PRESUPUESTO
20/09
La última rendición de cuentas de Vidal
El ejercicio 2019 culminó con un déficit de $35.587 millones. El fin del Fondo Sojero, el traspaso de subsidios y la devaluación, los principales motivos
Hace poco más de nueve meses que María Eugenia Vidal dejó el comando de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, recién ahora se conoce cómo ejecutó el último Presupuesto que le tocó gestionar: el de 2019. El informe fue elaborado por la Dirección Provincial de Presupuesto Público, dependiente del Ministerio de Hacienda y Finanzas, en base a los datos de la Contaduría General de la Provincia. Esos datos, no obstante, aún no son públicos ni de general acceso. 

La última información disponible data de septiembre de 2019, es decir, de hace exactamente un año. ¿Qué pasó? La pandemia. Según argumentaron a La Tecla desde Contaduría General, que actualmente conduce Carlos Baleztena, la llegada del coronavirus al país y la implementación del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) demoraron cualquier tipo de trámite burocrático. 

Y el análisis de la Ejecución Presupuestaria, aún más. De acuerdo al decreto 249, firmado por el gobernador Axel Kicillof, la Cuenta General del Ejercicio 2019 fue aplazada y deberá ser presentada dentro del lapso de 30 días corridos, contados a partir del vencimiento de la suspensión del ASPO. Por eso, lo único que por el momento se sabe es cuánto dinero ingresó y cuánto gastó la exgobernadora, pero no un detalle pormenorizado de cada una de las áreas que integran el Ejecutivo. 



Más allá de eso, de acuerdo al informe al que tuvo acceso este medio, 2019 no fue un buen año para la Provincia. A pesar de que los resultados primario y corriente fueron superavitarios -en $41.551 millones y $1.410 millones, respectivamente-, el ejercicio finalizó con un déficit financiero de $35.587 millones. Durante el último año de Vidal, los ingresos totales ascendieron a $987.751 millones, 43,7% más con relación al ejercicio 2018.

Los recursos tributarios alcanzaron $684.728 millones, mostrando una suba de 39,1% interanual. Este aumento estuvo compuesto por una variación del 32,8% en los recursos tributarios propios y un incremento de 47,1% en los de origen nacional. En este apartado, el Fondo del Conurbano Bonaerense tuvo su protagonismo, ya que Nación giró de manera automática $44.000 millones. 



Entonces, ¿cuál fue el motivo del déficit? En principio, el traspaso de Nación a la Provincia de los subsidios al servicio de transporte público, a la tarifa social eléctrica para los usuarios residenciales y a la tarifa social de los usuarios de AySA. Esto, explicaron desde Hacienda, generó un gasto adicional de $32.379 millones. Asimismo, las rentas de la propiedad se incrementaron en 85,9% por el pago de los intereses de deuda, los cuales subieron como consecuencia del aumento del tipo de cambio, las tasas de interés y el aumento del stock de deuda. 

En este contexto, los gastos totales ascendieron a $1.023.338 millones, subiendo 44,2% respecto del año anterior. Las erogaciones corrientes fueron de $980.767 millones, 47,2% más que en 2018; mientras que los gastos de capital fueron de apenas $42.571 millones, 1,3% menos que el año anterior. Esto, en simples palabras, quiere decir que se concretó menos obra pública. Como si fuera poco, la Provincia registró además una reducción de $1.829 millones de ingresos de capital como consecuencia, principalmente, de los menores recursos percibidos a través del Fondo Federal Solidario, que fue eliminado por el expresidente Mauricio Macri en 2019.