ANALISTAS
24/06
Cómo impactará en el Gobierno nacional la nueva cuarentena dispuesta para el AMBA
Consultados por La Tecla, los analistas Gustavo Marangoni, Paola Zuban, Analía Del Franco e Hilario Moreno reflexionan acerca de la medida que se anunciaría mañana luego de un nuevo cónclave entre Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta. Coinciden en que el gobierno aun tiene crédito, pero que mucho dependerá de los resultados.
Se viene una nueva cuarentena para el AMBA, todo indica que mucho más restrictiva, similar a la fase 1. Serán 15 días en los que el gobierno se jugará una buena parte de su capital político de cara a lo que viene. Si los resultados son buenos, será un punto a favor, más allá de que el humor social empeora con el correr de los días. Pero si la medida no surte efecto, otro será el cantar. 

Al respecto del impacto que podría generar la decisión que se comunicaría mañana luego de un nuevo cónclave entre el presidente Alberto Fernández; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; La Tecla consultó a los analistas Gustavo Marangoni, Paola Zuban, Analía Del Franco e Hilario Moreno. 

Si bien coinciden en que los ánimos no son los mismos que al principio, sobre todo porque los contagios van en aumento y la economía se ve cada vez más deteriorada, resaltan que el Gobierno aún tiene crédito, espalda. De todos modos resaltan que lo que suceda en estos quince días de nuevas restricciones serán claves de cara al futuro cercano. 

"Más allá de las consideraciones sanitarias respecto a esta nueva fase de la cuarentena, con más restricciones, creo que en buena medida, lo que va a marcar el ánimo de la población en su traducción en los resultados específicos y concretos", considera Gustavo Marangoni respecto del anuncio que si bien no es oficial, trascendió ayer a última hora.

Agrega que "esto es, qué va a pasar en esos quince días con la cantidad de infectados, con la cantidad de víctimas fatales y sobre todo con la capacidad del sistema hospitalario para poder disponer de las camas, de las unidades de terapia intensiva para los pacientes que así lo requieran".

"Indiscutiblemente, luego de cien días de cuarentena, el humor social no es el mismo que en el punto inicial, pero para poder efectuar una evaluación del impacto que genera en la política se va a tener que ver el resultado. Si el sistema sanitario no colapsa, el esfuerzo va a ser contemplado por la sociedad como algo que valió la pena", analiza el titular de M&R y Asociados.

Pero a su vez señala que "si se diesen en el AMBA escenarios en los cuales se vean imágenes de pacientes que no tienen lugar para ser atendidos, todo esto se podría convertir en una situación de alto voltaje político, algo que obviamente nadie está deseando. Es un mes crítico, hay que ver qué pasa. Al Covid se suman en invierno la bronquiolitis y otras enfermedades que se transmiten por vía respiratoria". 

Por su parte, Paola Zuban, de Zuban Córdoba y Asociados, analizó que "el presidente tiene una imagen positiva personal y de su gestión de gobierno que supera el 70 por ciento, aunque ha venido bajando con el correr de los meses (desde marzo con un pico superior al 90%) producto de errores propios y del desgaste lógico de la sociedad por la cuarentena". 

A partir de esto, reflexiona que se trata de "una comunicación de riesgo que comenzó atinada, oportuna y que transmitía certidumbres que se convirtió en un enjambre de disposiciones confusas y concentradas en una óptica porteño céntrica que no hacen más que complicar el cumplimiento de las normas dictadas. La economía no ayuda y, aunque la crisis es previa, la capacidad de resistencia de los bolsillos argentinos es cada vez más límite", aseveró la politóloga. 

"El manejo político del tema Vicentin (extemporáneo, inoportuno, mal gestionado política y comunicacionalmente) no sumó nada. Los consensos necesarios, que aún son altos en la población, son precarios y volátiles. Se necesitará volver a generar alarma frente al virus para hacer cumplir las normas dictadas y acuerdos más estables", cerró Zubán y de todos modos destacó que "el gobierno tiene aún algo de crédito".

A su turno, Analía Del Franco, sostuvo que el porcentaje de gente que está a favor del levantamiento de la cuarentena, hasta hace 10 días, era bajo, entre un 12 y un 17 por ciento. En AMBA, prevalece el temor a la pandemia por sobre la crisis económica, y es lógico por estar en el foco rojo. En el interior es a la inversa. En este contexto, considero que la población de AMBA va a acompañar en caso de que se decida un endurecimiento de medidas sobre actividades permitidas".

Y añadió que "de todas maneras, también se observa que comienza a prevalecer la bronca y el enojo ante la actual coyuntura. Es una situación de tensión que viene acompañando este momento. La imagen del presidente, del gobernador y el jefe de gobierno a pesar de estas posturas se mantiene alta”.

“En AMBA, por ejemplo, hace 10 días, Alberto Fernández tenía un 74 por ciento de imagen positiva en lo que refiere a la gestión, y en general aumenta cuando se trata de evaluarlo en lo personal", completó la titular de Analía Del Franco Consultores, al igual que Marangoni y Zuban, dando a entender que todavía el Ejecutivo nacional cuenta con cierto crédito.

Por último, Hilario Moreno, de Dicen, expresó que "es difícil que la extensión y el endurecimiento de la cuarentena, a cien días de haber arrancado, sea una buena noticia para el Gobierno. Hay cansancio, agotamiento, dificultades econímicas y una serie de cosas que hacen que todo sea más complicado. Eso no quiere decir que le vaya a dañar la imagen".

Y a su vez, explicó que "se confrontan dos situaciones, van en direcciones opuestas. Por un lado el ya mencionado cansancio y por el otro la preocupación por el crecimiento de los casos. No son pocos los que ven con buenos ojos que el gobierno vuelva a ponerse duro y tome medidas que ayuden a bajar la cantidad de casos para continuar sintiendo que el riesgo está lejos". 

Igualmente, remarcó que serán los resultados de la medida los que definan la futura imagen del presidente y del aislamiento, que según Moreno, alcanzaron porcentajes inusitados. "Si esta nueva cuarentena para el AMBA consigue los objetivos, puede hasta mejorar los niveles de positividad; pero si no da resultados, ahí si Alberto Fernández puede empezar a tener un desgaste mayor", resaltó el 1 de Dicen.