04/08
Las claves del acuerdo del Gobierno con los acreedores
El ministro de Economía anunció que los principales tenedores de bonos argentinos aceptaron la propuesta de reestructuración. Cuánto se pagará, cómo y a qué plazos. ¿Es el fin de las negociaciones?
El ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció que llegó a un acuerdo con gran parte de los acreedores de deuda argentina en el marco del plan de reestructuración, puesto en marcha por la actual gestión y avalado por el Congreso.

En este sentido, desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaboraron un documento con los principales puntos del acuerdo con los bonistas bajo ley extranjera que asciende a aproximadamente US$ 68.800 millones de stock de capital, en lo referido a deuda de ley extranjera, según el decreto 250/2020.  

“¿Cuáles son los beneficios del acuerdo? En los primeros años, ahorra dólares y también pesos. Asimismo, permite despejar vencimientos de los próximos años y con ello, recuperar una senda de crecimiento: si entre 2020 y 2024 vencían nada más y nada menos que US$ 63.664 millones por todo concepto (capital e interés, deuda pública y privada, ley local y extranjera), vamos a pagar sólo US$ 6.116 millones aproximadamente”, señala el documento. 

Además, el acuerdo “descomprime la demanda de dólares, importantísimo en una economía como la de nuestro país, atravesada por la recurrente restricción externa; y permite liberar ingentes recursos fiscales para atender la pandemia y para recuperar el consumo y la producción, y con ello el crecimiento económico. En el presupuesto 2019 los intereses de deuda alcanzaron el 21% del total de gastos”.  

Cabe recordar que los bonistas arrancaron ofreciendo un acuerdo por US$ 92 de valor Presente Neto por cada US$ 100 de valor original de cada título. En febrero los acreedores ya ofrecían U$S 75. En la primera oferta del Gobierno argentino, en abril de 2020, se propuso pagar U$S 40 y los bonistas allí contraofertaron US$ 65. La brecha seguía sin cerrarse. 

En la propuesta argentina del 5 de julio Martín Guzmán ofreció US$ 53 por título. Finalmente el acuerdo se cierra entre u$54 y U$55, es decir, que los acreedores redujeron su oferta 70%; argentina lo mejoró 35%.  

“Aunque algunos medios adelantaron que habría concesiones legales a los bonistas para restringir las mayorías en futuros canjes, lo cierto es que Argentina en el comunicado mantuvo su posición al respecto: ‘Argentina, sujeto a la oportunidad en que se evidencie su apoyo por parte de la comunidad internacional en sentido general, ajustará ciertos aspectos de las cláusulas de acción colectiva en los documentos de los nuevos bonos’. Es decir, aceptará esos acuerdos siempre y cuando sean considerados como criterio general en las negociaciones de deuda actuales en el mundo. Se discute cual será la soberanía de los Estados frente a los acreedores para negociar sus deudas”, aseguraron.  

No obstante, desde CEPA advirtieron que no habrá grandes modificaciones del ratio deuda/PBI  dado que cálculo se realiza considerando stock de capital de deuda y no hay grandes quitas al mismo, sino que la clave es reducción de intereses y extensión fuerte de plazos.  

Entonces, ¿qué cambia el acuerdo en la vida de las y los argentinos? “Se podría esperar un relajamiento de las tensiones cambiarias por un tiempo, posiblemente reflejado en la evolución del CCL. A la par, se gana margen fiscal para financiar transferencias a sectores populares (ATP, IFE, Jubilaciones, etc). El eventual acceso al crédito internacional en el mediano plazo podría abaratar la financiación de las empresas en un contexto de pandemia donde el apalancamiento es fundamental”, señalaron. 

¿Con este acuerdo se termina la discusión de la deuda? “No. Por un lado, porque hasta el 24/8 se concluirá el periodo para la aceptación de la oferta. Y sobre todo, porque resta la negociación con el FMI por un total de US$ 44.000 millones. El organismo ha sido el responsable de la debacle económica, luego de ofrecerse como garante de la salida de los acreedores privados en 2018 y 2019, impulsando a la vez reformas estructurales en contra de las y los trabajadores. ¿Fue suficiente su ayuda en la actual negociación para hacer ‘borrón y cuenta nueva’? Esta discusión es totalmente relevante para la economía de nuestro país”, concluyeron.