off. "Si ella es candidata es porque la buscan para ser candidata; o sea, si la buscan va a incidir mucho sobre las listas", avisaba un Vidal boy’s. "Muchachos, Vidal estuvo out un año y medio, si no consiguieron otro candidato, no es problema nuestro; hoy por hoy hay mucha presión para que sea ella, incluso de los intendentes", afirman, no sin antes concluir "Jorge (Macri) quiere que Mariu sea candidata y manejar él la lapicera; las dos cosas no se pueden”, completaba la fuente.

El más reciente de los encontronazos tiene que ver con las estrategias. Y los protagonistas son los que hoy aparecen como los principales referentes del espacio. Bullrich y Larreta, Larreta y Bullrich. El problema pasa no solo por el plan, lo ya mencionado de moderados y no moderados, sino también por el armado de las listas. Al parecer, la ex ministra de Trabajo de la Alianza quiere meter algún que otro nombre en la Ciudad. Y al larretismo no le cayó nada bien. Igual, silenzio Stampa.

El inconveniente que tiene "el pelado" es que no le queda mucho para repartir. Cuenta con varios socios y tiene que cumplir con todos. Entre otros, con Martín Lousteau y el radicalismo; Confianza Pública, de Graciela Ocaña; el socialista de Roy Cortina y hasta la CC de Carrió. "Todo no se puede, en una de esas le dan algo en 2023", bromea una fuente boina blanca de la Provincia. ¿Se animará Bullrich ir a la PASO en la Ciudad si no le dan lo que pide? Tal vez si, tal vez no.

Por ahora, no hay más que amagues y cruces verbales de tono suave. La dirigencia se toma su tiempo para medirse, para hablar más en los medios que en el cara a cara y ver qué pasa. Tiran la piedra y se sientan a esperar qué es lo que viene del otro lado. Pero falta poco, muy poco. La dura derrota de 2019 hizo que se rompiera la verticalidad y sean muchos más los que se creen dueños de llevar la voz cantante. ¿Será Macri el que ordene este lío? Algunos hasta lo quieren jubilado. 

Por si fuera poco, también les saltan al cuello los socios cada vez que el Pro se corta solo, o al menos parece cortarse solo. Si bien no quedó claro que fue lo que pasó, Ritondo y Macri (Jorge) se sacaron una foto con el oficialismo y al rato se salió a decir que ya estaba acordada la postergación de las Primarias. Los radicales, los lilitos y hasta algún que otro amarillo pusieron el grito en el cielo. Primero apuntaron a los suyos. Con el correr de las horas, otra vez los K "les habían tendido una trampa". Raro. Ruidoso. Como el Pro todo.