DOCUMENTO
26/12/2020
Lavagna propuso seis puntos para salir de "diez años de estancamiento"
"Para avanzar hay que identificar a quienes ya han sido incapaces, cada uno a su turno, de empezar a revertir el retroceso y encaminarnos hacia la recuperación y el crecimiento", sostuvo el ex candidato a presidente, en su misiva.
"Llegó la hora. Ya no hay mas excusas", así titulo el ex candidato a presidente Roberto Lavagna al documento de seis puntos que divulgó, en el que propuso medidas para salir del "fracaso de las políticas populistas por un lado, o de ajuste por el otro" y "la parálisis derivada de la pandemia"

El economista comenzó señalando que el fin del 2020 trae consigo "la acumulación de 10 años de estancamiento" y de "retroceso económico", a los que se suma la pandemia". Según señaló, estas situaciones que "han puesto a los argentinos todos en una difícil encrucijada"

"El fracaso de las políticas populistas por un lado, o de ajuste por el otro, más la parálisis derivada de la pandemia, han llevado la realidad socioeconómica a niveles insostenibles como lo exponen las cifras de pobreza e indigencia, tanto del INDEC como del Observatorio de la Deuda Social Argentina (de la UCA)", recordó, aludiendo, sin nombrarlos al Frente de Todos y a Juntos por el Cambio.

Fue así, como el ex candidato a presidente por Consenso Federal esbozó seis puntos:

1) poner a la creación del trabajo privado como objetivo central, protegiendo derechos adquiridos pero incorporando a la mayoría que hoy está excluida, sin derecho alguno, a formas modernas de empleo.

2) darle a la inversión y a la búsqueda de productividad un papel central en la solución al estancamiento y empobrecimiento de los argentinos.

3) dar equidad al sistema jubilatorio de quienes menos ganan haciendo ajustes diferentes a las jubilaciones y pensiones más altas, de modo de reducir las abismales diferencias que hoy existen entre la mínima y los sistemas de privilegio. Esto implica tanto regímenes nacionales como los inevitables cambios en sistemas provinciales, ampliamente deficitarios y cargados de privilegios.

4) empezar ya con un proceso, que llevará tiempo, pero que no puede postergarse, de bajar los costos de funcionamiento del sistema político. Cámaras más reducidas en cuanto al número de miembros, legislativos provinciales unicamerales, concejos deliberantes marcadamente más reducidos, límites estrictos al número de asesores etc.. El efecto no es sólo de ahorro y mejor uso de recursos, sino que ayudará a la reconciliación de la política con los que más necesitan. Modificar conductas y valores es central en un proceso de cambio.

5) evitar que el empleo público siga creciendo allí donde no debe. Creció en alrededor de un millón de personas en 15 años. Reeducar, redistribuir, penalizar el intervencionismo inútil y burocrático. En definitiva, darle más poder a los ciudadanos y menos a las estructuras, gerenciales, sindicales y a las alianzas espurias entre el Estado y pseudo empresarios.

6) desarmar progresivamente el sistema de subsidios que privilegia la concentración en Capital y el Gran Buenos Aires, porque vacía el interior del país. Es imperioso re-federalizar la Nación. Hay que empezar con el proceso de transformación territorial, sin intervenciones asfixiantes sino con reglas de juego justas.

Según confió Lavagna, sus propuestas encontrarán eco en actores de la sociedad "hartos del estancamiento, del retroceso en el mundo, de la pobreza creciente, de la desarticulación territorial" y que "serán capaces de ver lo que será la sociedad argentina dentro de 20 años si no hacemos cambios de fondo".

"Cuanto más reglas menos inversiones; cuanto más intervenciones menos productividad", afirmó.

Y añadió. "Cuanta más creatividad fiscal más desvíos grandes (subsidios eólicos, monopolios renovables sin límites); o desvíos chicos (VTVs, registros automotores, parquímetros, impuestos al viento, etc.)"

Según afirmó el economista, "los argentinos necesitamos una bocanada de aire fresco, de mayor libertad para movernos con creatividad; para ser productivos, no para buscar mañosamente rentas que se le extraen al Estado que debe ocuparse SÍ de educación, salud, de crear igualdad de oportunidades, seguridad, ciencia y tecnología"

"Muchos de estos cambios los venimos proponiendo desde hace tiempo, pero la sociedad parece aturdida por los gritos de dos modelos que definimos -por consenso- como partes de “la grieta”. Para avanzar hay que identificar a quienes ya han sido incapaces, cada uno a su turno, de empezar a revertir el retroceso y encaminarnos hacia la recuperación y el crecimiento", cerró.