"CHINCHU" GASPARINI
05/08
"La salud no me está jugando una buena pasada, pero no le aflojo, no tengo miedo"
El mandamás de Roque Pérez, Juan Carlos Gasparini, está atravesando un momento complicado, pero no se achica. Por estos días, lleva adelante un complejo tratamiento entre su ciudad y La Plata. A continuación, mano a mano con La Tecla, habla de su salud, política, economía, peronismo y mucho más. Hasta de fútbol.
El intendente de Roque Pérez, Juan Carlos Gasparini, transita el primer año de su último mandato de licencia en licencia. Hace varios años que la salud no le viene jugando una buena pasada y por supuesto, esa situación lo mantiene alerta y preocupado. De todos modos, pese a las idas y vueltas, ahora parece que puede andar. 

La semana pasada cumplió con la quinta sesión de quimioterapia y en los próximos días se sabrá a ciencia cierta cómo seguirá el tratamiento. Dependerá del resultado de los análisis que ya le envió al médico que lo atiende en la ciudad de La Plata. De más está decir, el veterano peronista no se amilana. Como siempre, empuja para adelante. 

Mano a mano con La Tecla, el popular Chinchu habla de su presente, recuerda parte de su pasado y también proyecta a futuro. Su salud, la pandemia, la política, la economía y tantos otros temas. Eso sí, sólo se emociona al hablar del peronismo. “El peronismo es música, es la educación que no tuve, la familia que no tuve”, dice. 

-Hace ya unos tres años que la salud no te está tratando del todo bien. ¿Qué es lo que anda pasando?
-Estoy complicado, estoy haciéndome quimioterapia, ya van cinco sesiones. Recién acabo de hacerme un análisis, y lo mandé a La Plata para que me digan en qué fecha tengo repetir las aplicaciones. Es difícil, se te calienta todo. Pero si sirve, si hace efecto, le voy a meter para adelante.

-¿Cuál es el problema?
-En la médula. Estoy sin glóbulos, los tengo muy bajos, no tengo plaquetas. Si me agarra una gripe me lleva puesto.

-Por eso la licencia… Te estarás cuidando, obviamente..
-Estoy de licencia pero un poco ando, no puedo estar sin hacer nada, trato de cuidarme lo que más puedo. Hace cinco meses que vivo con Bárbara, mi hija más chica, y me tiene cagando. Las chicas me cuidan, se preocupan por mí. Yo soy insoportable, tengo que reconocerlo (risas). 



-Por si fuera poco, estuviste con síntomas compatibles con el coronavirus. 
-Cuando estuve en el hospital me hisoparon dos veces. Levanté fiebre, tuve 39.7. Por suerte, los dos negativos. 

-¿Habías estado en contacto con algún positivo?
-No, que yo sepa no. Pero no sabés, por ahí te contagia un asintomático; puede pasar y no sabés cuándo. Trato de estar adentro, de no andar mucho. Vengo al piquete (corte del acceso a la ciudad) a darles ánimo a los chicos, a hablar con la Policía, voy a la municipalidad a firmar algo que tenga que firmar. No puedo estar sin trabajar.

-¿Tuviste miedo de que fuera Covid, porque con la enfermedad que vos tenés, más las velitas que has soplado, claramente sos factor de riesgo?
-La verdad, estoy tan curtido de todo que no tuve miedo, en serio te lo digo. Sí preocupación por mis hijas, porque quedan solas, son chicas, no les dejo nada. Es un tema a resolver. Sé que si me contagio me lleva puesto, con la edad que tengo y la salud deteriorada.


“Desde chico siempre hice buenos equipos. Yo fui técnico de fútbol, campeón, aprendí a manejar grupos y eso me dio una sabiduría extra para poder manejame en el mundo de la política. Porque el secreto es tener un equipo, el intendente solo no puede hacer nada”


-¿Contagiarte sería casi sinónimo de muerte, decís? 
Sí, pero no me entrego ni abajo del agua.  Estoy acostumbrado a la mala. Mi vida ha sido una gran lucha. Nada me ha sido fácil y muchos dependen de mí, mis hijas, mis nietos. Eso es lo que más preocupa. 

-Recién dijiste que no les dejás nada en caso de morir. En una entrevista que te hice a poco menos de un año de asumir el primer mandato señalaste que no tenías casa propia, que andabas siempre en el mismo auto… 
-No tenía nada, y sigo igual. Tengo el mismo auto de siempre y sigo alquilando. Alquilo la unidad básica y la casa donde están las chicas. Y alquilo en La Plata, porque no las puedo abandonar, a una le quedan tres años de facultad todavía. La otra se recibió de Veterinaria. 

-¿Ya habías pasado alguna vez por alguna situación así de compleja?
-Hace dos años y medio que vengo. Antes no me enfermaba nunca, era un animal, pero esto me paró. Muchos años andando continuamente, no bajándome del auto, yendo a La Plata o a Buenos Aires día por medio.



-¿Creés que esto tiene que ver con el día a día, con la gestión?
-Es lo que me dicen, que el tema del estrés fue clave. Y además no tener una vida ordenada, comer mal, a cualquier hora. Las cosas se fueron complicando, pero acá estamos, dando pelea. 

-Incluso en las últimas elecciones dudaste en presentarte en busca del tercer mandato…
-Sí, me presenté porque era el único que podía ganar. No es por mandarme la parte, pero todas las encuestas lo decían. 

-Fue parejísima la elección incluso.
-Era una elección dura, muy difícil, muy sucia. La gente entró en esa porquería, pero hoy estoy con el consenso como antes, y mucho mejor todavía. Todo el mundo me pide que vuelva. El apoyo de la gente es total. 

-¿Cuándo empezaste a meterte en la política, imaginábas ser tres veces intendente de tu ciudad?
-Fue muy difícil llegar, porque no soy “hijo de”. Soy agradecido a algunos tipos como Juan José Mussi, Aníbal Fernández, que siempre me apoyaron. No me puedo olvidar de esas cosas. Gracias a Dios nunca me mareé, nunca me llevé por delante a nadie. Soy humilde y nunca voy a cambiar. 

-¿Qué ves para atrás, cómo lo ves hoy a aquel muchachito peronista que de a poco se inmiscuía en el mundo de la política?
-No lo veo muy distinto, si con una responsabilidad enorme y que ha hecho una gran carrera, que hasta puede pensarse imposible para alguien que viene de abajo, sin estudios, sin educación. Pero se puede llegar a ser intendente, con esfuerzo, trabajo y mucho amor la ciudad. Me veo un hombre y un pibe común, que como siempre, anda por la calle, recorriendo, pensando en el otro. Me siento un tipo muy querido, la gente me cuida, me saluda, me besa, me abraza, recibo muchos mensajes de aliento todos los días. Estoy lleno de amigos, de compañeros; y eso me da una satisfacción muy grande. Imaginate, voy a La Matanza y corean mi nombre. 




Covid en la ciudad
“Estuvimos 107 días sin casos pero se nos complicó”


-Venían sin casos en Roque Pérez y de repente son el único distrito del interior que la semana anterior pasó por fase 3… ¿Qué pasó?
-Se nos complicó. Estuvimos 107 días sin tener un caso y nos aparecieron dos o tres juntos. Pero hasta ahora tenemos todo bastante controlado. Roque Pérez está abierto, está en Fase 3 pero todo el mundo labura. Hay un movimiento bastante importante. Apelamos a la gente, que se cuide, tenemos un gran equipo trabajando en Salud y en los controles de acceso a la ciudad. 
-¿La economía se va recuperando un poco?
-La economía de Roque Pérez ha estado bastante bien, entran unos 5 millones de pesos de IFE nomás, date cuenta. Los albañiles están trabajando, los mercados laburan, los boliches de barrio también, el campo no ha dejado un solo día de trabajar. Tampoco las aceiteras, tenemos la avícola abierta, el frigorífico abierto, también el frigorífico de chanchos. 


Pasado, presente y futuro
“La política te vuelve boludo o inteligente, yo trato de ser cada vez más inteligente”


-¿A pesar de ser un acérrimo peronista, tenías una muy buena relación con la ex gobernadora María Eugenia Vidal?
-Por supuesto, hay que tener cintura política. La gestión es la gestión, y no la podés confundir con la política. Siempre estuve con las instituciones de acá, nunca les pregunté de qué color eran. Este es un pueblo bastante duro, difícil, un pueblo oligarcón, radical, medio conservador; pero siempre anduvimos bien.
-Tres elecciones seguidas metiste.
-Sí, el único en la historia. 
-En 2023 ya no podes presentarte…
-No, ya no. Estoy tratando de apoyar a José Luis (Horna, intendente interino), que está trabajando muy fuerte, y buscar entre todos un candidato que vuelva a ganar y continuar con este proyecto. 
-¿Cómo se vive la grieta a nivel local?
-Acá se vive casi igual que en todos lados, a pesar de que nosotros no reaccionamos. Eso sí, conmigo no se la agarran, se gastaron tanto que ya no dicen una palabra de mí. Pero se la han agarrado con José Luis (Horna). Son ladinos, pero ellos ahora también están divididos. En las próximas elecciones tenemos que ser inteligentes para tratar de que de este lado esté la mayor cantidad de gente. 
-¿Preferís que te peguen a vos o que le peguen a Horna?
-Que me peguen a mí, pero a mí no me pegan. No tienen argumentos, no tienen nada que decir. Ya se gastaron todas las pavadas y mentiras, se sacaron las ganas de hablar. Cuando hablo yo no vuelan ni las moscas. Además yo no caí en eso de contestar o ensuciar al otro, no soy de esos. Me tuve que bancar muchas cosas, pero a mí me convenía. La política te vuelve boludo o inteligente, y yo trato de ser inteligente todos los días. Converso con vos y aprendo, nunca tuve problemas con los medios, no me llevo mal con los medios, si hablan mal y me dan derecho a réplica, todo bien.


Junto al mandamás interino, José Luis Horna


Gasparini paciente
El hospital desde adentro: “No pido privilegios”


-Siempre decís que el de Roque Pérez es el mejor hospital de la zona… ¿Cómo lo viviste desde adentro, estando internado?
-Lo sostengo aún más.  Además no sirve de nada tener los mejores aparatos si no tenés a la gente que tenga piedad por el que está adentro. Tengo un gran grupo humano dentro del hospital; enfermeras, médicos, mucamas. Son excelentes. 
-¿Cómo sos como paciente cómo? ¿Si llamo a una enfermera para que me hable de vos, qué me va a decir?
-No te va a decir nada malo, no pido nada, soy un paciente más. No pido privilegios. No me quise internar en la parte nueva del hospital, que está toda arreglada, porque no quiero privilegios. 


En una anterior internación, junto a parte del peronismo de la Séptima


“Música”
“El peronismo es la familia que no tuve”


-¿Cómo ves la situación del país? ¿Se puede salir adelante?
-La situación es difícil, pero vamos a salir adelante. El peronismo está para eso. Cada vez que el país lo necesita el peronismo viene y pone el hombro. La militancia, el trabajo social que tiene el peronismo no lo tiene  ningún movimiento. SI acompañamos a Macri y a Vidal cómo no vamos a acompañar a Alberto y Axel. 
-¿Que significa el peronismo en tu vida?
-Es una sinfonía en el Vaticano. El peronismo para mi es música, canto, la familia que no tuve, la educación que no tuve, la marginación que tuve en algún momento, la persecución. Pasé por todo, y el peronismo me dio todo. Y entonces yo estoy compenetrado con la política peronista, para mí el peronista es el otro Siempre va a ser el otro en mi vida. Y a mis hijas les inculco eso. Por eso me dediqué a la educación, porque no la tuve; a la salud porque me di cuenta que la necesitábamos, a la cultura, al deporte. A darles oportunidades a los vagos, a los que fumaban algún porrito, los que no tenían oportunidad. Les di cabida, les di laburo, y ahora muchos que me criticaron me están dando la razón; porque si recuperás a uno solo de esos pibes y pibas, ya valió la pena. Muchos se han rescatado porque hay alguien que los contuvo.