INFORME ESPECIAL
22/11
El tironeo opositor
El debate por el Presupuesto 2021 de la provincia de Buenos Aires despertó internas silenciadas en la Legislatura bonaerense. Los sin tierra reclaman reconocimiento en su labor y apuntan contra los intendentes. La paz alterada en Juntos por el Cambio.

En los momentos claves del calendario político de la provincia de Buenos Aires, afloran las internas. El ingreso del Presupuesto 2021, enviado por la administración de Axel Kicillof, a la Legislatura, acabó por sacar a relucir enfrentamientos y malestares en el principal bloque opositor, Juntos por el Cambio. 

Si bien externamente aseguran que todo transita en los parámetros nominales de un frente multipartidario, lo cierto es que cada vez son más las miradas de reojo entre los pares de bancadas. Por caso, el titular del bloque de Senadores en la cámara que conduce Verónica Magario, Roberto Costa, reconoció la situación ante LaTecla.info y la resumió: “con altibajos”. No obstante, aseguró que transita por la normalidad de un espacio con aristas de diferentes cunas.

En los últimos días, el malestar incrementó entre las líneas sin tierra y los escaños con responsabilidad territorial. Como si fuera poco, las reuniones que tuvieron lugar a lo largo de la última semana, y sus consecuencias, sirvieron para aumentar el malestar. 

Varios alcaldes de Juntos por el Cambio se dieron cita en el Club San Luis para abordar una línea de acción ante la Ley de Leyes. En la cita no hubo una sola presencia de legisladores, que deberán dar la discusión desde el recinto. Además, nuevamente en soledad, los intendentes presentaron un escrito ante Kicillof para reclamar una reunión. Dos golpes seguidos para los legisladores que sienten la presión de su propio espacio y toman la ausencia de convocatorias como una provocación innecesaria.

“Los intendentes negocian plata y obras con el Gobierno. Después pretenden condicionar a los legisladores en el resto de la negociación”, señalaron a este medio desde una de las bancadas sin tierra. 

Por su parte, el flamante presidente de la Coalición Cívica - ARI bonaerense y senador provincial, Andrés de Leo, advirtió que internamente se está en proceso de negociación. “Estamos transitando con diálogo abierto entre los dirigentes del espacio”, aseveró y detalló: “Hemos realizado una primera evaluación en conjunto de todos los espacios de Juntos por el Cambio y coincidimos en que es un presupuesto que difícilmente logre los objetivos planteados en la Obra Pública”. 

En la oposición marcan una diferencia con lo ocurrido en enero de este año y el tratamiento de la Ley Fiscal e Impositiva. En esa oportunidad, la disputa comenzó con los legisladores al frente y sumó al mando a los intendentes. La ecuación acabó con Jorge Macri, de Vicente López; Julio Garro de La Plata; Maximiliano Abad por los diputados y Costa por el Senado, como los portavoces. Presencia para todos, horizontalidad y paz interna. Algo que no se repite por estos días.

Así, ponen la mirada en una eventual pasividad conductora en el recinto donde JxC tiene mayoría. La desconfianza sobre la conducción de Costa va de la mano del buen entendimiento cotidiano con Magario y la línea propia que lanzó junto a otro “ex Frente Renovador”, el marplatense Lucas Fiorini, quien arrastra diferencias con el intendente de La Feliz, Guillermo Montenegro.

El debate presupuestario no es el único malestar puertas adentro. El lanzamiento público que realizó Diego Valenzuela, de Tres de Febrero, para avanzar en el desdoblamiento electoral y la boleta única, no fue bien tomado por los sectores de la Legislatura que ponen el ojo en la ambición de los alcaldes. “Hoy no quieren que caiga la ley (PASO), pero el año pasado la querían voltear”, lanzan en la misma alianza de JxC.

De esa manera, ponen el foco en el poder que el Grupo Dorrego busca ganar como negociadores en tono electoral. “Las estrategias electorales tienen que tener la voz de los intendentes, pero no ser la única voz”, liquidaron desde una de las bancas de la Legislatura.

En ese marco, señalaron que “en un país polarizado, las fuerzas nacionales no son una federación de intendentes. Los debates locales no guían la agenda”. Así tomaron el antecedente vivido por la Unión Cívica Radical hace ya varios años. “La UCR ya pasó por esta etapa de dominio de los intendentes en las decisiones y los armados. Y así le fue, casi desapareció”, sentenciaron.


El radicalismo jugó antes

Con el anuncio del encuentro de los intendentes, el presidente del bloque de diputados de Juntos por el Cambio, Maximiliano Abad, convocó a una reunión a los legisladores radicales. Lo hizo en privado y por poco más de dos horas. La cita fue el pasado martes en un mix entre presencial y virtual. 

En definitiva, Abad agrupó a senadores y diputados para ordenar filas y garantizar el nexo con los intendentes propios. Así, se acordó que los correligionarios defenderán los pedidos de los 32 alcaldes boina blanca, sin importar el juego que realicen en la interna; y que una vez que los intendentes cumplan su reunión en el Club San Luis, tengan una tanda de conversaciones con senadores y diputados del espacio.

De esa manera, antes que se genere malestar por las posturas, se acomodó el orden partidario para dar el visto bueno a la negociación con la Provincia de parte de los alcaldes.