RECURSOS
26/08
El plan de seguridad de los intendentes con la plata que les enviará el gobierno nacional
El anuncio oficial será la semana que viene, pero los jefes comunales del Conurbano ya planifican qué hacer con el dinero que ellos mismos le pidieron a Alberto Fernández para mejorar la seguridad en sus distritos, que les está haciendo pagar un costo político.
Desde hace 40 días, un grupo de intendentes del Conurbano, en representación de todos los alcaldes de la región, vienen pidiéndole al gobierno nacional una ayuda económica para atender cuestiones de seguridad en sus distritos y ayudar con recursos a la Policía Bonaerense. Ayer, como se supo, cinco de los jefes comunales más cercanos a Alberto Fernández dieron las puntadas finales a un acuerdo que será anunciado la semana que viene, según confirmaron hoy desde el gobierno nacional.

Del almuerzo con el Presidente y el gobernador Axel Kicillof en la Quinta de Olivos, participaron Juan Zabaleta, Mariano Cascallares, Jorge Ferraresi, Martín Insaurralde y Fernando Espinoza, y allí se avanzó en la instrumentación del plan. Una de las cuestiones es quién manejará los fondos que destinará el Gobierno nacional para el programa, estimados en 11.000 millones de pesos.

Los alcaldes están convencidos que será una sistema similar al implementado durante el primer año de gobierno de María Eugenia Vidal, cuando se instauró un Fondo de Seguridad, que le permitió a los distritos hacer compras para atender cuestiones vinculadas a la prevención del delito. En este caso, sin embargo, el dinero llegaría de manera más rápida y las compras se harían de inmediato. “En un mes está todo comprado”, le dijeron a La Tecla desde un distrito de los más complicados con la inseguridad.

El apuro de los jefes comunales tiene que ver con una escalada del delito en los últimos días, pero también conque esa circunstancia los está llevando a pagar un costo político alto.  Si bien no se han visibilizado demasiado en los medios masivos, casi todos los fines de semana algunos enfrentan reclamos frente a las puertas de sus domicilios por la inseguridad.

En ese contexto, los alcaldes identificaron tres problemas que merecen una atención urgente y tienen como protagonistas fundamentalmente a motochorros. Uno es el arrebato mediante esta modalidad a cualquier hora y en cualquier lugar; el segundo tema son las entraderas; y el tercero, que comenzó a agravarse con mucha intensidad y lleva gran preocupación, es la cantidad de robos en los refugios de las paradas de colectivos a las personas que esperan el  micro para ir a trabajar. La mayoría de estos delitos se cometen entre las 5 y las 8 de la mañana.

De modo que una de las inversiones que planean los jefes comunales con el dinero que les ingrese por la ayuda nacional es la compra de diferentes tipos de cámaras. Piensan invertir en domos 360, cámaras traza (que se colocan en los ingresos y egresos de los distritos y toman las patentes de los vehículos) y cámara de vigilancia en los refugios de las paradas, que también serían dotadas de  una mejor iluminación con luces led.

“Vamos a comprar patrulleros, motos, cámaras y todo aquello que nos permita mejorar la seguridad”, le confiaron desde una intendencia oficialista a La Tecla. Esos recursos los comprarían los municipios y los cederían al ministerio de Seguridad con la condición que permanezcan en el distrito. Incluso algunos intendentes no descartan recrear las patrullas urbanas, que son controladas por los muncipios. En algunos distritos todavía quedan pero en otros habían dejado de usarse o directamente nunca se habían implementado.