JULIO CONTE GRAND
16/08
“No tengo ninguna razón para irme”
Mientras desde el Ejecutivo provincial hay voces que lo invitan a renunciar por haber sido parte de Cambiemos, el Procurador General de la Provincia evita entrar en polémicas, pero asegura que no dejará el cargo. Cómo transita el coronavirus, su visión sobre una posible reforma judicial bonaerense, el trabajo durante la pandemia y sus maestros en la vida y la profesión.
-Usted tuvo coronavirus, ¿cómo transitó ese proceso?
-Tuve el alta hace ya un par de semanas, que me la dieron, conforme el protocolo, 14 días después del primer síntoma. Ahora tengo que ir evolucionando en la regresión de algunos síntomas y de algunos elementos que surgen todavía a nivel de imágenes en los pulmones, que son lesiones residuales derivadas de Covid, aparentemente naturales y consecuentes con este virus. Tendré que dejar entre cuatro y ocho semanas para que rediman los síntomas totales, que hoy están reducidos a un cansancio no comparable al que tuve durante la enfermedad, que realmente era bastante profundo. Pero estoy bien.

-Coincide con muchos que lo padecieron en que no es una gripe 
-Para nada. También es cierto que cada paciente es un virus distinto, porque nosotros en la familia tuvimos varios contagiados y cada una de las personas, en función de las circunstancias de edad, y de otros datos, refirieron síntomas y evoluciones distintas. Pero no es una gripe común, desde ningún punto de vista.

-Se está hablando mucho de la reforma judicial, ¿qué opinión tiene?
-Yo no puedo opinar de eso por, al menos, tres razones. La primera es que se trata de una reforma de carácter federal, por lo tanto en el ámbito provincial no vamos a tener consecuencias directas; tal vez alguna indirecta en la reorganización de la estructura de juzgados y fiscalías federales en la Provincia, pero no va a haber un impacto directo. Lo segundo es que nosotros desde el Poder Judicial no emitimos opinión sobre proyectos de reformas, salvo que haya algún requerimiento que muchas veces se nos ha hecho, por ejemplo desde la Legislatura provincial, para dar opinión respecto de proyectos. La tercera razón, muy importante, es que en la comisión que va a funcionar intervendrá una integrante de la Suprema Corte, la doctora (Hilda) Kogan. De manera que la Corte tiene esa representación y no corresponde que el Procurador diga nada al respecto.

-¿Y en la provincia de Buenos Aires es necesaria una reforma?
-Veremos. Cuando haya un proyecto de reforma y si nos consultan. Muchas veces la Legislatura ha remitido proyectos de ley, sobre todo cuando están involucradas cuestiones propias del Ministerio Público y hemos emitido nuestra opinión.

-En una entrevista con La Tecla, la vicegobernadora Verónica Magario dijo que una de las cuestiones a revisar es que la Procuración tenga a su cargo los fiscales y los defensores oficiales. ¿Qué opina?
-Hay once provincias que siguen el modelo nuestro, de unidad de gestión de las tres áreas: Ministerio Público Fiscal, Ministerio Público de la Defensa y Ministerio Público Tutelar. Y hay otras que no, que lo tienen separado, y algunos unifican el tutelar con el de la defensa. En la Nación, por ejemplo, están separados. También hay diferencias de modelos respecto de cuál es ámbito estructural en el que funciona el Ministerio Público; a veces es un órgano extra poder, a veces integra el Poder Judicial, como es el caso de la provincia de Buenos Aires, y hay otros formatos. Lo que seguramente lo que se plantea en el ámbito de la Provincia es si no corresponde ya analizar una autonomía plena de la defensa, que es un reclamo que se viene haciendo desde hace tiempo.

-¿Cuál es su impresión al respecto?
-Nosotros ya hemos sostenido nuestra opinión en cuanto hay que ir hacia la autonomía de la defensa; pero también creo que esto requiere imprescindiblemente de una enmienda constitucional, porque la Constitución de la Provincia prevé la unidad. No una reforma, sino una enmienda específica de la norma que tiene esta disposición.

-También hay gente que está pidiendo una reforma de la Constitución, ¿qué dice sobre eso?
-Creo que la Constitución del 94 es muy buena, y que desde el punto de vista orgánico institucional es una Constitución de lujo. Entiendo que la instrumentación, su reglamentación por vía legal y su aplicación plena garantiza el equilibrio del sistema, y los derechos de las personas y de los grupos de personas. Siempre, por supuesto, hay aspectos que se pueden evaluar, como el que mencionamos anteriormente, pero en términos generales mi impresión es que es una Constitución vigente, que cumple, ha cumplido y puede seguir cumpliendo los objetivos que se plantearon los constituyentes del 94.

-Ministros y funcionarios del gobierno han salido por los medios a pedir su renuncia. ¿Por qué sucede esto?
-Nadie me pidió la renuncia.

-Dicen que debería renunciar.
-Yo tengo mi relación institucional con los dos ministerios que corresponde tenerla, que son el de Seguridad (Sergio Berni) y fundamentalmente el de Justicia (Julio Alak). Nunca el ministro de Justicia me ha manifestado algo de esto. 



-¿Es una cuestión más política que institucional?
-No. Yo no puedo opinar sobre las opiniones, no corresponde. Hay que entenderlo de esta manera, el Procurador General es la cabeza del Ministerio Público, que integra el Poder Judicial y es un magistrado que actúa ante la Suprema Corte, de modo que también la integra; consecuentemente, el Procurador integra la cabeza de uno de los tres poderes del Estado, y no corresponde que un integrante de un poder, como el Poder Judicial, haga ningún tipo de consideración respecto de manifestaciones que puedan hacer funcionarios de otro poder. Esta es mi interpretación y siempre he actuado así en la vida pública y no voy a cambiar ahora. No debo, ni voy a hacer manifestaciones respecto de opiniones que se puedan haber vertido, ni calificarlas en un sentido o en otro.

-Su cargo es permanente y queda claro entonces que no piensa retirarse.
-No tengo ninguna razón que me lleve a esto. Estoy bien de salud, cumpliendo muy funciones, cumpliendo los objetivos, avanzando, trabajando muy bien dentro del ámbito del Poder Judicial y trabajando muy bien y articulados con los órganos del Estado. No veo que haya ningún motivo para irme. Efectivamente, el cargo de Procurador es vitalicio y es una decisión que ha adoptado el pueblo de la provincia de Buenos Aires por intermedio del Senado; de modo tal que yo no puedo ir en contra de lo que ha dispuesto el pueblo de la Provincia.

-En la causa de las supuestas escuchas ilegales que lleva adelante al fiscal Cecilia Corfield hay quienes señalan que usted estaría involucrado.
-No, no. Yo no estoy involucrado en esa denuncia. No tengo nada que ver con eso.

-Se lo menciona a usted por la relación con Guillermo Berra (extitular de Asuntos Internos de la Policía), quien supuestamente estaba a cargo de la red de inteligencia que denunció el excomisario Néstor Martín. ¿Lo conoce a Berra?
-Por supuesto. El área de control disciplinario de la Procuración tenía un trabajo estrecho con el área a cargo del doctor Berra, porque ellos hacían investigaciones propias de su competencia y cuando llegaba a la sede judicial esto involucraba necesariamente al sector de política criminal de la Procuración; y si había eventualmente comprometido algún integrante del ministerio público y de administración de Justicia tomaba intervención control disciplinario. De manera que varias veces ha estado en contacto con funcionarios nuestros.

 
 El caso del Fiscal General de Lomas de Zamora 
 
-¿Qué tiene para decir de la denuncia del Fiscal General de Lomas de Zamora, Enrique Ferrari?
-Nosotros hemos dicho lo que hemos hecho. En su momento recibimos denuncias, que fueron analizadas. Algunas se archivaron porque control disciplinario consideró que no tenían entidad suficiente, y otras siguieron su curso, al punto que se dispuso este año efectuar una denuncia ante la Secretaría Permanente de Enjuiciamiento, porque consideramos que había razones suficientes como para requerir el inicio del juicio político. Y también se hicieron presentaciones ante la Suprema Corte para requerir la licencia extraordinaria del señor Fiscal General. Reiteramos estos pedidos, se fueron ampliando estas denuncias y, en función de estas peticiones, la Corte dispuso la licencia extraordinaria que es, en rigor una suspensión por 90 días. Y nosotros hemos ampliado la prueba en la Secretaría de Enjuiciamiento, que deberá enviar a la Comisión Bicameral, cuando esté constituida, y ellos analizarán si efectivamente hay que continuar el proceso de enjuiciamiento. Hemos designado un Fiscal General interino y dispuse la creación de una comisión integrada por magistrados de la Procuración que colaboran con él en un análisis de situación del estado de la Fiscalía. 

-Ferrari lo denunció a usted por armado de causas, ¿fue por despecho?
-Eso es otra cosa, no lo sé si tiene sesgos de despecho. El efectivamente se presentó a la Corte, hizo algunas manifestaciones, la Corte nos dio vista para que hagamos una análisis de la situación, le presentamos nuestra opinión y ahí está.

 
 “Estamos muy satisfechos con lo que se ha venido haciendo” 
 
-¿Es óptimo el trabajo del Ministerio con la Suprema Corte?
-Excelente. Estamos trabajando en muchos niveles con la Suprema Corte. Uno muy importante es el avance que estamos alcanzando en los procesos de interconectividad de los sistemas. La Corte tiene el sistema Augusta y nosotros el SIMP, y nuestros equipos están trabajando muy activamente. Probablemente en los próximos días firmemos con el presidente de la Corte, doctor Daniel Soria, un par de convenios para avanzar hacia una etapa casi definitiva de una integración total de los sistemas. Es algo muy importante para el Poder Judicial. Así como eso, en muchos otros casos trabajamos de manera muy unida en temas vinculados a temas institucionales. La relación es óptima, estamos articulados a la Corte, y al ser integrante de la Corte quienes la van presidiendo son mis superiores jerárquicos.


Día de la jura como Procurador ante los miembros de la Suprema Corte

-¿Y en el Ministerio Público en qué se está trabajando, en el marco que están volviendo las plenas actividades en algunos departamentos judiciales y que la Corte ya habilitó el primer juicio por jurados para el primero de septiembre?
-Las tres áreas del Ministerio Público han seguido trabajando muy activamente, incluso desde el decreto del aislamiento social preventivo y obligatorio del 20 de marzo, porque nosotros tenemos un sistema informático de alto nivel. Incluso hemos suscripto oportunamente convenios, por ejemplo con la empresa Microsoft, que nos ha permitido tener aplicaciones para mantener el trabajo remoto y videoconferencias que les ha permitido a nuestros magistrados y funcionarios continuar con el trabajo de manera remota sin el riesgo de la actividad presencial en los momentos de aislamiento. También tenemos un convenio con el Colegio de Abogados de la Provincia, que fue el primero en firmarse por las dos partes de la manera digital. Esto y otras cosas nos han hecho enfrentar esta situación excepcional con el mejor instrumental que le permitió a nuestra gente seguir trabajando sin solución de continuidad.

-¿Pero están volviendo las actividades presenciales?
-Sí, se están recuperando las actividades presenciales en algunos departamentos judiciales, por decisión de la Suprema Corte, y nosotros vamos adecuándonos al nuevo formato de funcionamiento manteniendo el todos los casos mucha tarea de manera remota en la medida que se pueda realizar. Estamos muy satisfechos y entusiasmados con lo que se ha venido haciendo, no hubo una merma y hemos mantenido la atención. Además, se han multiplicado algunas actividades fruto de lo que teníamos como avance tecnológico. En su momento desarrollamos en forma conjunta con el ministerio de Seguridad una aplicación, denominada Seguridad Provincia, que le permite a cualquier persona realizar denuncias desde su teléfono o computadora. Y esa denuncia impacta automáticamente en el ministerio de Seguridad y en el Ministerio Público Fiscal, es decir que la recibe de inmediato el fiscal de turno. Esta aplicación se ha utilizado seis veces más durante el aislamiento de lo que se utilizaba en situación normal.

 
 “El mal obrero siempre se queja de sus herramientas” 
 
-También se ha visto frenado el nombramiento de funcionarios judiciales, ¿cuántos fiscales faltan?
-Ultimamente hemos designado magistrados suplentes, que estaban aprobados por decreto, y hemos utilizado los recursos presupuestarios disponibles para poder asignarlos en las distintas regiones y hemos cubierto algunas necesidades. Por supuesto, seguimos atentamente la evolución de las designaciones para cargos nuevos o cargos vacantes. Como en todas las organizaciones, estamos generando vacantes, que producen algún desorden en términos de la funcionalidad, pero todos nuestros magistrados realizan las tareas para poder ordenar los recursos disponibles y el personal para satisfacer todas las necesidades. Efectivamente faltan designaciones y nuestros representantes en el Consejo de la Magistratura están muy interesados en todo lo que sucede allí, y yo converso con el ministro de Justicia respecto del envío y designación de las ternas para activar estas designaciones. 

-¿Con el presupuesto prorrogado del año pasado le alcanza o, como en muchos otros organismos, siempre falta algo?
-Como en muchos otros organismos, yo le diría en todos; y también en el ámbito privado. La necesidad presupuestaria es un dato central de cualquier organización. Todos necesitamos más presupuesto, incluso individualmente, pero nosotros tenemos una consigna, requerimos presupuestos objetivos. Los presupuestos van a la Corte, que los evalúa y luego va al ministerio de Economía y después a la Legislatura. Lo que pedimos es lo que  efectivamente necesitamos, razonablemente, para poder cumplir los objetivos conforme a un plan de gestión. Nunca se obtiene todo lo que se requiere, porque quien dispone de los dineros públicos tiene que compensar las necesidades y administrar escaseces, que es por lo general lo que se hace en el manejo de las organizaciones públicas o privadas. A la vez, yo también tengo otra consigna.

-¿Cuál?
-Es una consigna que me la enseñó una persona con la que trabajé cinco años. Una vez me encargó un trabajo, yo me quejé porque no había encontrado material para realizarlo, y él me dijo “vea Conte Grand, el mal obrero siempre se queja de sus herramientas“. Este jefe mío era el doctor Arturo Frondizi. Trabajé con él desde los 22 a los 27 años y fue para mí una experiencia fabulosa. Y yo lo transmito a mi gente: el mal obrero siempre se queja de sus herramientas. Por lo tanto no nos vamos a quejar de la escasez o de los problemas presupuestarios. Pedimos lo que necesitamos, si lo obtenemos cumpliremos los objetivos de gestión más rápido y, sino, cumpliremos estrictamente con las obligaciones que nos establecen la Constitución y las leyes.

 
 Maestros 

-Además del doctor Frondizi, ¿a qué otros sindicaría como sus maestros?
-He tenido muchos maestros. Tuve dos profesores universitarios que han sido realmente mis maestros intelectuales y de vida, que fueron el doctor José Giménez Rébora y el doctor Carlos Sanz, que fueron mismprofesores y los titulares en las cátedras en las que trabajé. Fui profesor Universitario durante 32 años y fue una experiencia muy grande, que tuve que dejar cuando comencé a trabajar en el Procuración General porque no había tiempo para la tarea docente. He tenido muchos maestros, pero las mejores y mayores enseñanzas que he tenido en mi vida me las ha dado mi padre.