PROVINCIA
12/06
Más problemas en Educación: se plantaron los obispos y hubo "reto" en Liquidaciones
La unificación de Recursos Humanos y la Dirección de Educación de Gestión Privada sigue acarreando inconvenientes. Ahora los que presentaron su reclamo fueron los representantes de los colegios católicos, Se fueron con la promesa de una pronta solución. De todos modos, hubo un llamado de atención para la gente de Liquidaciones.
La polémica en la Dirección General de Cultura y Educación no cesa. A los inconvenientes con los docentes de las escuelas públicas se sumaron también los de los colegios privados, muchos de los cuales -según pudo averiguar La Tecla- siguen sin cobrar su salario. "Se llenan la boca hablando de la gente que ayudan en la pandemia, pero a nosotros no nos pagan", afirmó una maestra suplente de Primaria. 

Tal como informó La Tecla días atrás, hasta el cambio de gobierno, había dos sistemas: uno para el pago de docentes estatales, que se hacía a través del área de Recursos Humanos; y otro por medio de la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIGEP). Pero ahora se unificaron, y uno de los que pagó fue Castillo, el ex de RRHH, que en principio se dijo que lo habían echado, pero en realidad lo cambiaron de lugar. 

Esta medida generó innumerables problemas. Muchos sueldos no fueron abonados en tiempo y forma; algunos cobraron más, otros cobraron menos; y las ayudas financieras a distintos establecimientos directamente no llegaron. Pero el principal problema estuvo en las altas de los suplentes, que con la excusa de la pandemia, aun no llegaron y por ende esas personas todavía no cobraron. Al menos algunas de ellas. 

“Desmantelaron la DIGEP, que tenía un sistema más chico, y ahora no tienen idea de lo que están pagando. Ni siquiera pagaron las altas de marzo todavía”, aseguraron a este medio desde el área educativa. Como se mencionó días atrás, en medio de la pandemia, el problema se agravó porque, advierten, no hay lugar para reclamar, ya que las sedes regionales del Ministerio tienen las puertas cerradas.

¿Quá hay atrás de la medida, una simple cuestión operativa? Un consejero escolar de la Tercera, de lo más eseptico por cierto, dijo "el motivo de esta unificación (públicos y privados) no está claro. Seguramente es para tener controlada la caja. Pero en lo práctico, en lo relativo a lo funcional, todo mal. Se les arma un despelote bárbaro con las liquidaciones no solo de sueldos y reemplazos, sino también de subsidios", señaló la fuente. 

Y por supuesto, las quejas son cada vez más importantes. Por eso, con el objertivo que las aguas se calmen, que el ministerio deje de ser noticia, la Subsecretaria de Recursos Humanos, Paula Ferraris, citó al equipo de Liquidaciones y según dicen desde pudo saber La Tecla "les habría pegado un tirón de orejas" por los retrasos a varios de los empleados, que sorprendidos le manifestaron que simplemente no daban abasto. Sin dudarlo, la funcionaria les habría prometido sumar personal de otras direcciones. 

La última había sido el reclamo de los representantes de los colegios que responden a los diferentes obispados de la Provincia. La propia Ferraris habría sido la encargada de encabezar el cónclave y al parecer les prometió a los visitantes que los problemas iban a ser solucionados a la brevedad. ¿Cuál era el problema? Además de los retrasos en las altas, también un importante retardo con los subsidios. 

Según se expuso en el coloquio virtual “La educación católica ante la pandemia: los desafíos de la continuidad pedagógica y la sustentabilidad” realizado a principio de esta semana, la situación económica de los establecimientos religiosos no es la mejor, y para colmo de males reclaman un poco más de atención por parte de la administración que lidera Agustina Vila. 

La vicepresidente del Consejo de Educación Católica (CEC) de la provincia de Buenos Aires, María Alicia Fueyo dijo a su turno que “la oferta de educación de la Iglesia supera el medio millón de alumnos, y 50.000 docentes. Hay más 130.000 empleados en los colegios  para sostener las instalaciones y las administraciones. En la provincia de Buenos Aires, la educación de gestión privada tiene un rol importante. Es cercana al tercio de la oferta educativa. La Iglesia alberga 1876 niveles educativos. Y hay una gran presencia en zonas vulnerables", expresó a modo de introducción.

Y yendo al grano indicó que "tenemos una dificultad muy grande, ya que hay municipios que no permiten, aún con protocolos, abrir las administraciones de las escuelas. Y muchas familias no están bancarizadas. Se han abierto ‘Pago Fácil’, pero no tenemos esta posibilidad en las escuelas de algunos municipios”.

"Por esa razón -continuó Fueyo-, tenemos que retomar con las autoridades un diálogo más activo, especialmente con las autoridades provinciales porque estamos transmitiendo un escenario de crisis inédita en el sistema del cual somos parte. Necesitamos que el IPS responda, o que los organismos tomen la información que se brinda desde las escuelas para recibir lo que se necesita para seguir aportando al sistema educativo de la Provincia de Buenos Aires”, completó.