LA TECLA MAR DEL PLATA
26/01
La Feliz, con inversiones millonarias y ventas en baja
El Gobierno Nacional desembolsará casi dos mil millones de pesos para dragar y construir un nuevo espigón. Sin embargo, ello choca con una caída del 10 por ciento en las exportaciones durante 2020.
La falta de una planificación a largo plazo y las vicisitudes de la economía mundial, agravada por la pandemia, vuelven a posar las miradas sobre el puerto de Mar del Plata, al cual, las autoridades provinciales y nacionales pretenden darle un lavado de cara al futuro inmediato. Ello se tradujo en dos anuncios de relevancia en los últimos tiempos.

Por un lado, el dragado, una tarea de mantenimiento indispensable en el canal principal de acceso, que se ha retrasado con el paso de tiempo y hoy luce como elemental para sostener la operatividad del puerto. Sobre todo para propiciar la llegada de buques de gran porte. La estimación inicial es que hay que retirar más de medio millón de metros cúbicos de sedimentos acumulados en el fondo del mar. Para ello, Nación, mediante el Ministerio de Transporte, aportará $200 millones. Sin embargo, la obra podría llegar a costar más del doble.

En principio, del resto se haría cargo el Consorcio Portuario que conduce Gabriel Felizia. De todos modos, la preocupación aumenta con el correr de los días. Si el comienzo de los trabajos se dilata, el volumen de arena a quitar aumentará, con impacto directo en el costo. El 8 de enero se oficializó la convocatoria a licitación y hay un fuerte hermetismo en el consorcio sobre las firmas en juego, pero, entre bambalinas, ya se habla de una de capitales nacionales y otra española. La apertura de sobres será el 19 de febrero.

En tanto, el otro anuncio fue hace poco más de una semana, cuando el ministro de Economía, Martín Guzmán, y la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, visitaron la ciudad, el 16 de enero. El objetivo fue presentar la construcción de un nuevo espigón para “mejorar la infraestructura productiva”, según precisaron desde Nación. De esta manera, el puerto contará con 1.431 metros de amarre, es decir, un 33% más con respecto al espacio actual.

La inversión será de 1.700 millones y estará financiada por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. De acuerdo a lo explicado por los funcionarios, la intención es generar 9.800 nuevos empleos directos y 34.200 indirectos en el sector. Se estiman 24 meses de obra.

No será gratis para el consorcio, ya que se trata de un crédito que deberá devolver en diez años, con tres de gracia, según se negoció entre las partes. Del lado empresarial, la obra fue recibida con buenos ojos. “Es una inversión importante. Hace 60 años que no hay algo de estas características, con un puerto que ha crecido y tiene mucha congestión”, ponderó Fernando Rivera, presidente de CAIPA (Cámara de la Industria Pesquera Argentina), en diálogo con La Tecla Mar del Plata.

No obstante, ello choca con la realidad del resto de los muelles interiores, en los que se acumulan embarcaciones inactivas o que ya son chatarra debido a un plan de desguace que avanza a paso lento. La intención es llevar a cabo las tareas en el varadero de la Base Naval, lo cual aportaría mayor celeridad para mejorar la operatoria; pero las trabas administrativas entre la Armada y Provincia ponen obstáculos. Actualmente se estima que hay alrededor de 40 embarcaciones en desuso que atentan contra la actividad del sector.

En el plano estrictamente económico se profundiza la incertidumbre al trazar un balance del 2020. De acuerdo a datos de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, los desembarques aumentaron 11,88% con respecto al 2019, unas 404.187 toneladas, en las que tuvo una buena injerencia la zafra del calamar, con un incremento en las capturas del 216,83%.

Sin embargo, ello contrasta con el volumen de exportaciones, que cayeron por segundo año consecutivo. Apenas se comercializaron 68.119 toneladas, según los datos suministrados por la Terminal de Contenedores N°2, desde donde se opera la carga exportable. El número implica una caída en las ventas al exterior del 10,4% con respecto al 2019, período en el que ya se había registrado un descenso, en el orden del 36,7%.

“El balance de las empresas es negativo. Con motivo del COVID hubo dificultades para poder trabajar en forma normal. Además, todos los mercados internacionales tuvieron una baja en la demanda, lo que trajo pérdida en los volúmenes de exportación y en los precios”, sentenció Rivera.

Con los anuncios de Nación y la incertidumbre por los vaivenes de la macroeconomía, en el puerto de Mar del Plata se acrecienta la incertidumbre, en un contexto en el que la pandemia, todavía no da signos de extinguirse. 


El rol del puerto en la vacunación

El viernes pasado se dio a conocer que el puerto de la ciudad brindará su aporte en el marco del plan de vacunación que ya comenzó en el país para combatir al coronavirus. Según precisaron desde el Consorcio Portuario, un grupo de empresas y gremios donarán una decena de freezers para conservar las dosis que serán suministradas en General Pueyrredon.

Los equipos serán instalados en escuelas y hospitales públicos, los lugares escogidos como centros vacunatorios por las autoridades. Justamente, meses atrás, cuando se daban los primeros pasos en los preparativos, el jefe comunal, Guillermo Montenegro, había deslizado esta posibilidad.


La crítica de un sindicato

A través de un comunicado, el Sindicato de la Actividad Naval de Mar del Plata cuestionó la inversión de $1.700 millones para construir un nuevo muelle. “La génesis de los consorcios portuarios fue, precisamente, el achicamiento del Estado y el despido masivo de trabajadores mediante decreto. Difícilmente, este auxilio genere más empleo”, dispararon. Y agregaron: “Un tercio de los muelles se encuentran ocupados e inutilizables por la desidia de los armadores que abandonan en los mismos sus chatarras flotantes”.

Ante esta situación, instaron a las autoridades a avanzar en “un plan serio” de desguace, ya que el espacio que se pretende construir es similar al que ocupan las embarcaciones en desuso.

Alarma por el buque de contenedores que quedó varado

El buque portacontenedores Madrid Trader quedó varado unos minutos en el canal de acceso al puerto local el 20 de enero de este año. La embarcación, de 167 metros de eslora, debió recibir asistencia de remolcadores para no quedar encallada. En prinicipio, fuentes del puerto aseguran que se trató de un “error humano”. Sin embargo, la situación no deja de evidenciar el estado deficitario de las vías navegables. Desde hace meses, la principal ruta de ingreso está vedada por la acumulación de arena, por lo que se debe tomar un canal secundario.