LA TECLA MAR DEL PLATA
19/01
Mar del Plata advierte: "No se atienden las necesidades con 900 dosis"
Con diez meses de pandemia, la secretaria de Salud, Viviana Bernabei, analiza la situación sanitaria y cuenta sus vivencias. Además, dice que no alcanza con las vacunas que llegaron

A diez meses del comienzo de la pandemia, en aquel ya lejano marzo de 2020, Viana Bernabei se muestra con el temple de quien encabezó el equipo de Salud municipal en el momento más duro de la inédita experiencia que cambió la realidad mundial. Con el nuevo brote, la preocupación se vuelve a instalar en una Mar del Plata que atraviesa una temporada con un ojo en la situación sanitaria y el otro en la económica.

En un mano a mano con La Tecla Mar del Plata, la secretaria de Salud reflexiona sobre el momento de la ciudad, su tránsito desde lo personal y humano, las esperanzas en la vacunación y las polémicas con la gestión provincial que se viene evidenciando en el marco de la administración de la pandemia.

-¿Estamos ante un rebrote o un segundo brote? ¿Cuál es la diferencia?

-Es un brote por reuniones sociales debido a las Fiestas de Fin de Año. Venimos observando una estabilización en la tasa de contagio. En realidad, lo que tuvimos fue un pico de contagio, pero que coincidió mucho con los días de las reuniones sociales que se dieron para Navidad y Año Nuevo.

-¿Y el factor turismo, qué grado de incidencia tiene?

-En los resultados que informamos, no incluimos a los turistas, porque no tienen residencia en la ciudad, pero sí hacemos el seguimiento. Estamos teniendo un promedio que ronda los veinte por día. No es una influencia tan importante con respecto a los doscientos que estamos promediando. Es una influencia del 10 por ciento. 

-Llevamos diez meses de pandemia en la ciudad y hay toda una vivencia desde lo humano difícil de dimensionar para quienes no estamos en esa primera línea de batalla. ¿Cómo lo vive usted desde su doble condición de trabajadora de la salud y funcionaria municipal?

-Asumimos este desafío en la gestión Montenegro y esto es un desafío de mucho crecimiento. El COVID puso sobre la mesa las miserias y virtudes humanas. En lo que hace a la cuestión sanitaria, siempre hemos estado tranquilos con lo que hacemos; hoy sabemos mucho más de lo que sabíamos hace diez meses, y es más fácil ahora articular acciones para combatir la pandemia. Es una enfermedad que se controla con una vacuna y con responsabilidad social. Si no, está claro que esto va camino al fracaso, y deberíamos tenerlo claro para que la sociedad tenga confianza en el sistema sanitario. Siempre hay que decir la verdad, sin tintes políticos.

Por otra parte, desde lo personal fue una situación de crecimiento; hubo momentos en los cuales no dormimos, a mí me desvelaba la situación del SAME. Septiembre y octubre fueron de un estrés importante para todos nosotros, pero en la ciudad no se ha manifestado gente sin atención o colas de ambulancias esperando que atiendan a un paciente.

Estamos esperando que avance el proceso de vacunación, pero nos llevará tiempo que toda la población esté inmunizada.

-Me imagino que habrá estado en contacto con muchos casos. ¿Cuál le pegó más?

-Hay impotencia de no poder resolverlo con cada una de las personas que fallecieron. Son cuestiones que te marcan y tocan, porque si eran muertes evitables en algún punto sí y en otro no, estaba dentro de las posibilidades de que esto se produjera, pero marca a fuego a una familia: eso es lo que más lamenta uno. Todas las historias son iguales cuando perdés a un ser querido.

-¿Tuvo algún caso fatídico en su entorno?

-No. Pero hace un año que no veo a mi mamá, y eso es duro, más cuando solo hablás por teléfono. Ella tiene 83 años y es menos el tiempo que me queda para compartir. En lo personal es lo que más me afecta en la pandemia.

-¿Cómo ve esta doble polémica: por un lado, los que se oponen a la vacuna en sí y, por el otro, los que se oponen en particular a la Sputnik?

-Con la Sputnik hay una polémica instalada en los medios y tiene datos de evidencia de fase 3 que no satisfacen a todos los investigadores. La polémica es por la falta de información que esta vacuna tiene respecto de las otras.

-En sectores del oficialismo generó ruido que a Mar del Plata hayan llegado dos paquetes de 900 dosis de la Sputnik (esta semana llegarán otras 450). ¿Ven una discriminación?

-No se atienden las necesidades de General Pueyrredon cuando llegan 900 dosis, teniendo en cuenta que el personal de salud asciende a 19 mil personas, incluyendo a los trabajadores de residencias geriátricas. La primera fase era para todos los que estuvieran en cuidados críticos y en el primer nivel de atención de casos sospechosos, como los centros de atención COVID municipal y las guardias mínimas de los hospitales.

-¿En qué situación está la construcción del nuevo Hospital Modular?

-Lo único que sabemos es por las noticias que salen en los distintos medios de comunicación. En principio se plantea que para febrero estaría listo. Esa segunda etapa, en verdad, es un centro de testeo con nueve camas de aislamiento, de internación prehospitalaria.