NOTA DE TAPA
02/02
"La Provincia no es inviable, lo que es inviable es la desigualdad"
El titular de la Cámara de Diputados dice que “hay que dar una discusión por los recursos”, para que los bonaerenses tengan más oportunidades. Además, los debates con su compañera, la reelección de los intendentes, un nuevo esquema de PASO y los desafíos para 2021
Entre las recorridas por las secciones electorales que inició en enero y las reuniones en su despacho de la Legislatura, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Federico Otermín, hizo un alto para mantener una extensa charla con La Tecla. “2020 fue un año complicado por la pandemia, pero con la buena predisposición de todos los bloques pudimos darnos una dinámica de funcionamiento intensivo, con récord de reuniones de comisiones y un ritmo de sesiones periódicas muy importante”, dice apenas comienza la nota. 

“No se podía haber dado si no era por la buena predisposición que mostraron cada una de las fuerzas políticas y, también, el Ejecutivo, porque los ministros y ministras estuvieron participando de sus respectivas comisiones”, remarca, sentado entre dos mesitas donde resaltan fotos familiares y de él con Cristina, Alberto, Axel, Máximo y Martín Insaurralde, entre otros. 

-¿Cómo anticipás este año legislativo? 
-Vamos a encarar el 2021 con la misma energía, esperando que la pesadilla del coronavirus quede atrás y podamos recuperar la presencialidad. Hay cuestiones tecnológicas que han demostrado ser positivas y efectivas, y vamos a proponer que en el funcionamiento de las comisiones o de reuniones de trabajo conviva el modelo mixto de la presencialidad con esas cuestiones vinculadas con la tecnología que acercan, que potencian, y que pensamos continuarlas este año. 

-¿Quedó algo pendiente de 2020? 
-Siempre hay temas dando vueltas, pero me parece que, por el volumen de sesiones que tuvimos, se pudo dar respuesta a las cuestiones que planteó el Ejecutivo. Hay un proyecto vinculado con el cannabis medicinal que seguramente lo vamos a estar discutiendo en febrero en las comisiones, con la presencia de ministros. 

-¿Qué otras cosas piensan tratar este año? 
-Lo que se viene es una agenda de pospandemia de reactivación. Axel plantea que este va a ser el año de la vacunación y la reactivación; y para que haya reactivación, la Provincia tiene pensado acompañar a las Pymes bonaerenses que venían muy golpeadas de cuatro años de políticas del macrismo y del vidalismo. Pensemos que ni siquiera había ministro de Producción, un gesto de desprecio muy claro hacia el sector. Por el contrario, Axel considera que el Ministerio de la Producción es central, y Augusto Costa hizo un trabajo muy importante. Lo que viene, y lo que hablamos con Augusto, es pensar una batería de iniciativas con apoyo legislativo para que las Pymes se pongan de pie. Va a ser clave restablecer el entramado productivo. Tiene que haber trabajo de calidad para los bonaerenses y en la Provincia, y para eso vamos apostar por la inversión productiva. 



-¿Qué enseñanza te deja la pandemia? 
-Muchas cuestiones. En primer lugar creo que, abrumados por los problemas de cada uno, como la angustia y la tristeza de esta pesadilla, no terminamos de tomar dimensión colectivamente de la gravedad del conflicto mundial que estamos viviendo Una cuestión central es la importancia que tiene el Estado como articulador, y lo vemos con la salud, donde el Estado se puso al hombro la cuestión de la pandemia para lograr robustecer en tiempo récord un sistema de salud que venía muy golpeado. La pandemia vino a profundizar la desigualdad. Un compromiso que tiene que hacer la política, de cara a lo que viene, es logar un consenso democrático tendiente a reducir la desigualdad. Me parece que es el principal problema de la Provincia. No es inviable la Provincia, lo que es inviable es la desigualdad, y es lo que hay que discutir en la pospandemia. 

-La desigualdad social parte también de una desigualdad de recursos.
 -Exactamente. Es una desigualdad respecto de lo que produce y lo que recibe la Provincia. ¿Cómo va a ser inviable una provincia que produce casi el 40% de lo que genera el país? Martín Insaurralde, con quien milito desde hace muchísimos años, lo planteó desde siempre, comparando Lomas de Zamora con lo que pasa en la Ciudad de Buenos Aires, con la desigualdad de recursos que hay. -Pero plantear el tema de los recursos no es solo discutir con la Ciudad, también se entra en una puja con las otras provincias. Hay que dar una discusión general por los recursos y agudizar la creatividad respecto de eso. Me parece que la Provincia merece un desarrollo acorde a su capacidad productiva y a su población. Es una discusión que hay que dar. 

-Vidal pidió por los recursos en la Corte, ¿cuál sería ahora el camino? 
-No creo en la judicialización de la política. Está claro qué hay que dar una discusión general por la coparticipación de los recursos y que es un tema que debe resolver la política. Es estratégico para la Argentina resolver la cuestión bonaerense, porque la Provincia es un motor indispensable para la recuperación del país. Buenos Aires, lejos de ser la provincia inviable que dicen algunos, aporta el 45% del Valor Agregado Bruto nacional, y en noviembre pasado, por ejemplo, concentró el 41% del empleo de los sectores industriales que crecieron en todo el país en plena salida de la pandemia. 

-¿Cuál es el tema que más te preocupa como dirigente político? 
-Lo que más me angustia es la desigualdad, en términos de la falta de oportunidades de los sectores más humildes. Hay una ruptura del tejido social, que se remonta a la década del 90 con el impacto que tuvo en el Conurbano, donde un montón de gente perdió el laburo. Aún hoy, eso impacta. Hoy hay un Gobierno que cuida la producción nacional, que es clave para que haya empleo. También hay que reconstruir el puente entre los jóvenes y las universidades, y el mundo laboral y de los oficios. Hay un desafío muy importante en eso. También se vio con la pandemia el aumento de la brecha digital. Esa desigualdad me genera mucha angustia, y el compromiso para poder resolverlo estructuralmente. 



-¿No está dormida la dirigencia política ante un flagelo como la inflación? 
-Está claro que es el principal tema que hay que resolver con urgencia, y es un tema que surge en las conversaciones con los vecinos y vecinas, lo cara que es la supervivencia. Es un problema que se agudizó en los años del macrismo y en el que la pandemia generó también un impacto negativo. Se va a trabajar muy fuerte en eso, en generar confianza en la economía, para lo que es muy importante impulsar la producción nacional. Es el gran desafío, porque necesitamos que la población pueda vivir tranquila, sabiendo que el sueldo les va a alcanzar. El desafío del peronismo es que un trabajador no esté condenado solamente a subsistir. 

-¿Qué opinás de la limitación de los mandatos para los intendentes y del debate que se abre ahora sobre el tema? 
-Está en discusión si está bien aplicar la retroactividad de la ley, y me parece que eso tiene un asidero. Yo, como vecino del Conurbano, de Lomas de Zamora, y de ver la capacidad de una gestión transformadora como la de Martín, y ver experiencias de distritos cercanos, soy más partidario de que la gente pueda elegir libremente y el día que decida votar otro candidato, lo pueda hacer. Hay muchos casos de intendentes que se presentaron a un elección y la gente eligió a otro candidato. En algún momento habrá que saldar la cuestión de la retroactividad de la ley. 

-Pese a que por ahí te perjudica en tu carrera política. 
-No, no me perjudica, para nada. Soy un militante del peronismo de Lomas de Zamora, que conduce Martín Insaurralde, el mejor intendente de la historia del distrito. Como vecino de Lomas me gustaría que Martín siga siendo intendente muchísimo tiempo más. 

-¿No soñás con ser intendente? 
-Una discusión que tengo con compañeros y compañeras es que a veces veo muchos casos de gente que está pensando qué es lo que viene. A mí me gusta tomar con responsabilidad los roles circunstanciales que uno tiene. Después, uno es un militante y sueña con responsabilidades y poder hacer las cosas bien, pero son el tiempo y la conducción los que fijan los roles. 





La compañera
“Con Daniela nos enamoramos discutiendo de política”


-Vos podrías ser candidato a intendente si no hay re-re, pero Daniela (Vilar, su esposa), también tiene posibilidades. ¿Cómo se resuelve eso? 
-La futurología, en política es un problema, la clave es concentrarnos en el presente. Más allá de que soy absolutamente subjetivo, y que hablo desde el amor, Daniela es la compañera más capaz que he conocido, con una gran capacidad de organización, de método y de disciplina que llama la atención. He aprendido muchísimo de ella en cuanto al orden. Y el rol que la conducción le dé, lo va a hacer a la perfección. 
-¿Cómo es la discusión de política en tu casa? 
-Es todo el tiempo. Nosotros nos enamoramos discutiendo de política, con una visión general de acuerdo. Nos enamoramos en la política, en el territorio, en lo que Néstor y Cristina generaron en la política y en la juventud. Pero en algunas cosas teníamos visiones diferentes y, además, como en una especie de paso de comedia, en la discusión privada que teníamos mientras nos íbamos conociendo, cada uno exteriorizaba para tensar la discusión, y eso nos sirvió mucho. Tuvimos discusiones fuertes, importantes, con diferentes visiones. Yo admiro de ella la capacidad por hacer, por organizar, y el trabajo con los sectores populares; es un cuadro integral.





Presidencia del PJ
“Máximo mostró vocación de construcción y de escucha”


-Máximo Kirchner presidente del PJ, una idea que surgió desde Lomas. ¿Cuál fue la génesis? 
-Sí, Martín fue el que planteó que Máximo tendría que ser el presidente del partido. Lo habló con otros compañeros y compañeras. Tiene que ver con esta capacidad de organización y articulación que Máximo ha demostrado. En esta nueva etapa del peronismo, con Alberto como presidente del Partido Justicialista nacional, como plantearon los gobernadores, nos parece muy importante que en la Provincia pueda ser Máximo, por su capacidad de amalgamar y articular a todos los sectores. Admiro esa paciencia extra que tiene. Es un distribuidor de juego que logra que otros compañeros se luzcan. 
-¿Poner a Máximo en el PJ bonaerense no es una tocada de oreja a muchos dirigentes legendarios de la Provincia, como algunos intendentes? 
-No, para nada. Es justamente reconocer esa capacidad de articulación, y que eso es bueno para el conjunto y es bueno en términos de recuperar la política y pensarla como herramienta de transformación. Lo veo como algo muy positivo. Néstor Kirchner transformó a la provincia de Buenos Aires; Máximo vino a la Provincia allá por 2016 y mostró vocación de construcción y de escucha a los dirigentes. La gente que se involucra por la Provincia y que quiere que las cosas salgan bien, bienvenida sea.
-¿Los partidos políticos siguen manteniendo su rol, sirven, o fueron fagocitados por los personalismos?
-Parte del desafío es poder recuperar el rol de los partidos políticos como canalización de la representación y de las tensiones que existen en la sociedad. Creo mucho en la política como herramienta de pacificación de los conflictos. Y creo mucho en la representación política, por eso tensiono con quienes hablan de la meritocracia y que lo único que importa es el esfuerzo individual. Creo que hay que poner en valor lo que genera la política para potenciar ese esfuerzo individual.





El AMBA y sus problemas
“El Conurbano es tierra de oportunidades”


-¿Cómo se resuelve el Conurbano? 
-Con creatividad, amor, dedicación, y entendiendo que es el corazón del país. No hay manera de levantar el país si no se levanta el Conurbano. 
-¿Y la superpoblación? 
-Son discusiones que se deben dar. El Conurbano tiene una potencia enorme, con una fuerza de trabajo descomunal. Hay que entender que cuanto menos se desarrollen otras provincias, el Conurbano se va a poblar más, porque cada vez hay más habitantes, porque vienen de otras provincias a buscar oportunidades. El Conurbano es tierra de oportunidades. Hay que repensar la relación con la Ciudad de Buenos Aires, porque hay un montón de vecinos del Conurbano que aportan su fuerza de trabajo y consumen en la Ciudad. Por eso es muy valioso el pensamiento de Axel de pensar el AMBA como un continuo urbano. Hay que ir a una articulación en una mesa de diálogo con todos los sectores, y pensarlo como una cuestión estratégica de desarrollo nacional.



De rcorrida
“Vemos optimismo por lo que viene”


-Estás de gira por la Provincia. ¿Qué ves? 
-Lo que nos pidió el Gobernador es recorrer los distritos. Ya lo hicimos con Facundo Tignanelli (presidente del bloque del FdT) en el verano anterior; después vino la pandemia y nos recluimos en los zoom. Ahora estamos haciendo una recorrida en la que visitamos a intendentes de las distintas fuerzas políticas y a concejales del Frente de Todos en los distritos donde no gobernamos. Realmente, lo que vemos es optimismo por lo que viene. Vemos que la vacuna genera esperanza en la población, contrariamente a lo que a veces plantean dirigentes de la oposición o algunos medios. Hay ansiedad por volver a la normalidad. Los empresarios están entusiasmados, también. Y vemos un reconocimiento del rol del Gobierno provincial durante la pandemia.






Reforma política
“El de las PASO es un tema a discutir, pero no para esta elección”


-¿PASO sí o PASO no? 
-Es un tema que hablamos con el Gobernador hace algunos días. Hay gobernadores que han planteado que no quieren que se hagan porque vamos a estar todavía con el operativo de vacunación. La verdad es que no hay una posición de la Provincia puntual en esa cuestión. Y para hacerlo habría que modificar una ley en la Provincia, y para eso habría que hacerlo en un arco de consenso con todas las fuerzas políticas. Tampoco es un momento más. A ciencia cierta, si me dijeras de modificar una regla electoral en año de elecciones te hubiese dicho que no estábamos de acuerdo, pero como vamos a estar en pleno operativo de vacunación, me parece que se podría dar una discusión con las fuerzas políticas. 
-¿Y si no estuviera la pandemia ni fuera año electoral? 
-El de las PASO es un tema para discutir. La simultaneidad de las elecciones entre las fuerzas políticas, ese hecho de competir internamente y, a la vez, con otros signos políticos, es raro en la práctica. Me parece que era una buena idea en la teoría, que en la práctica hace que muchas veces los partidos prefieran no ir a una interna, porque es difícil la discusión pública; por un lado discutís hacia dentro y por el otro, con tu oposición. Otros países tienen las primarias de cada partido y después se va a la discusión con los adversarios políticos en unidad. Es para discutirlo, pero no para esta elección, donde sí la pandemia tiene un factor disruptivo.



Profesión que queda
Gajes del oficio: “Soy un gran lector y consumidor del periodismo”


-¿Volverías a ser periodista?
-Siempre es algo que me gusta. Soy un gran lector y consumidor del periodismo. Es algo que me entusiasma y que, naturalmente, me gusta. 
-¿Hay algo de esa profesión que hoy te sirve para el lugar que ocupás? 
-Sí, y es algo que trato de inculcárselos a los compañeros y compañeras. Me gusta mucho escribir, y de estudiar periodismo me quedó lo que los periodistas llaman las 5 W, o la cabeza informativa, que sirve para ordenar la información de la manera más clara y concisa. Es algo que me ha servido muchísimo y trato de aplicarlo, porque a veces hay temas complejos y buscamos la manera de explicarlos de la forma lo más simple posible. Incluso en la relación con los ministros o el Gobernador, donde hay que ser lo más sintético posible en la comunicación, porque me parece que es la manera para que el ida y vuelta sea mejor.