POLITICOS EN PIJAMA
28/02
Julio Zamora: “Con mis tres hijos mayores crecí y con los chicos fui más papá”
Lejos de la mirada pública y las obligaciones de todo intendente, Julio Zamora se muestra como un hombre sencillo, con un gran recuerdo de su niñez marcado por cosas lindas y no tan bonitas. De familia numerosa y platos de pastas abundantes, el jefe comunal comparte un hobbie con una de sus hijas mayores, que lo ponen a prueba y le exigen constancia y disciplina ¿qué más contó el rosarino que ocupa el sillón principal de la Municipalidad de Tigre?
Pasar tiempo con sus 5 hijos y 6 nietos es sólo el puntapié de lo que Julio Zamora contó a La Tecla y su cable a tierra luego del trajín de la política local. ¿Cómo se vive y qué escapes encuentra el alcalde de Tigre cuando necesita desconectarse? 

- ¿Qué solés hacer en tus tiempos libres los fines de semana?

- Básicamente estar con la familia, leer un poco, jugar al ajedrez con mi hija Serena, que le gusta.

- Tenés 5 hijos y 6 nietos, ¿cómo definirías tu vínculo con ellos?

Sí, Serena tiene 27, mi hijo Lautaro tiene 11, y después tengo todos hijos mayores, profesionales, abogados, Gabriela, Carlos y Magalí.

La relación es excelente, de mucho afecto, de contarnos cosas. Tengo hijos que son muy grandes y otros que son muy chicos. Con mis tres hijos mayores tengo una relación de otro tipo, crecí con ellos, y con los chicos fui más papá. Con mis hijos grandes crecí y aprendí.



- ¿Y con tus nietos?

También excelente, me reúno los domingos con ellos a comer, a que pasen el día en casa y se va fomentando un vínculo de mucho afecto, como muchas familias en Argentina, nada anormal, pero uno lo siente como un afecto único la relación de los hijos de sus hijos. Para mí es muy importante.

- ¿Cómo transitaste la pandemia? sobre todo el primer tramo, al ser tantos hijos y tantos nietos, ¿cómo vivieron la distancia?

Con mucha comunicación virtual en esos primeros meses, nos llamábamos por videollamada, básicamente lo que hicieron todas las familias. La imposibilidad de vernos requería que tuviéramos este tipo de comunicación. 

De a poco se fue liberando, a medida que los protocolos lo fueron permitiendo, y nos volvimos a encontrar. Con toda la familia hemos sufrido la distancia, el afecto de nuestros seres queridos, y lo fuimos alimentando a través de los medios tecnológicos. 

- ¿Cómo te llevás con las redes sociales, ahora que todo pasa por ahí y es una manera de comunicar lo que uno está haciendo? 

Hoy los dirigentes políticos si queremos tener cercanía, respuestas rápidas con la ciudadanía, tenemos que estar aprendiendo. Yo contesto mensajes todos los días, ya sea desde Facebook, Twitter no tanto, pero Facebook sí, o mensajes de Whatsapp que me llegan de los vecinos, que tienen mi teléfono. Es contestar y andar con el teléfono al lado siempre, tratando de responder lo más pronto posible la inquietud que nos alcanza cada vecino. Tengo un fuerte vínculo con las redes y la tecnología...que no quiere decir que sepa manejar todo

- Y en lo que te cuesta un poco más ¿te ayudan tus hijos? ¿Hay alguien que te de una mano?

Sí, también personal de asistencia de la Municipalidad que participan en varias tareas de responder. La gran mayoría lo respondo personalmente


- ¿Cómo fue el reencuentro con tu familia cuando tuviste la oportunidad de volver a verlos? ¿Te acordás que hicieron, qué comieron?

Fue una comida en casa, fueron pastas. Fue muy lindo, volver a mirarse a los ojos y poder disfrutar la relación no sólo con mis hijos sino con mi vieja que tiene 89 años y tampoco podía tener un encuentro. 

- ¿Solés cocinar o quién es el encargado o encargada de la comida en tu casa?

¡Soy yo el encargado de la comida! 

- ¿Cuál es tu fuerte?

Pastas caseras, también hago asado, paella, muchos platos. Miro mucho Youtube también, tutoriales.

- ¿Estás mirando MasterChef u otros programas similares?

No, no, no lo miro, lo que hago cuando me gusta una comida es investigar un poco recetas y voy probando. A veces me sale bien y otras no.

- Si tuvieras que elegir una sola comida para comer de acá al resto de tu vida, ¿Qué sería?

Comería pastas, un buen plato de pastas.

- Julio, tenés una larga trayectoria en la política, ¿cómo responde tu familia a esos tiempos que te demanda?

Con mucho acompañamiento. Gisela, que es mi compañera y mi mujer, concejal del partido de Tigre, me acompaña, colabora y me complementa en muchas tareas que requieren una mirada femenina de la política, mucho más cercana que ella tiene, de mucha calidez, eso realmente me gratifica en seguir trabajando.

Algunos de mis hijos también trabajan y militan en la política, somos una familia comprometida. Mis hermanos y otros familiares también encuentran en la política una forma de vocación, de servicio, de servir al otro. Tener el apoyo de la familia es muy importante.



- Si no te hubieses dedicado a la política ¿Qué crees que habrías sido?

A mi profesión, abogado laboralista. En algún momento ejercí esa profesión y ahora ni bien estoy matriculado no estoy ejerciendo esa función pero es mi profesión, que tiene que ver con la vocación por el bien común, el defender al otro, eso es lo que me motivó a estudiar derecho, las injusticias que veía antes de comenzar a estudiar, que eran laborales, empleadores que pagaban en negro sus salarios, eso me motivó a mí, que vengo de una familia de trabajadores ferroviarios, a pensar que con esa profesión podía ayudar no sólo a los trabajadores sino también a mi organización gremial que es la Fraternidad, el sindicato de los conductores de Trenes, de la que formé parte y tuve una participación desde lo gremial.

- Si pudieras hablarle a tu "yo" chiquito, ¿Qué le dirías? ¿Qué le aconsejarías?

Que disfrute de la vida, que juegue, que todos los sueños se pueden cumplir. Uno desde el lugar que está a veces se ve muy inaccesible, cuando quiere cumplir un sueño. Mirá, me acuerdo la primera vez que entré a la facultad, me parecía que estaba entrando a un lugar inalcanzable, con esas columnas grandes de la Facultad de Derecho, esas aulas enormes, la impersonalidad que muchas veces se siente sobre todo en la primera etapa, lo que implica la actividad académica, muchas veces hacía que ese logro pareciera inalcanzable, pero con trabajo, esfuerzo, yo que trabajaba mientras estudiaba, pude lograr ese objetivo.

A cumplir los sueños, les diría a los chicos de hoy. Ningún sueño es imposible.

- Me mencionabas a tus papás, trabajadores ¿Cómo recordás tu infancia? ¿Qué recuerdos puntuales, lindos o feos tenés?

Recuerdos lindos surgen del afecto de mi madre ayudándome con las tareas de la escuela, antes de empezar las clases. De mi padre, por su actividad sindical, nunca estuvo de manera intensa en la familia, pero uno con el tiempo va entendiendo cuál fue la función de cada uno.

Como momentos tristes, la dictadura provocó un alejamiento aún mayor de mi padre que tuvo que estar siete años semi clandestina y no podíamos vernos de la manera que habitualmente nos veíamos, eso también produce dolor, la necesidad del reencuentro, que pase un tiempo, hasta que se empezó  a normalizar todo allá por el año 81, 82, y que empezamos a respirar aire fresco de la democracia. Es un tiempo largo, fue un momento muy difícil para todos, incluso para niños como yo, que vivieron ese momento de una manera muy especial

- ¿Qué edad tenías en ese entonces?

En el 76 tendría 13, 14 años. Era consciente de lo que pasaba.


- ¿Cuál es tu cable a tierra? Eso que decís "hago esto porque lo necesito"

La Isla del Delta. Hay un lugar ahí que voy a disfrutar con mi familia y realmente es distinto a la ciudad, completamente. Eso de alguna manera te desconecta de las vicisitudes de lo cotidiano y de los problemas mundanos que tenemos intendentes y no intendentes. Creo que el Delta es un lugar maravilloso, único, que todos los turistas deben conocer.

- ¿Hacen picnic? ¿Van a pasar el día?

Tenemos una pequeña casita ahí, donde vamos con la familia y pasamos generalmente algún fin de semana, cuando podemos. 

El destino mío es el Delta, cuando puedo pegarme una escapada, lo hago.

- ¿Practicás algún deporte? ¿Te gustan?

No, sólo ajedrez, lo considero un deporte.


- ¿Has estudiado los movimientos del ajedrez? ¿O lo hacés más tranquilo?

No, tampoco soy un profesional, es el entusiasmo propio de los aficionados y sí leo un poco de teoría, pero no al nivel de un gran jugador de ajedrez, sino de un jugador promedio que le interesa este juego.

- Me dijiste que tu hija Serena es la que te acompaña en el hobbie ¿Ella cómo se lo toma?

Sí, está mucho más entusiasmada que yo, por eso me obligó a profundizar en el juego, estoy todos los días jugando un partido con ella, cuando puedo.