BRONCA AGRARIA
31/12/2020
Tras el cierre de exportaciones de maíz, el campo se declara en alerta y movilización
La medida fue dispuesta por el Gobierno para asegurar el abastecimiento del mercado interno. Carbap asegura que es un argumento falso, que esconde "incapacidades, prebendas y por qué no negociados y corrupción, como consecuencia de la ausencia de políticas sectoriales de control y fiscalización".


El campo reaccionó de manera negativa a la decisión del Gobierno nacional de cerrar, sorpresiva y temporariamente, las exportaciones de maíz, con el objetivo de asegurar el abastecimiento del mercado interno en los próximos meses.

Así lo hizo saber a través del ministerio de Agricultura, suspendiendo el registro de las declaraciones juradas de venta al exterior para los embarques de dicho cereal que pretendan comercilizarse antes del 1 de marzo de 2021, fecha en la que arranca, de manera oficial, la campaña 2020/2021.

El rechazo se manifestó también desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), a través de un comunicado en el que sostiene que "claramente se ve que el Gobierno no aprendió nada de los errores del pasado".

En el texto, la entidad asegura que "miente el Gobierno al decir que basan esta decisión en la necesidad de asegurar el abastecimiento del grano para los sectores que lo utilizan como materia prima en sus procesos de transformación, porque restan casi 8 millones de toneladas de maíz para volcar al mercado interno, de acuerdo a los datos del ministerio de Agricultura".
 


"Deberían argumentar con la verdad, que se debe a su impericia para disminuir la brecha cambiaria, a la imposibilidad de poder controlar la inflación y, peor aún, a la incapacidad de poder implementar recetas o instrumentos que no hayan fracasado en el pasado", añadieron.

En otro tramo de la nota, Carbap expresó que "con estas señales al sector productivo, lejos se está de desincentivar actitudes inflacionarias, sino todo lo contrario, se ocultan incapacidades, prebendas y por qué no negociados y corrupción, como consecuencia de la ausencia de políticas sectoriales de control y fiscalización". 

Finalmente, y tras asegurar que este tipo de medidas genera desconfianza y temor para sguir reinvirtiendo, la entidad agraria se declara "en alerta y movilización".