INTERNA
11/07
Alfonsín volvió a dividir las aguas de la UCR
El ex diputado nacional y dirigente histórico del partido centenario tuvo duras palabras para la actual conducción: "se traga las convicciones", lanzó. Además, aseguró que compite con el PRO para "ver quien es más de derecha".

Ricardo Alfonsín  lleva algunos años enemistado con el rumbo que tomó la Unión Cívica Radical en la política nacional. En ese sentido, volvió a poner blanco sobre negro las diferencias con la conducción partidaria y la alianza de centro derecha con el PRO de Mauricio Macri.

De esa manera, el ex diputado nacional y actual candidato a conducir la embajada de España, cuestionó el "viraje a la derecha" que tuvo el partido centenario y las posiciones "virulentas" que tomó su dirgencia.

“Se necesita calidad en la dirigencia para salir de este momentoEn octubre del año pasado me ilusionaba que la UCR hiciera rectificaciones, y las hizo. Pero profundizó su viraje hacia la derecha y se puso más virulenta todavía, compitiendo con el PRO. Se ha desatado una competencia dentro de Cambiemos. Hasta 2019, la UCR le cedía el liderazgo electoral al PRO. Ahora no se lo cede más. Compite con el PRO para ver quién es más de derecha. Yo no puedo estar de acuerdo con una cosa así. No soy de derecha ni soy un virulento”, planteó en declaraciones radiales.

El dirigente radical señaló no sentirse representado por el camino que tomó su partido. “No estoy cómodo con pertenecer a Cambiemos. La Unión Cívica Radical no es un partido de derecha. Cuando utilizo este término no lo hago en sentido peyorativo. Respeto a la derecha, pero no soy de derecha. No entiendo un partido como una maquinaria electoral, sino como un sistema de ideas. Este radicalismo solamente tiene el nombre de radicalismo”.

En la misma línea continuó: “En cuanto a posiciones de derecha, diría que todos los radicales están compitiendo porque ese 40% ejerce una tracción que se traga las convicciones y las ideologías. Ahora, desde el punto de vista de la virulencia, no es igual a todos. Me gustaría que tanto la UCR como el PRO le pusieran frenos a quienes actúan así, pero no por el Gobierno; por el país. Me preocupa muchísimo si este clima se sigue profundizando. Si eso pasa, vamos a tener problemas muy serios. Muchos tienen miedo de que el Gobierno haga las cosas bien porque se les complicarían las posibilidades de volver al poder”.