DINERO Y OBRAS
15/09
Sigue la firma de convenios por el FIM entre la Provincia y los intendentes: cuánto le toca a cada municipio
En una teleconferencia prevista para las 10 de la mañana, el gobernador Axel Kicillof, acompañado por algunos de sus ministros, firmará con unos 18 jefes comunales los convenios para la realización de obras del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), que vale recordar se destrabó a partir de la ley de endeudamiento. Se trata de la segunda tanda. En los próximos días, la tercera
Los intendentes bonaerenses continúan con la firma de los convenios relacionados a las obras del Fondo de Infraestructura Municipal, dinero que se destrabó a partir de la aprobación del endeudamiento. Se trata de unos 2 mil millones de pesos. Las carpetas con los proyectos habían sido entregadas a principio de año. En este caso la rúbrica es para unas 25 obras correspondientes a 28 municipios, por un monto de 324 millones de pesos.

"Esta es la segunda tanda de convenios que se firma, se trata de 25 obras para 25 municipios por un total de 324 millones de pesos", señalaron a La Tecla desde calle 6, y agregaron que en los próximos días será el turno de la tercera tanda, así hasta completar los 135 municipios", indicaron.

Pero pasó mucha agua bajo el puente hasta llegar a este momento. Recién cuando oficialismo y oposición sellaron el acuerdo por el que la Legislatura aprobó la Ley de Financiamiento, que incluyó el pedido de endeudamiento solicitado por el gobernador Axel Kicillof, los intendentes bonarensen respiraron aliviados.

Es que, junto con una partida de 3.000 millones de pesos destinada a gastos sanitarios, ante la crisis provocada por la pandemia de coronavirus, se restableció el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), que había quedado en stand by tras aprobarse la Ley de Emergencia.

Como viene informando La Tecla, estos fondos son distribuidos a través del Código Único de Distribución (CUD), que publica cada año el Ejecutivo y que sirve para determinar cómo se reparte la coparticipación provincial. 



Además, el índice se utiliza para calcular el porcentaje que le corresponde a cada comuna en concepto del Fondo de Infraestructura Municipal, en este caso, de 2.000 millones de pesos, un monto cuatro veces menor que el de hace tres años, sin tener en cuenta la inflación.

Como el cálculo se realiza a través del CUD (mide una serie de variables, entre las que figuran población, territorio, efectores de la salud y prestación de servicios educativos municipales) hay diferencias sumamente notorias en la distribución de los montos. Por ejemplo: La Matanza recibirá más de 147 millones de pesos, de los 2.000 M que se reparten; mientras que Tordillo sólo podrá disponer de $1.389.200, cien veces menos que la administración matancera.

Por supuesto, para el más populoso de los distritos, que cuenta para este año con un Presupuesto de 15.495 millones de pesos, es una cifra prácticamente insignificante. Lo propio le sucede a Tordillo, obviamente, que con ese millón 300 mil pesos apenas si le alcanza para un par de cuadras de cordón cuneta. 

Según establece el decreto por el cual se creó el nuevo fondo, los montos serán “destinados por los municipios a obras y/o mantenimiento de infraestructura en materia hidráulica, vial, de energía, de transporte, de vivienda, sanitaria y hospitalaria, arquitectura”. Y advierte la letra de la normativa que “en ningún caso, el Municipio podrá utilizar los fondos percibidos en gastos corrientes u operativos”.


El porqué de los dos mil millones

“El monto es bajo, sí”, reconocía allá por el mes de febrero un intendente allegado a los senadores radicales Emiliano Reparaz y Roberto Costa y al diputado Maximiliano Abad, que fueron quienes empujaron para que la Provincia instaure el FIM a cambio de la aprobación de la ley de Emergencia. Y destacaba, en modo rosca, que “pasó lo mismo que en 2016 y 2017; lo único que ahora, nosotros estamos del otro lado”.

El porqué de la escasa suma que, vale decir, dejaba disconformes tanto a los oficialistas como a los opositores, tiene que ver con que se acordó que “hasta que no se apruebe el Presupuesto, 2.000 millones es un monto razonable”.

Una vez que empezara a tratarse el cálculo de gastos y recursos volverá la presión por los números y los radicales y los amarillos irían nuevamente a la carga por más obras, ya sea a través de una ampliación del FIM o de la inclusión de las mismas directamente en las planillas anexas del Presupuesto. En ese entonces nada hacía pensar en la pandemia que se avecinaba.